OTRA LECTURA DEL FENÓMENO LE PEN

El Frente Nacional existe desde 1972 y ha sido dirigido por el mismo Jean-Marie LE PEN desde el principio.

Entre 1972 y 1982 era casi desconocido aquel partido. Los medios no hablaban de él, pero, lo que es más importante, el FN no hacía nada para llegar al público.

Los medios están en las manos de los judíos. Claro que no hay que esperar nada bueno de ellos. Hay que desarrollarse sin ellos, o a pesar de ellos.

Entre 1982 y 1988 se desarrolló de manera considerable el mismo FN, debido a los medios. Después de unos pequeños éxitos electorales del FN (causados más por la situación del país que por la propaganda del dicho FN), los medios se pusieron a hablar del partido, presentándole, claro, como el mismísimo diablo. Todo eso era una estrategia, diseñada por el mismo Sistema, y probablemente, por el presidente de la República de entonces, Francois MITTERRAND.

Así, los medios permitieron que fuera conocido por todo el país el FN. Lo repito, el FN casi no hacía nada para ser conocido: había que pagar para acudir sus mítines, los cuales se anunciaban poco y eran escasos; distribuía unos folletos en los mercados, lo que era absolutamente insuficiente para llegar al público por sí mismo. La mayoría de los votantes del FN aprendieron su existencia mediante la televisión, con una imagen de diablo y de "outsider".

El objetivo era:

- dividir el electorado de derechas, para impedir la derrota de Francois MITTERRAND, el cual se había hecho impopular unos meses después de su elección

- movilizar el electorado de izquierdas (mediante la imagen diabólica del FN)

El carácter diabólico del personaje FN / LE PEN impedía toda alianza con los partidos de derechas (mientras que LE PEN pedía tal alianza) y permitía que permaneciese un "outsider", un divisor del voto.

Así la estrategia política del Sistema permitió que LE PEN alcanzara un 15%, pero nada más. Por fin, se había hecho demasiado poderoso, y el Sistema favoreció la crisis (Desde 1994, los periódicos hablaban de una oposición MÉGRET-LE PEN).

Entre 1988 y 1995 casi no aumentó el FN. Puedo atestiguar que entre 1996-1998 no hacía nada suficiente para progresar. En 1998 estalló la crisis, y a partir del '99, pareció casi muerto el FN.

En el 2002, el Presidente Jacques CHIRAC (y la gente alrededor de él, claro) hizo lo que Francois MITTERRAND había hecho 20 años antes: utilizó al FN contra sus opositores.

Es decir que, como lo reveló el propio LE PEN en la televisión el 30 de abril, CHIRAC impidió las candidaturas de los PASQUA o DE VILLIERS (10 años antes utilizados para limitar el impacto del FN, o para recuperar votos de derechas). Dejó que LE PEN fuera invitado muy a menudo por la televisión (lo que era increíble en '97), sin hostilidad por parte de los periodistas.

Así, el FN progresó otra vez, y consiguió un 17% de los votos en la primera vuelta de las presidenciales, delante de Lionel JOSPIN. Tal era el objetivo de CHIRAC quien sabía que JOSPIN ganaría la segunda vuelta gracias al apoyo de los demás candidatos de izquierdas. Entonces, había que eliminarle de la segunda vuelta por medio de un candidato que CHIRAC no temía: LE PEN.

Entonces, con la movilización anti-LE PEN, en los medios y en la calle, entre ambas vueltas, CHIRAC estaba seguro de ser reelegido.

Las izquierdas también utilizaron a LE PEN, como el diablo de siempre, y en la victoria de CHIRAC para debilitar la posición del mismo CHIRAC (elegido gracias a las izquierdas).

En todos estos asuntos, lo que vemos es que LE PEN es el instrumento del Sistema. Está plenamente consciente de esto, y sigue viviendo en aquel ambiente.

No es un revolucionario, sino un oportunista No quiere cambiar el Sistema, sino aprovecharse de ello, tener su sitio en él.

No hizo nada para alcanzar directamente al pueblo, sino dejó que la prensa judía hiciera su publicidad

Su partido es un partido ordinario, con dirigentes estafadores (Martine LE HIDEUX), utilización de los militantes, simpatizantes y electores (no intervino LE PEN para ayudar a los pegadores de carteles de Marsella en 1995; también en el asunto del Sena, había dejado durante años que golfos hicieron estupideces en la manifestación, y cuando hubo un riesgo para él, los denunció a la policía), servicio de orden cada vez peor educado, etc.

Entonces, ¿que significa hoy votar a LE PEN? Significa quedarse en el Sistema, mientras da la ilusión de oponerse al Sistema.