Esoterismo

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[AN Audio] Entrevista a Fabio Zerpa sobre las profecías de Solari Parravicini, el 2012, y el futuro de la Argentina

Enviado por Redaccion el 25 Mar 2011 | Categorí­a: General, Actualidad, Polí­tica, Salud, Sociedad, Filosofí­a y Religión, Ciencias Alternativas, Esoterismo, Nacionalismo, Denuncias, Alerta Nacional, Audio, Malvinas Argentinas, Kalki

AUDIO DEL PROGRAMA DEL 22 DE MARZO DE 2011

Pulsa este enlace para ir al reproductor de audio que está al final de esta nota para escuchar el programa.

Biondini junto a Fabio Zerpa, sonrientes

En la 120a. emisión de “Alerta Nacional”, el programa que conduce Alejandro Carlos Biondini (Kalki), y que se transmite a todo el país por Radio Cadena Eco, se trataron los siguientes temas:

» Editorial: “La agresión colonialista a Libia y la falsa revolución 2.0 en el Mundo Árabe” - Por Alejandro Biondini.

» Homenaje - Alerta Nacional realizó un sentido homenaje a la memoria y a la lucha patriótica de una gran Argentina que se nos fue: la Sra. Alicia Lamas de Domínguez, productora del programa radial “Destino Malvinas”.

» Claves de la actualidad - Otra óptica para enfocar las noticias nacionales e internacionales.

» Entrevista exclusiva

FABIO ZERPA HABLA SOBRE LAS PROFECÍAS DE SOLARI PARRAVICINI,
EL AÑO 2012, Y EL FUTURO DE LA ARGENTINA

A lo largo de toda la segunda hora del programa, Biondini y su equipo entrevistaron en los estudios de Cadena Eco al célebre investigador y parapsicólogo Fabio Zerpa, de prestigio internacional.

Fabio Zerpa en Alerta Nacional Prof. Fabio Zerpa

Los temas abordados por el Profesor Zerpa fueron muy amplios y sumamente interesantes, tales como el cambio de la Era de Piscis a la Era de Acuario y sus consecuencias, las religiones y la ciencia, las denominadas profecías mayas y el enigmático año 2012 que tanto preocupa a millones de personas, sobre todo a la vista de las catástrofes que se están viviendo en el planeta.

Fabio Zerpa dialogando con Biondini Biondini y Julián Sosa escuchando con atención al Prof. Zerpa

Luego narró la amistad que lo unió con Benjamín Solari Parravicini, hoy conocido como el Nostradamus de América, el origen y significado de sus famosas psicografías, y el impresionante acierto de cada una de sus predicciones, como fue por ejemplo su anticipo, en el año 1939, de lo que en el 2001 fue el atentado a las Torres Gemelas de Nueva York.

Vista general de la entrevista al Prof. Fabio Zerpa El equipo de Alerta Nacional con el Prof. Fabio Zerpa

Respecto de las psicografías de Parravicini referidas al futuro argentino, el Profesor Fabio Zerpa se explayó sobre el papel clave que la clase media seguirá teniendo en los cambios políticos que se avecinan, el signficado del “hombre gris”, y el rol que tendrá la Argentina como “Samaritana del Mundo”.

» Novedades del Patriotismo - Difusión de distintos eventos y actividades del campo nacional.

» Micro de Salud - A cargo del Dr. Jorge Domínguez Pousada.

“Alerta Nacional” se emite todos los martes de 20 a 22 horas por AM 1220 Radio Cadena Eco desde la Ciudad de Buenos Aires para toda la Capital Federal y la Provincia de Buenos Aires, y por Cadena Eco Satelital, integrada por 150 emisoras AM y FM que cubren el resto del país.

¡No dejes de escuchar “Alerta Nacional”, la voz para el Despertar Argentino!

(AN-Audio): “La Cuarta Posición”, el editorial de Biondini. El parapsicólogo Carlos Luconi predice que “este gobierno no llega a su fin”

Enviado por Redaccion el 27 Nov 2008 | Categorí­a: General, Educación, Actualidad, Opinión, Polí­tica, Sociedad, Ciencias Alternativas, Esoterismo, Nacionalismo, Casa Patria, Alerta Nacional, Audio

AUDIO COMPLETO DE LA AUDICIÓN DEL 25 DE NOVIEMBRE DE 2008

Pulsa el botón play del ícono al final de esta nota para escuchar el audio.

El parapsicólogo Carlos Luconi (izq) entrevistado por Biondini

En la 19a. emisión de “Alerta Nacional”, el programa conducido por Alejandro Biondini, se trataron algunos de los siguientes temas:

  • Editorial de la Semana: “La Cuarta Posición”.
  • Claves de la Actualidad Nacional e Internacional.
  • Novedades y Eventos Nacionalistas.
  • Micro de Salud del Dr. Jorge Domínguez sobre “Adicciones”.
  • Reportaje al parapsicólogo de renombre internacional, Carlos Luconi, quien predice que “El gobierno de Cristina Kirchner no llega a su fin”.

“Alerta Nacional” se emite todos los martes a partir de las 18 horas por la AM 1010 Radio Onda Latina desde la Ciudad de Buenos Aires, en dúplex por la AM 1000 Radio Sintonía de la provincia de Buenos Aires y la FM 96.1 de Termas de Río Hondo de Santiago del Estero, y en diferido, a partir de las 19 horas, por Cadena Radio Eco, integrada por 40 emisoras AM y FM que cubren 14 provincias argentinas, a las que se suman optativamente vía satélite otras 150 emisoras de todo el país. Asimismo puedes seguir el programa en vivo por Internet, para toda Argentina y el Mundo, desde el sitio web de Onda Latina.

“El Exorcista”: La verdadera historia

Enviado por aquiles el 11 May 2008 | Categorí­a: Filosofí­a y Religión, Esoterismo, Mitos y Leyendas

William Peter Blatty, autor de El Exorcista, era un joven estudiante de literatura en la Universidad Jesuita de Georgetown (Washington DC) cuando, en agosto de 1949, leyó una noticia en el diario The Washington Post: “Un sacerdote libra a un joven de Mount Rainier de las garras del demonio”. Veinticinco años después, tras investigar los hechos y cambiar ? a petición del padre Bowdern, sacerdote que practicó aquel exorcismo ? la identidad del protagonista, por la de una niña, escribió una novela de la que se vendieron trece millones de ejemplares. Dos años más tarde la convirtió en el guión de la mítica película del mismo nombre. Según Blatty, Bowdern, obligado por el juramento de secreto a no hablar del exorcismo, le dijo únicamente: “Puedo asegurar que el caso en que me vi implicado era auténtico”.

El arzobispado local ha eludido en diversas ocasiones la entrega de los documentos oficiales respecto a este caso, “por razones serias y validas” según sus propias palabras, pero nunca ha negado su existencia. Hoy, sin embargo, conocemos todos los detalles gracias a Tomas B. Allen quien, cuarenta años después, consiguió que el padre Halloran ? uno de los nueve jesuitas que asistieron a Bowdern ? le facilitara un diario del exorcismo. Este escrito fue hallado en 1978, durante las obras del Hospital de los Hermanos de los Pobres de Saint Louis, en una de cuyas habitaciones, clausurada hasta esa fecha, se produjo el exorcismo último y definitivo. Se trata de veintiséis páginas mecanografiadas en las que se recogen los testimonios de 48 personas que asistieron a la víctima y contemplaron de cerca su endiablado estado.

El maligno se manifiesta

Todo empezó con el ruido de un suave goteo en casa de los Mannheim ? los nombres son falsos ?, en Mount Rainier (estado de Washington). Allí vivía Robbie, un chico de 13 años, con su abuela materna, su madre y su padre. El persistente sonido se inició un sábado por la noche. El niño y su abuela se hallaban solos y realizaron una gira por las habitaciones buscando el origen del ruido. Al entrar en el dormitorio de la anciana, vieron que en un cuadro en el que se representaba a Jesús estaba torcido y se movía como si alguien golpeara la pared tras él. El goteo cesó para dar paso al chirrido de unos arañazos tras la pared, “como si una garra rascara la madera”. Los arañazos continuaron oyéndose durante once días. Comenzaban hacia las siete de la tarde y paraban a media noche. Curiosamente, se detuvieron el día en que murió Harriet, una tía espiritista de Robbie, que había enseñado al muchacho a manejar el tablero ouija. A partir de aquel momento, Robbie pasaba horas enteras jugando con la ouija, intentando entrar en contacto con su querida tía difunta. Fuera ésta o no la causa de la posesión, el hecho es que los fenómenos paranormales comenzaron a producirse a su alrededor sin interrupción. Al irse a dormir oía pasos junto a su cama y, durante el día, objetos y muebles pesados se deslizaban por el aire o se volcaban solos. Sus parientes podían ver girar vertiginosamente las sillas en que Robbie se sentaba. Él insistía en que no era culpa suya. Pero la fenomenología crecía y llegó a un punto de paroxismo la noche en que, para ahuyentar el miedo del chico, su abuela y su madre se acostaron con él. De pronto el colchón levitó y colcha y sábanas ? completamente estiradas ? se elevaron ante sus ojos como si algo invisible tirara de las esquinas.

La familia consultó a médicos, psiquiatras y psicólogos, que declararon normal a Robbie. También a médiums que diagnosticaron una crisis de adolescente que pasaría a su tiempo. Pero Robbie ya no podía siquiera ir al colegio: su pupitre daba saltos y golpeaba los de los demás niños. Había comenzado a volverse hosco y reservado. Además, durante las noches tenía pesadillas en las que parecía hablar con alguien. Sus padres se dirigieron a un sacerdote luterano llamado Schulze quien, creyendo estar ante un poltergeist, rezó por el muchacho. Pero, tras pasar una noche con él y ser testigo directo de la aterradora fenomenología que rodeaba a Robbie y, sobre todo, al aparecer el 26 de enero sobre el pecho del niño unos arañazos en forma de letra, “como si alguien los hubiera trazado desde dentro con un cuchillo”, Schulze comenzó a pensar que un poder maligno había invadido al muchacho.

Es sabido que la posesión demoníaca se manifiesta, progresivamente, de tres formas: infestación (el demonio actúa sobre la materia circundante y produce fenómenos telequinéticos de toda índole); obsesión (atormenta a la víctima sin hacerla perder el conocimiento pero de modo evidente); y posesión (invade el cuerpo de la persona y lo trata como propiedad suya). Para Schulze, Robbie estaba a punto de pasar a la tercera fase, así que recomendó a la familia consultar a un sacerdote católico: “Ellos entienden de estas cosas”. Y es que, mientras las iglesias luteranas no conceden ninguna credibilidad teológica a la existencia del demonio, la católica tiene una larga tradición de exorcismos que se remonta a los realizados por Jesús. Además, desde los comienzos de la Cristiandad, cuentan para practicarlos con un ritual que se formalizó en 1614 bajo el nombre de Rituale Romanum.

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La teoría de los universos paralelos y el viaje al País de las Hadas

Enviado por aquiles el 31 Ene 2008 | Categorí­a: Ciencia, Filosofí­a y Religión, Ciencias Alternativas, Esoterismo, Mitos y Leyendas

En todo el planeta se escuchan historias sobre un mundo paralelo, habitado por seres semejantes a nosotros, pero que se dejan ver en contadas ocasiones. A veces se afirma que tal o cual humano ha estado allí: en la Tierra de la Eterna Juventud. Pero ¿se trata sólo de un mito o realmente existen los universos paralelos y las puertas de acceso que únicamente descubren unos pocos privilegiados?

Si alguna vez tiene la oportunidad de viajar al Landerdale escocés posiblemente tenga la oportunidad de escuchar la historia de Tomás de Erceldonne, a quien en vida llamaron “el Verídico” y “el Versificador”: un poeta de prestigio que vivió bajo el reinado de Alejandro III, rey de Escocia. Al menos en lo fundamental, su fama se debía mucho más a su condición de vidente que a su talento lírico. Sus acertadas predicciones le valieron la admiración de sus compatriotas.

Sin duda, el hecho de que se tratara de un hombre culto y de éxito social otorga especial interés a sus afirmaciones, puesto que en su caso debemos descartar que éstas respondieran a la voluntad de obtener el reconocimiento público de sus méritos. Semejante relato sólo podía dañar su reputación adhiriéndole la etiqueta de mitómano extravagante. Sin embargo, según su propio testimonio, en una ocasión se vio envuelto en una serie de acontecimientos misteriosos, que muchos autores no han dudado de calificar de acceso a una “discontinuidad en la trama espacio-temporal”: una rotura en el tejido dimensional que le habría llevado a un mundo paralelo. Y, en cualquier caso, incluso si es del todo escéptico respecto a esta posibilidad, hay que reconocer que Erceldonne debió estar muy convencido para arriesgar su impecable fama comunicando estas experiencias.

Cierto día, mientras paseaba por los bosques de Huntlybank, próximos al célebre monasterio escocés de Melrose, Tomás vio llegar a una hermosa mujer montada a caballo. Impresionado en un primer momento por la belleza de la dama, no tardó mucho en reponerse y comenzar a cortejarla. Ella contestó a los requerimientos advirtiéndole que, si accedía a sus pretensiones, debería convertirse en su esclavo. Lo que hasta el momento era una escena bucólica se convirtió repentinamente en un suceso extraño e incluso aterrorizante.

La mujer cambió de aspecto instantáneamente para transformarse en una anciana deforme. Tomás no se echó atrás. Estaba profundamente impresionado por el primer aspecto de la interlocutora y afirmó, como hipnotizado, que no le importaba. La mujer le instó a que le siguiera. Entonces, se introdujeron en una gruta y comenzó un viaje delirante entre tinieblas y sonidos anómalos.

Al cabo de lo que parecieron tres jornadas, salieron a un jardín de increíble belleza. Su guía había recuperado sus primeros rasgos, e incluso había ganado en hermosura y juventud. Quiso probar unas manzanas, pero ella no se lo permitió. Después llegaron hasta una mansión palaciega donde estaba preparada una gran mesa. Los comensales bailaban de tres en tres y el poeta gozó de innumerables placeres y diversiones.

Así transcurrieron los días, hasta que la mujer le indicó que debía abandonar el país. Cuando su anfitriona le preguntó cuánto tiempo creía haber permanecido allí, Tomás le contestó que unos siete días. Ella, sin embargo, afirmó que habían transcurrido siete años.

En un instante volvió a estar en el bosque. La mujer se despidió de él y le dijo que le otorgaría el don de “una lengua que no podía mentir”. No pocos problemas le causo aquel regalo, que a menudo le puso en evidencia, ya en nuestro espacio-tiempo, frente a la Iglesia y el propio Rey. Todo lo que afirmaba Tomás de Erceldonne, llamado “el Verídico”, resultaba ser cierto inexorablemente.

La Tierra de la Eterna Juventud o la Tir Tairngiré (la Tierra de la Promesa), también conocida como el Imperio de la Esperanza; el País de la Alegría o el País Nebuloso, recibe, en las lenguas celtas, otras denominaciones significativas, como las irlandesas Tir Nan Og (la Tierra de la Juventud), o Tire Nam Beo (la Tierra de los Vivos). Se trata de un mundo maravilloso en el cual el tiempo transcurre de forma diferente. Pero ¿es esto posible? ¿Puede un ser humano vivir en un tiempo ralentizado en alguna parte, de modo tal que a su regreso hayan pasado años mientras él siente que sólo han transcurrido unos pocos días?

Es elocuente observar que mientras en el pasado estos relatos comunicaban una experiencia inexplicable y considerada imposible a la luz del conocimiento contrastado, en nuestro siglo la moderna física teórica ha descubierto una legalidad cósmica que no sólo nos permite explicar el mecanismo que haría posible la existencia efectiva de estos universos paralelos, sino también la coherencia de los viejos relatos al señalar dónde podrían situarse las puertas de acceso a esos mundos; es decir, si para la ciencia del siglo XIX semejantes afirmaciones debían ser descartadas como fabulaciones o delirios, para la de nuestros días la respuesta tajante a la pregunta de sí esto es posible, es… ¡sí!

Ni siquiera tendríamos que abandonar nuestro Universo. Tiempo y movimiento están interrelacionados. Una de las conclusiones más sorprendentes de la teoría de la relatividad de Einstein es la conocida como “dilatación temporal”, según la cual para alguien que se moviera mucho más rápidamente que un observador (en reposo relativo respecto a ese ente en movimiento), el tiempo transcurriría más lentamente. Esto ya ha sido demostrado. Un avión sincroniza relojes muy precisos en su interior con los de tierra antes del despegue. Ya en el aire, alcanza una gran velocidad. A más velocidad mayor será el “retraso”. De hecho, si se pudieran alcanzar velocidades próximas a la de la luz, la diferencia podría ser de años. Conociendo la diferencia de tiempos, y suponiendo que el viajero recorre el espacio a una velocidad constante, gracias a una de las ecuaciones de las llamadas Transformaciones de Lorentz, podríamos conocer la velocidad del viajero.

Ahora bien, Tomás de Erceldonne creía haber pasado una semana en el extraño jardín de la bella “cazadora”. Sin embargo, afirma que en la Tierra habían transcurrido siete años. Si Tomás hubiera accedido a algún lugar en movimiento respecto de la Tierra, podríamos calcular la velocidad a la que el jardín, con todos sus habitantes, se estaba moviendo. Aplicando la transformación temporal de Lorentz obtenemos que esa velocidad habría sido aproximadamente de 299.788,9 km. por segundo. Es decir 0,99 veces la velocidad de la luz, que es aproximadamente de unos 299.790 km. por segundo. ¿Y qué hubiera ocurrido si llegan a alcanzar la velocidad de la luz? Para nosotros, los habitantes de ese lugar serían fotones, partículas de luz. Para ellos, el tiempo se habría detenido. Vivirían en un eterno presente. Respecto de nosotros serían inmortales. Hasta se podría decir que, especulando desde este punto de vista, comerse la manzana de ese mítico jardín sería equivalente a “alcanzar la luz”, el conocimiento, el secreto de la eterna juventud y el dominio del espacio-tiempo.

El Universo como entelequia

La relatividad einsteniana hace de la velocidad de la luz el límite máximo que puede alcanzarse en nuestro Universo; y, sin embargo, en los laboratorios NEC el equipo del Dr. Lijun Wang consiguió acelerar un haz láser hasta 300 veces dicha velocidad. Se podía decir que la luz había llegado a su destino en el experimento antes de haber sido emitida. Una contradicción, o quizá no. ¿Y si la velocidad de la luz constituyera la frontera entre el Universo material y otro de cuya existencia y dimensiones no tenemos percepción alguna? ¿Es ahí adonde fueron el bueno de Tomás y el haz del doctor Lijung?

La visión del átomo de los físicos del siglo XIX, como la última partícula material y tangible, se viene abajo en nuestro siglo. La sensación de solidez del Universo es una falsa impresión de nuestros sentidos. El propio Lord Kelvin disentía de sus contemporáneos y la idea de que los átomos fueran algo sólido le parecía ridícula. Él adelantó el concepto de átomo como un mero vórtice de energía, cuyo movimiento provocaba la aparición de la materia dando la impresión de algo tangible. Otros grandes físicos como Maxwell, Thomson o Von Helmholtz, se adhirieron a la idea. En última instancia, la materia es una mera fachada que esconde energía en movimiento. ¿Y si ese movimiento en los vórtices que son los átomos alcanzara velocidades más altas que las de la luz? Entonces, quizá entraríamos en un Universo más amplio, con su propio límite de velocidades; un Universo cuya sustancia no sería la materia que conocemos, inaccesible para nuestros sentidos y con sus propias formas de existencia. Tal vez, la energía de ese otro mundo, ralentizando su movimiento, explique las extrañas aportaciones de energía que recibe el cosmos material.

En el límite de esas regiones, el espacio colapsa sobre sí mismo y los “viajeros” vivirían en un continuo presente. Es realmente un reino de la eterna juventud, donde es concebible hablar a la vez de metafísica, o “parafísica”, término acuñado por Sir Victor Goddard para definir la realidad paralela de la que supuestamente procederían los OVNIs: mundos invisibles para nosotros, pero que si pudieran ser percibidos veríamos que coinciden “espacialmente” e interpenetran el nuestro.

El átomo como vórtice de energía es una piedra fundamental en los postulados de la física hiperdimensional.

Físicos y matemáticos se han habituado al concepto de hiperespacio y a los modelos de Hilbert, que sirven de base a la teoría de las Supercuerdas, que explica nuestro Universo como el resultado de la resonancia energética de un espacio hiperdimensional. Cualquier matemático puede idear un espacio de Hilbert, con un número de dimensiones fijado de antemano y con su propia geometría. Si a cualquiera de esos espacios le dotamos de alguna forma de sustancia habremos creado un Universo. ¿Vivimos en un Cosmos hiperdimensional donde nuestro dominio está limitado, como un subconjunto, sólo a tres de dichas dimensiones? En este caso, para un ser que percibiera más dimensiones debería ser divertido observar nuestro asombro cuando los objetos de su región se proyectan en la nuestra.

A muchos se les habrá ocurrido que Tomás de Erceldonne, como tantos protagonistas de relatos semejantes, pudo ser abducido. Otros quizá se inclinen más por la hipótesis de la intrusión en algún espacio-tiempo distorsionado, como el que se produce en los alrededores de los llamados agujeros negros. No tenemos la respuesta. Pero sí resulta curioso que las entradas a ese mundo mítico, según los relatos, están situadas en puntos concretos del planeta y lleven siempre a dos lugares: a alguna tierra sumergida o más allá del mar.

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Canto del Último Batallón

Enviado por Leonidas el 28 Jul 2007 | Categorí­a: General, Literatura, Filosofí­a y Religión, Esoterismo, Mitos y Leyendas

CANTO DEL ÚLTIMO BATALLÓN

Tradicional pintura hindú sobre Kalki Avatar

Los cantos nuevos,
y los antiguos cantos.
Las jóvenes manos,
y las manos curtidas
de la primera hora.

Yo te digo hermano,
amigo, camarada,
que levantes bien alto
tu voz y tu estandarte.

Que acomodes tu espíritu
y tu uniforme para la
marcha decisiva.

Estamos volviendo, como vuelve
la aurora de un nuevo día.
Iluminados por el sol naciente,
nuestros pájaros se adueñan
otra vez del cielo y el firmamento.

Los noveles druidas
de las viejas profecías,
han mirado con asombro el dictado
de las Runas, mientras el rumor
creciente de los tambores
hace arder el corazón de los Elegidos.

Puedes proclamarlo a los cuatro vientos:
El Tiempo está cumplido.
Estigia y sus nefastos adeptos, con sus
camuflados nombres del presente,
durarán muy poco. Pronto el lagar de
la Justicia vendrá por ellos.

Estamos los que una vez fuimos,
volvemos con el mandato de la Sangre.

Volvemos desde las sombras de Roma,
volvemos desde Berlin y Dresde,
volvemos desde las estepas heladas,
volvemos desde el universo calcinado
de Hiroshima y Nagasaki.

Volvemos desde la cruz Palestina,
volvemos desde la argenta Malvinas.

Somos los nuevos Guerreros,
somos los Guerreros de siempre.

Y sobre nuestras amadas banderas,
flamea gloriosa la Gamada,
que nos unifica por el mismo ideal,
contra el enemigo de la Humanidad.

¡Dios con Nosotros!

Los cuervos sagrados anuncian el despertar
del rey dormido. La cueva está abierta
y vacía. Mira al campo de batalla,
ahora la espada brilla, portada con
legítimo derecho por el jinete del Retorno.

¡Haz justicia filosa Nandaka,
Sleipner marcha a paso de guerra!

Los lobos de la Resistencia
rodeamos y acompañamos con fiereza
al avatar de Vishnú,
al hijo de Brahma,
al hermano de Shiva.
La furia de Odin está con nosotros.

El Loto Blanco ya impera
en la mente de los justos.
¡Cuántos años de dolor e injusticia!
Pero Alouine nos pidió paciencia
en las horas de vacío y desesperanza.
Y la Providencia ha recompensado
con creces nuestra espera.

El Señor Kalki está aquí,
en la época más oscura.
Para vencer en nombre
de eternos Héroes y Mártires.

Para que el Hombre vuelva a ser Hombre,
y para que el enemigo del Hombre
desaparezca de la faz de la Tierra
en la necesaria Vindicta.

Eleva tu mirada,
Camarada del Amanecer,
el aliento de Dios
hace ondear nuestros estandartes.

Somos los nuevos Guerreros,
somos los Guerreros de siempre.

Por el nuevo triunfo,
Por la nueva Humanidad,

¡Hemos vuelto!

Camarada Anónimo del Último Batallón

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Comentario: aclaro que lo tomé de una entrada en el libro de visitas -porque realmente me impactó- en donde el autor de la misma decía:

Saludos Libre Opinión! aqui va este canto o poema heroico que estamos ayudando a propagar por la red mundial, que esta semana también publicaron los camaradas de Novo Press y Tsunami Político, y que me parece les va interesar por razones obvias. Desde estas tierras australes, su camarada y seguidor, CA 14/88. (Temuco, Chile)

La imagen la agregué yo y es una pintura muy tradicional entre los místicos hinduistas para representar -desde su visión cultural- al esperado avatar Kalki y bueno… simplemente decir: QUE ASÍ SEA!!!

¿Por qué le tememos al viernes 13?

Enviado por aquiles el 13 Jul 2007 | Categorí­a: General, Esoterismo, Mitos y Leyendas

¿Sufres de paraskavedekatriafobia, o lo que es lo mismo, aversión a los viernes que caen en 13? Si evitas pisar las grietas de la banqueta, pasar por debajo de una escalera, toparte con un gato negro para mantener lejos la mala suerte, la respuesta más segura es que sí.

El temor a los viernes 13 es entonces parte de tu vida, pero ¿sabes exactamente de dónde proviene la idea de que son de mala suerte? Siempre hay un poco de historia detrás de cada superstición.

Pintura de la diosa nórdica Freya“Las leyendas y mitos como el del viernes 13 fueron creados por una religión tratando de satanizar a otra”, dice Jeannie Banks Thomas, profesora de inglés y directora del programa de folclore en la Universidad de Utah.

“A principios del siglo VI, los misioneros cristianos de Inglaterra viajaron a otros países como Alemania y Rusia, con el afán de erradicar otras religiones”, dijo Banks Thomas.

“Frigg o Freyja, diosa del cielo, el amor y la fertilidad, es una de las más respetadas deidades en la mitología nórdica, pero como el cristianismo se expandió por todo Europa, sus misioneros condenaron a esta divinidad y fue considerada como una bruja.

“Debido al consecuente rechazo que esto fue generando, la gente que aún la adoraba no tuvo más remedio que esconderse en cuevas para venerarla en secreto. Y claro, el resto de la sociedad empezó a verlo como algo malo”, apuntó Banks Thomas.

Se especula que los rituales de esta “secta” se realizaban los viernes y de ahí quedó la creencia de que ese día de la semana era cuando se adoraba a las brujas. Se fue fijando entonces la creencia de que los viernes eran los días de los malditos.

Otra más de las raíces de este mito es que el número 13 es considerado de mala suerte, especialmente en la cultura cristiana. Novelas como El código Da Vinci, de Dan Brown, hablan de la creencia de que un viernes 13 fue la fecha en que los miembros de la Orden del Temple (grupo de carácter religioso y militar cuya historia también está llena de leyendas) fueron arrestados y asesinados por el rey Felipe IV, El Hermoso.

Otra teoría asegura que a este número se le adjudica el calificativo de “siniestro” porque con Jesús, ya eran 13 las personas a la mesa durante La última cena; después de compartir esa comida, Cristo fue encarcelado y crucificado, por cierto, en un viernes.

En España, el día considerado de mala suerte es el martes 13 y en Grecia el jueves, pero la cultura anglosajona invade al mundo, y el mito del viernes 13 no ha sido la excepción, como lo demuestra la saga fílmica del mismo nombre, cuyo protagonista es el asesino Jason Voorhees.

Lo que el viernes 13 se llevó

Donald Dossey, miembro del Centro del Manejo del Estrés y el Instituto de las Fobias, en Asheville (Carolina del Norte) realizó un estudio sobre los efectos del viernes 13 en la población anglosajona.

En éste estimó que se pierden de 800 a 900 millones de dólares en los negocios, pues hay mucha gente que no toma vuelos o no trabaja en esos días. Hay quien se aterra tanto, que no puede ni levantarse de la cama.

Estas mismas instituciones han declarado que son cerca de 17 millones las personas que sufren de estos “síntomas” en un día así. A pesar de ello, las aerolíneas, Delta y Continental Airlines aseguran que en esos días no sufren de bajas en su tripulación.

Otro estudio que analiza los daños del “día siniestro” muestra que en los treceavos días del mes que caen en viernes hay un incremento en accidentes de tráfico.

Aunque en México no es tan representativa esta fecha como en nuestro vecino del norte, es frecuente que muchos edificios u hoteles no tengan piso 13 ni habitaciones con ese número. También hay quien no se sienta en una mesa donde haya otras 12 personas.

Sin embargo, la misma superstición ha creado formas de “evadir la maldad” o crear un salvoconducto, como traer patas de conejo consigo o arrojar sal hacia atrás sobre el hombro izquierdo. “En realidad, éstas sólo son formas de tranquilizar la mente humana ante el estrés y miedo, o cuando sentimos que no tenemos mucho control sobre nuestra vida”, concluyó Banks Thomas.

Fuente: Diario El Universal de México

La Esvástica: su verdadero significado mágico y milenario

Enviado por Trimurti el 08 Jul 2007 | Categorí­a: General, Educación, Filosofí­a y Religión, Esoterismo, Nacionalismo

En el día de ayer, el místico 07/07/07, millones de votantes seleccionaron al legendario palacio de la India, el Taj Mahal, como una de las nuevas 7 Maravillas del mundo. Es sabido que una de las cosas que más impresionan a los turistas que por miles visitan permanentemente el lugar, es la gran cantidad de Esvásticas que se destacan a lo largo de toda la construcción.

Algún atisbo de “protesta” sobre el sitio, luego de la IIa. Guerra Mundial, por parte de los fanáticos ignorantes de siempre, fue respondido y acallado por la Realidad de más de 1.000 millones de hindúes que siguen viendo en la Cruz Gamada, no sólo un símbolo sagrado, sino El Símbolo que sintetiza la Fuerza de Dios en el mismo acto de la creación. Pero aquí, en este falso “occidente” de lo banal y lo descartable (que nada tiene que ver con el verdadero Occidente de nuestros ancestros), de la “cultura” de la Bolsa y de Hollywood, seguimos aprisionados por la tiranía de la mentira organizada.

Me pareció oportuno entonces, recordar esta extraordinaria nota publicada hace tiempo por la revista Libertad de Opinión, que nos trae un destello de la grandeza y de la auténtica naturaleza del símbolo más antiguo de la humanidad: la Cruz Esvástica.

Trimurti

SÍMBOLO DEL BIEN

Considerando, en primer lugar, el significado etimológico de la Esvástica, vemos que es una palabra derivada y perteneciente al idioma Sánscrito Hindú. Procede del término Swasti (o Su Asti), formado por la reunión del adverbio Su ( “Bien” o “Bueno”) y del verbo As como tercera persona del singular del presente indicativo: Asti (”Ello es”)

Es una antiquísima fórmula de saludo, buen augurio y deseos de felicidad que podría traducirse como “Ello es Bueno”. Era tradicional entre los primitivos hindúes al ingresar a un templo, a una vivienda o al cruzarse en su actividad cotidiana, el saludarse con la exhortación “¡Swasti!”, lo que en nuestro lenguaje actual podría interpretarse como: “¡Que tengáis el Bien y la Salud!”.

El Dr. Thomas Wilson, conservador del Departamento de Antropología Prehistórica del Museo Nacional de Estados Unidos escribió ya en el año 1896:

La raíz Swasti significa literalmente Bienestar. El signo de la Esvástica debió existir mucho antes de la religión budista o del idioma sánscrito.

También a la Esvástica se la conoce bajo la denominación de Cruz Gamada pues su representación gráfica “tiene cuatro brazos acodados como la letra gamma del alfabeto griego”. (Diccionario de la Real Academia Española, 19nva. edición)

Estos conocimientos elementales, parecen ser ignorados por la dirigencia política, el mundo “intelectual” y, desde luego, los voceros del sionismo, cuando asignan a la palabra Esvástica y a su dibujo como símbolo los más terroríficos calificativos. Si descartamos la ignorancia, no queda otra respuesta que la perversa y sistemática utilización de la mentira para confundir, atemorizar o neutralizar al Pueblo.

La Esvástica NO es sinónimo de “genocidio”, “muerte” o “destrucción”; muy por el contrario, es una de las fórmulas verbales y de los signos para desear y representar el Bien hacia aquellos con los que compartimos nuestro trabajo y nuestra existencia. Así leemos en la Enciclopedia de la Lengua Castellana (Ed. Sopena):

Esvástica: diagrama místico de buen augurio, que en la antigüedad representaba el Sol en movimiento.

SÍMBOLO DEL SOL Y DE LA FUERZA VITAL

Si bien la Esvástica es un símbolo No Icónico (o sea, su dibujo no representa una imagen concreta y específica que pueda verse en la realidad), la opinión extendida entre los investigadores y estudiosos del tema ha sido siempre la que lo asocia - como en la definición antes citada -, con la del Sol en movimiento.

Otros, como el ya fallecido científico Carl Sagan (libro El Cometa, Ed. Planeta, mayo 1986, pags. 181 a 187), le asignan su origen en un fenómeno cometario con forma de Esvástica acontecido hace miles de años y que fuera grabado por los hombres de distintas culturas y latitudes. Hasta nos encontramos con trabajos como el realizado por el español Carlos Raigada (La Mística de las Runas), que remontándose a la era neolítica sostiene:

La cruz gammada representa el giro del torno del alfarero

Pero lo cierto es que todos coinciden en su casi insondable antigüedad, en su difusión universal, en su carácter benéfico, y la enorme mayoría la identifican con el giro del disco solar.

Según el pensador francés Jean Michel Angebert:

El origen de la Esvástica se pierde en la noche de los tiempos, tanto que cabe considerarla como el más viejo símbolo utilizado por la Humanidad. La más antigua significación que se da de ella es la del Simbolismo Solar. Su tradición se remonta a la India Védica, pero las enseñanzas brahmánicas nos dicen que su origen es mucho mas arcaico (Les Mystiques du Soleil, Ed. Plaza & Jones, 1971)

En este mismo sentido, Jean Chevalier y Alain Gheerbrant nos señalan que más allá de las variadas interpretaciones que pueda dársele:

La Svástica indica manifiestamente un movimiento de rotación alrededor del centro, alrededor del cubo inmóvil de la rueda, que es el polo del mundo manifestado. Es el símbolo de la generación de los ciclos universales, de las corrientes de energía: no del mundo , sino de la acción del principio con respecto a la manifestación (Diccionario de los Símbolos, pags. 967 a 968)

En otras palabras, que no dudan en definir la Esvástica como la síntesis gráfica de la Fuerza Vital y primigenia del Universo. El símbolo del origen y la evolución cíclica de la Vida.

En ese mismo sentido se expresa el autor anglosajón John Cooper en su libro Symbolism, The Universal Language (Ed. El Ateneo), al decir que:

En el nivel metafísico, la swástica se relaciona con el círculo y el cuadrado, y se convierte en símbolo del movimiento en un sentido especial: el movimiento de la vida, es decir, de la acción del Principio del mundo, que representa nuevamente las fuerzas complementarias y las fases del movimiento, centrífugo y centrípedo, aspirante y repelente, un movimiento que va del centro a la periferia y retorna al centro: Alfa y Omega o el principio y el fin y, nuevamente, la cuadratura del círculo (pag. 28)

SIMBOLO MILENARIO Y UNIVERSAL

Para darnos una idea documentada y científica del carácter ancestral del símbolo que nos ocupa, recordemos que las primeras y más primitivas Esvásticas que se han encontrado hasta el presente son las de Glozel, cuyas piezas datan del período Paleolítico, es decir, de edad de la Piedra tallada (época más lejana en que comienza la llamada Prehistoria). Luego de una discusión en el mundo arqueológico que duró casi 50 años, se estableció definitivamente la autenticidad del hallazgo mencionado.

Asimismo, está el testimonio irrefutable de las Esvásticas clasificadas como Neolíticas Danuvianas de la denominada Cerámica en bandas que fueron descubiertas en Transilvania. Los abundantes hallazgos arqueológicos, a partir de esos períodos finales de la Edad de Piedra pulimentada, persisten y aumentan en la Edad de los Metales. La utilización de la Esvástica es frecuente en la Edad de Hierro (Período de la Téne).

Se contabilizan Esvásticas en husos del Siglo XIV A.C. en idolillos troyanos y cretenses. Abundan en la Cerámica Pintada de Beocia, desde el Siglo IX A.C. También las Esvásticas resultan frecuentísimas en las Cerámicas de la Cultura Villanoviana (Italia). Según el Dr. Thomas Wilson, en esa misma región las Esvásticas aparecen grabadas:

en las urnas donde se enterraban las cenizas de los difuntos; se estampaban sobre la cerámica de los lagos suizos; aprecen en armas y espadas de Escandinavia y en Escocia e Irlanda, en broches y agujas. (La Svástica: el símbolo conocido más antiguo, Ed. Smithsonian Institution, Washington, 1896)

Lo cierto es que cuando hace 10 o 12 mil años comienza el descenso y dispersión de las columnas poblacionales nórdicas desde la Meseta de Pamir y el Río Indo, la Esvástica se difunde universalmente tanto en Oriente como en Occidente. En los países europeos está presente en todas las tradiciones del Norte, Centro y Sur, destacándose Escandinavia, Islandia, Irlanda, Gran Bretaña, Finlandia, Alemania, Italia y Grecia, así como en el Oriente Medio (Palestina y Galilea) y el Extremo Oriente (Asia Central, Tibet, Corea, China y Japón).

Para los Vascos, la Esvástica denominada Láburu o Cruz de las Vírgulas es el signo que los identifica desde tiempos inmemoriales y siempre es pintada o dibujada en color blanco.

En nuestra América precolombina, la Esvástica fue introducida por las sucesivas oleadas inmigratorias que cruzaron el Estrecho de Bering y posteriormente también la trajeron los Vikingos. El Dr. Thomas Wilson nos dice que la Esvástica:

era utilizada en las ceremonias místicas de los aborígenes del gran desierto americano, en el interior del continente norteamericano.

Y que además:

en América se dibujaba en los metales de moler maíz; las mujeres brasileñas las llevaban en sus hojas de parra de cerámica; los indios pueblo la pintaban en sus sonajeros de danza, mientras que los indios norteamericanos de la época de la construcción de los túmulos en Arkansas y Missouri la pintaban en forma de espiral en su cerámica.

Debido a su Culto Solar han quedado grabadas las Esvásticas con que tanto Aztecas como Incas coronaban sus Templos de Piedra, muchos de cuyos restos sobrevivieron a la planificada destrucción posterior.

Como ejemplo de la presencia de la Esvástica en los tiempos anteriores a la Conquista en lo que hoy es Argentina, podemos mencionar la nota del investigador Ramón Tissera aparecida en abril de 1972 en el número 60 de la revista Todo es Historia bajo el título: “Chaco Gualamba. Historia de un Nombre y un Enigma”, que aparece ilustrada por una gran fotografía de una artesanía de indios Toba de la época precolombina representando la Esvástica. Dice textualmente al pie del gráfico la publicación de Félix Luna en su página 52:

Una faja de hilos caraguará, artesanía toba, muestra el más curioso detalle decorativo: UNA CRUZ GAMADA, símbolo de antiquísima procedencia (Colección privada de Carlos López Piacentini).

En los yacimientos excavados en Santiago del Estero a lo largo de cincuenta años por el arqueólogo franco-argentino Emilio Wagner, se encontraron numerosos elementos grabados con cruces gamadas y también estatuillas pertenecientes al antiguo culto de la Tierra Madre con “cabeza de lechuza”. Esta última forma religiosa convivía aparentemente en esta región con la adoración del Padre Cielo, cuya manifestación visible era la Esvástica. La cerámica encontrada en Santiago del Estero fue fechada por radiotermoluminiscencia en el Centre de Recherches Nucléaires y se determinó una antigüedad de 1.200 años A.C.

Digamos también que, durante nuestro Siglo XX, la Cruz Esvástica tampoco fue ningún “invento nazi”. Hasta la llegada del comunismo, la Institución China equivalente a la Cruz Roja de los países cristianos adoptó como distintivo y como nombre el de Swástica Roja, y este símbolo aparecía en los brazaletes de los camilleros, en los automóviles y aviones afectados al servicio sanitario. Esta información puede ser verificada en la Enciclopedia Universal Espasa-Calpe, tomo IX, pag. 1579 en su edición del año 1933, que además la iliustra con una importante fotografía.

Durante la Primera Guerra Mundial, la 45º División del Ejército Norteamericano usaba como símbolo la Cruz Esvástica y tal como lo señala el Dr. Guillermo Alfredo Terrera:

En 1933 faltando sólo seis años para la iniciación del conflicto bélico 1939-1945, los carros blindados de la Guarnición Militar de Aldershot, en Inglaterra, llevaban pintadas en lugares visibles, las cruces svástikas del giro perpetuo. (La Svástika: Historia y Metafísica, pag. 81)

También utilizaban la Esvástica los oficiales del Ejército Inglés entre los años 1910 y 1911, e incluso las aeronaves francesas comandadas por Lafayette llevaban pintado en sus costados el emblema de la Cruz Gamada. De igual manera, durante el gobierno socialdemócrata de Kerenski en Rusia, el billete de 250 rublos llevaba grabado la Esvástica que era sostenida por el águila bicéfala. Para más detalles recomendamos la lectura de la magnífica obra anteriormente citada.

En la misma Alemania, su difusión pública contemporánea no empieza con el Nacionalsocialismo sino con el Movimiento Gimnástico del llamado “padre de la gimnasia”, Friedrich Ludwig Jahn. Buscando un símbolo para las cuatro efes de su programa: Frisch (vital), Fromm (correcto), Froh (alegre), Frei (libre), entrecruzó las efes formando la Cruz Gamada, que luego pasó a ser el símbolo de la Federación Alemana de Gimnasia. Por otra parte, es bien sabido que el propio Hitler tomó la Cruz Esvástica del grupo esotérico y orientalista denominado Sociedad del Vril que integraba el General Haushofer, aunque para otros lo hizo de la mítica Sociedad de Thule, que había fundado el Barón Von Sebbotendorff.

La pregunta que se nos ocurre a esta altura es la siguiente: ¿ no es realmente absurdo, ridículo y un manifiesto acto de torpeza moral y cultural, intentar “prohibir” un Símbolo que ya se grababa en la Edad de Piedra, que desde hace miles de años han utilizado las más diversas comunidades de todas las latitudes, y que nos guste o no, nos sobrevivirá en los próximos milenios ?…

SÍMBOLO MÍSTICO

Es particularmente en Oriente donde el signo, en virtud de un profundo saber iniciático, asume una condición religiosa casi mágica. En la India, la Esvástica era el instrumento original que utilizaban los Brahmanes para la ceremonia del Fuego Sagrado. Burnouf, el sabio indianista, sostiene que la Cruz Gamada representa los fenómenos del Fuego Celeste, el Relámpago y el Rayo.

En el Tíbet, aún hoy el pueblo sigue viendo en la Esvástica un amuleto mágico, y su representación se halla en todas las puertas de entrada. En tibetano la Cruz Gamada se denomina gyun-drung y los Lamas la consideran como el Signo Místico por excelencia.

El gran conquistador Gengis Khan llevaba como talismán un anillo con la Esvástica, que se conserva en el museo de Ulan-Bator (Mongolia Exterior).

Para el Budismo la Esvástica simboliza la “rueda de la Ley” (Dharmacharka). En la China es tomada como el signo del número diez mil, que es la totalidad de los seres y de la manifestación.

Pero es también en el Cristianismo de los primeros tiempos, antes del avance de la falsificación judeo-cristiana, donde la Cruz Esvástica tiene un carácter Sagrado. Así nos dice el investigador John Cooper en su libro Simbolismo. El lenguaje universal que:

En el cristianismo primitivo, la swástica aparecía frecuentemente en las catacumbas y simbolizaba el Poder de Cristo, mientras que en los tiempos medievales tenía la figura de gammadión, así llamado porque estaba formado por las cuatro letras griegas G o gamma, y no sólo representaba a Cristo como piedra angular del Cristianismo, sino también a los cuatro evangelistas, con Jesucristo en el centro. (Pag. 28)

El Dr. Guillermo Alfredo Terrera, en su obra ya citada, dedica un capítulo a lo que él denomina los primitivos Cristianos Solares que:

adoptan las swástikas destrógiras para colocar en sus monumentos y catacumbas, tal como se pueden encontrar en Priscilla y en Generosa, en la Basílica de Mérida, en las Catedrales de Ruan y de San Martín y en Nuestra Señora de París. Tales cruces swásticas se pueden observar asimismo en monumentos cristianos de Siria, en Cercano Oriente y en San Pablo de Jouarre que data de unos 1.300 años antes de nuestro tiempo. (op. cit, pag. 71)

En el Monasterio de Loudun puede contemplarse una inscripción muy grande con la Cruz Gamada, y es un dibujo de contenido religioso y místico realizado por un monje del siglo XIV, llamado Guyot. En el Litoral Argentino nos encontramos con las ruinas de la Iglesia de San Ignacio, cuyas columnas conservan aún grabadas el símbolo de la Cruz Esvástica (ver nota del R.P. Guillermo Furlong S.I.: “Las Misiones y sus Pueblos”; revista Todo es Historia, número 49, mayo 1971, pág. 83).

Tampoco deben sorprenderse los visitantes del Museo del Vaticano, al encontrarse con múltiples elementos del antiguo culto religioso que son exhibidos - un poco más discretamente que el resto, claro está - y que llevan grabado el signo de la Esvástica.

Según narra la tradición pagana, fue el propio Odín el que luego de su prueba en el árbol del sacrificio descubrió el poder mágico de las runas y bajo el sím,bolo de la Cruz Esvástica guió el retorno de los Ases desde el Cáucaso hasta el Mar del Norte, fundando en su trayecto la legendaria ciudad de Asgard.

No debemos olvidar que en la Cruz Gamada están contenidas, por lo menos, dos runas, y el término runa proviene de la expresión nórdica runar que quiere decir: Señal Mágica.

¿DEXTRÓGIRA O LEVÓGIRA?

Sólo una profunda ignorancia propia de los charlatanes, y que desconozca la interacción armónica de las fuerzas que los chinos denominan Yin y Yang puede asignar un carácter “benigno” o “maligno” a su giro dextrógiro o levógiro. En este aspecto es bien claro, por ejemplo, el pensador francés Jean Miche Angebert, quien afirma:

La cruz gamada suele presentarse indiferentemente dextrógira o levógira, en la India o en el Tíbet, sin que los ocultistas vean en ello un símbolo “negro” o “blanco”. Lo que puede hacerse observar es que la Sauvástika (levógira) simboliza la “marcha del tiempo”. Quien invierte el signo pretende pues “parar el tiempo”. Lo que se corresponde perfectamente con la ética y el pensamiento místico de aquellos que intentan trabar durante un milenio la degeneración anunciada para la última edad de nuestro ciclo, apodado por los hindúes Kali-Yuga o Edad de Hierro (Oscura). (Les Mystiques du Soleil, pag. 257)

Así también, René Guenón nos dice que:

Los dos sentidos de rotación de la svástica parecen no tener la importancia que a menudo se ha querido darles. Evocan las dos enroscaduras de la doble espiral, la doble corriente, Yin y Yan, de la energía cósmica. (Diccionario de los Símbolos, pág. 968)

Lo cierto, es que en todos los tiempos y bajo distintas expresiones místicas, la Esvástica se tomó siempre como signo o emblema de lo Superior y Divino.

Fuente: Revista Libertad de Opinión
Trabajo realizado por el Grupo de Estudios “René Tulián”
Edición diciembre 1997

En defensa de la Astrología

Enviado por ARCANGEL el 21 Jun 2007 | Categorí­a: Ciencias Alternativas, Esoterismo

Mucha agua corrió por los ríos de la discusión y la polémica, sobre si la astrología es una ciencia o no.

Es evidente que no se puede creer en los famosos horóscopos de diarios o en anuarios que solamente buscan un fin mercantilista y engañar a los crédulos con supuestas predicciones que nunca se cumplen ni se van a cumplir.

La astrología es la única ciencia oculta que pudo sobrevivir desde la antigüedad hasta nuestros días, tampoco es un método de adivinación ya que se basa en el movimiento real y matemático de los planetas en el cielo.

No se sabe bien a ciencia cierta su origen, pero los primeros indicios se dan en Babilonia donde se practicaba en los templos religiosos como también en Egipto y llegó hasta las antiguas universidades de la antigua Grecia como una ciencia exacta.

Alejandro Magno en sus conquistas pudo recopilar mucha información de los países que conquistaba para llevarlos a la famosa biblioteca de Alejandría, que luego fue consumida por el fuego perdiéndose mucha información valiosa sobre esta ciencia, los Árabes tomaron lo poco que quedaba de esta información para tratar de ordenarla sin tener mucho éxito y creando más confusión ya que no tenían la base fundamental de su origen y principios y se basaron en conjeturas que muchos aprovecharon para desmerecerla.

Si vamos a enfocar seriamente este tema desde la óptica matemática y la razón llegaremos a la conclusión que es una ciencia en si misma ya que hay tratados matemáticos escritos por verdaderos astrólogos, generalmente matemáticos consumados que escriben para los entendidos en el tema no dejándose llevar por la suposición.

En conclusión todo astrólogo o físico que afirme que estamos bajo la influencia de los planetas en nuestra vida, se está metiendo en un callejón sin salida porque no lo puede probar, es decir, no existe ningún instrumento tecnológico que compruebe que una determinada vibración planetaria pueda alterar nuestro destino terrenal, pero lo que si podemos probar y de manera matemática es que los movimientos del los planetas en el cielo tienen una muy estrecha relación con los acontecimientos que nos toca vivir en este acaecer terrestre, mucho más de lo que podemos imaginar.

Un ejemplo de esto es el tratado matemático de Venden Polich sobre el sistema topo céntrico donde después de estudiar miles de casos llegó a la conclusión que se podía predecir acontecimientos con una diferencia máxima de 3 segundos de tiempo, realmente sorprendente y matemáticamente comprobado.

Claro está que este tipo de literatura es para los entendidos en el tema que no viven precisamente de la astrología, en realidad se dedican a la investigación de la misma.

Generalmente entrar en una discusión sobre este tema es perder el tiempo ya que la gran mayoría desconoce sus fundamentos y bases, inclusive el famoso físico Newton la practicaba, y en una oportunidad en una reunión lo increpó otro físico tratando de ponerlo en un aprieto, pero Newton con mucha tranquilidad le respondió con esta frase, ?no voy a discutir con UD de astrología por la simple razón de que yo entiendo del tema y UD no?.

En la Edad Media se la prohibió y la sacaron de las universidades considerándola como brujería y adivinación, un grave pecado para ese tiempo, pero a pesar de ello un astrólogo de nombre Morín de Villefranch, (astrólogo personal del cardenal Richelieu), la ordenó minuciosamente escribiendo 23 tomos sobre el tema titulado ?La astrología científica?, la que es considerada hasta hoy como la Biblia de los astrólogos, ya que presenta un ordenamiento sistemático y las bases de lo que se denomina ?direcciones primarias planetarias?, es decir lo que tomó Vendel Polich como base fundamental para escribir lo anteriormente mencionado.

Hay datos concretos y probados que se la usa en las bolsas financieras de los EE.UU. como en el Mercado Común Europeo para ver como fluctúan las acciones, inclusive hay datos que se la consultó en países como Inglaterra en la segunda guerra mundial con fines estratégicos.

Pero siempre estará en pié la polémica, en realidad siempre lo estuvo, las discusiones si es ciencia o no estarán siempre latentes, pero solamente los que entienden del tema pueden afirmar su veracidad, yo por mi parte no creo en la astrología, ?estoy convencido que es una ciencia?.

ARCANGEL

El libro indescifrable: el manuscrito Voynich

Enviado por aquiles el 18 Jun 2007 | Categorí­a: Ciencias Alternativas, Esoterismo

Imagen de una de las páginas del ManuscritoNo es un manuscrito demasiado conocido por la gente, pero es el más misterioso de nuestra historia. Se trata del “Manuscrito Voynich”, un libro redactado en un idioma desconocido que tiene tratados sobre temas herbarios, astronómicos, biológicos, cosmológicos y farmacéuticos. Todo esto se deduce de sus misteriosos dibujos, que muestran plantas extrañas y mapas estelares no descubiertos aún.

A continuación coloco un artículo muy interesante acerca de este libro, pero hago un par de aclaraciones introductorias para que lo puedan leer entendiendo de antemano ciertos puntos.

El libro fue transcripto de un original perdido por un sacerdote franciscano del siglo XIII, el reconocido Roger Bacon (1214-1294), que fue llamado también “Doctor Mirabilis” (“Doctor Admirable”) considerado por muchos como un auténtico “mago” de su tiempo.

Bacon, en años donde el oscurantismo era la regla, hizo profundos estudios sobre filosofía, teología, alquimia, ciencias en general, e idiomas. Su principal problema con la Iglesia fue que se acercó demasiado a los conocimientos que manejaban los musulmanes, especialmente en matemáticas y astrología, lo cual le valió serios inconvenientes.

Cuando Bacon transcribe el manuscrito, hace una referencia insólita acerca de su origen: “Ésta es copia fiel del original que se encuentra guardado bajo las montañas que corren sobre la costa oeste de un lejano lugar, situado en el extremo sur del planeta”. Teniendo presente que para el siglo XIII supuestamente América era desconocida, es más que sorprendente que alguien venga a decirnos que obtuvo un libro de una civilización afincada en nuestra Cordillera de los Andes. Y más aún cuando sabemos fehacientemente que los indígenas locales no fueron capaces de hacer una obra como la que representa el Manuscrito Voynich, las preguntas aumentan todavía más, y nos recuerdan aquella leyenda acerca de los antiguos “reyes blancos” que los aborígenes decían gobernaban estas tierras hace ya muchos tiempo, pero que habían desaparecido cuando llegaron los españoles.

Por otra parte, y para cerrar, algo que no menciona la nota es que hay páginas del libro que se han perdido, por lo que la edición con la contamos hoy está incompleta.

El Libro Indescifrable

La Biblioteca de la Universidad de Yale, especializada en libros y manuscritos raros, no pasa un día sin que alguien pregunte por el manuscrito de Voynich.

Lo que hace tan interensante el manuscrito Voynich es que nadie ha podido leerlo completo, el texto esta escrito en una clave que no ha logrado descifrar ningún criptógrafo ni lingüista del mundo.

Otra página del Manuscrito, que muestra plantas desconocidasEl manuscrito mide 14 X 21.5 cm y sus 200 páginas de pergamino están escritas con una caligrafía extraordinariamente fluida si se considera que su autor usó un alfabeto completamente desconocido. Las ilustraciones son igualmente extrañas y paracen representar plantas, mujeres y configuraciones astronómicas. Como no resulta fácil interpretar el texto y las figuras, el libro ha sido calificado como el manuscrito más enigmático del mundo.

En 1912, Wilfrid M. Voynich, un neoyorquino comerciante de libros, anunció que había descubierto ese curioso volumen en la biblioteca del colegio Mondragone, una fundación jesuita en Frascati, Italia.

No hubo en realidad ningún progreso durante casi 60 años, hasta que Robert S. Brumbaugh, de la Universidad de Yale, abordó el problema en la década de 1970. El profesor Brumbaugh advirtió que algunos de los símbolos del manuscrito de Voynich le recordaban un diagrama que había visto en otro documento.

Un examen cuidadoso de algunos márgenes del manuscrito de Voynich reveló calculos grabateados que sugerían que podría haberse usado un número similar en clave. En un margen, Brumbaugh descubrió un diagrama con 26 símbolos, que es el número de letras del alfabeto inglés (Brumbaugh escribió esta guía).

A pesar de lo anterior, el misterio del manuscrito de Voynich sigue sin resolverse. Brumbaugh sugiere que pueden ser las expresiones incoherentes de un alquimista, de alguien que buscaba convertir los metales básicos en oro por medio de una sustancia o elixir secreto.

El documento “VOYNICH”

John Dee dedicó gran parte de su vida, a recorrer el mundo y coleccionar extraños escritos, que por lo general, eran de papiro muy antiguo. Nunca se supo de dónde los sacaba o quién se los conseguía. Durante el reinado de Enrique VIII, el Duque de Northcumberland, se dedica a quitar de circulación todo escrito cuyo contenido fuese poco claro o encarase el tema de la brujería. Para ello, requisó todos los monasterios del reino, que eran los lugares por excelencia donde se guardaban por siglos, semejantes obras.

El Duque era amigo de Mr Dee. En una oportunidad, realizando requisas encontró, en una pequeña abadía del condado de Essex, un manuscrito cuyas páginas semejaban papiro. Estaba escrito en forma cifrada y había sido copiado del original (según rezaba el prólogo) por Róger Bacon, quien fue considerado el gran mago de su siglo.

El prólogo decía lo siguiente: “Ésta es copia fiel del original que se encuentra guardado bajo las montañas que corren sobre la costa oeste de un lejano lugar, situado en el extremo sur del planeta”. Teniendo en cuenta que el “copista” del manuscrito, el señor Róger Bacon, había nacido en el año 1214 y dejado de existir en 1294, queda bien claro que aún no se había descubierto América y sin embargo, de acuerdo con la mención del prólogo, ese “lejano lugar” que tiene una cadena montañosa que corre sobre su límite oeste (la cordillera de los Andes), sería un país del extremo sur de América.

Como se dijo anteriormente, el Duque de Northcumberland y John Dee, eran amigos. Cuando el primero encontró en Essex el manuscrito de Róger Bacon, luego de leer su prólogo y ver que las páginas interiores estaban escritas de forma cifrada, recordó que Mr. Dee era afecto a coleccionar papeles extraños, y se lo regaló. John Dee trató de descifrarlo. No pudo, sólo logró determinar que la primera parte del escrito, decía que ese libro contenía “los secretos de los mundos olvidados y subyacentes”. En 1586, John Dee regala al Emperador Rodolfo II, el famoso libro papiro.

A partir de 1666, el misterioso documento pasa de mano en mano y recorre el mundo gratuitamente. Nadie logra descifrarlo, hasta que en 1962, llega a Estados Unidos. Se encuentra a la venta, aún hoy en nuestros días. Su valor, sobrepasa el millón de dólares.

El señor Kraus, alemán radicado en Nueva York, es quien lo tiene en espera de un posible comprador. La historia del manuscrito, denominado en la actualidad como “Documento de Voynich”, es la siguiente: “Luego de la muerte de John Dee en 1608, nadie se ocupa del “Documento de Voynich” hasta el año 1666, en que el doctor Marcus Marci, rector de la Universidad de Praga, envía el escrito al jesuita Kircher, experto en criptografía y codificación, para su interpretación. Fue inútil, no logró desentrañar el misterio”.

Se pierden los rastros del documento hasta 1914, en que se vuelve a encontrar en el pueblo de Frascatti (Italia); era propiedad de unos jesuitas que allí tenían su convento, lugar donde se guardaba el documento. El famoso e indescifrable escrito, va a tomar el nombre que actualmente lleva: “Voynich”, a causa de que el editorialista W. Voynich es quien compra a los jesuitas el extraño documento en ese año de 1914.

Se lo lleva a los Estados Unidos. En 1916, un caballero de los tantos que habían sido consultados con la finalidad de descifrar el documento, el señor Adolph Cyrus Roidingercht, dice poder hacerlo, pues uno de sus antepasados, fue amigo de Róger Bacon, quien regaló a su pariente una guía de traducción de un código secreto que utilizaban los habitantes protohistóricos del extremo sur del planeta y que actualmente, obraba en su poder por derecho de legado.

Al poner el señor Roidingercht manos a la obra, descubre que el libro hablaba de una civilización desaparecida, cuyos integrantes, eran seres de no más de un metro de altura y que dominaban la fuerza de gravedad, que poseían máquinas que les permitía horadar la roca, construyendo grandes ciudades subterráneas y que se intercomunicaban con el resto del planeta por debajo de la Tierra. Inclusive, nombra una máquina llamada “Nilotrona”.

Asimismo, muestra un mapa celeste de un sector desconocido del firmamento, donde aparentemente, figuran dos lunas y dos soles. Cada página del documento está pintada de un color diferente, todos ellos muy vivos y brillantes, semejantes a los del aura humana. Sobre una de esas páginas, hay una especie de diccionario de botánica con plantas dibujadas que son muy singulares; algunas de ellas parecen tener ojos, son especies desconocidas para nuestro planeta. Hasta aquí, lo que pudo descifrar Roidingercht del “Documento Voynich”, pues el 22 de Enero de 1917, desapareció misteriosamente, sin dejar rastros.

Daba la impresión, que se vio obligado a huir precipitadamente, pues su pipa estaba aún húmeda sobre el cenicero. Sin embargo, el indescifrable libro había quedado abierto en una de las partes donde figuraban los planos de una extraña máquina semejante a la de las turbinas de los modernos “jets”, a un costado de la hoja, un modelo a escala de lo que sería en la actualidad, el súper moderno avión Concorde…

Posteriormente, en 1919, el decano de la Universidad de Pennsylvania, William Newbold, se aboca a la tarea de Seguir descifrando el “Voynich”. En 1921, ante una conferencia de prensa, dice haber descifrado cosas interesantísimas en el documento y se dispone a dar una serie de charlas sobre el particular. Pero extrañamente, no puede llevar a cabo esta tarea. Se contradice y cada vez, es más difícil llegar a él.

Newbold comienza a recibir amenazas, algunas de ellas, escalofriantes. Fallece en 1926 y al igual que Bacon, se lleva el secreto a la tumba.

Bibliografía: Editors of Reader´s Digest Inc.:The World´s Last Mysteries; Rupert Fumeaux:The World´s Most Intriguing Mysteries y The World´s Strangest Mysteries; Nigel Blundell:Grandes Enigmas; Peter Haining:Ancient Mysteries; Francis Hitching:World Atlas of Mystery; Fred Hoyle:The Origin of Life in the Universe.

Fuente: Formarse.com.ar

La leyenda de los Continentes Perdidos

Enviado por aquiles el 10 Jun 2007 | Categorí­a: Filosofí­a y Religión, Ciencias Alternativas, Esoterismo, Mitos y Leyendas

Las Almas Viejas

Las leyendas humanas mencionan a menudo hechos extraños ocurridos en lugares extraños. Para muchos, es suficiente decir “¡Bah, sólo se trata de fantasías!”. Para otros, detrás de las leyendas más delirantes puede esconderse una realidad que desafía a nuestra inteligencia y capacidad de averiguar las verdades más allá de la superstición o de la deformación de datos por el paso de los siglos.

Entre las leyendas más arcaicas de la humanidad están las de los Continentes Perdidos, que refieren cataclismos espantosos y el aniquilamiento de razas completas que fueron humanas o humanoides y desarrollaron civilizaciones avanzadas.

La más famosa de las leyendas sobre este tema es la de la Atlántida, y tal es su importancia, que en este sitio web podrá encontrar varias referencias en diferentes artículos. Aunque las raíces de esta leyenda arrancan del antiguo Egipto, llegaron a nosotros a través del gran filósofo Platón, el Ateniense.

Hiperbórea

También ha llegado hasta nosotros, a través de los antiguos griegos y romanos la información sobre otra isla legendaria: Hiperbórea, la Patria de seres tan hermosos, sensitivos e inteligentes, que apenas se creyera que fuesen humanos.

Las tradiciones son mencionadas por los griegos Heródoto y Diodoro, y los romanos Virgilio y Plinio. Cuentan que muy al Norte, más allá de donde nace el viento norte o Bóreas, existió una isla maravillosa rodeada por altísimas montañas de hielo. Dicen que los habitantes de Hiperbóreas eran seres de blancura de nácar, casi translúcidos, y en particular sus mujeres eran de una belleza y un ingenio por encima de lo humano.

La luz del sol reverbereaba en los acantilados vertiginosos de hielo cristalino. Según Virgilio, los pocos navegantes que alguna vez alcanzaron hasta sus proximidades vieron aquella tierra bendita rodeada de un halo de luz indescriptible, tan arrobadoramente bella, que cayeron de rodillas cantando plegarias a los dioses.

A pesar de estar rodeada de nieves eternas, el sol que reflejaban los ventisqueros calentaba la atmósfera y la tierra. Como si fueran espejos cóncavos, los hielos concentraban el poder vivificador de los rayos solares. Así, en hiperbóreas el clima era paradisíaco, semi tropical, y cada palmo de tierra era un vergel.

Sin embargo, nadie pudo llegar en verdad hasta el interior de ese edén, pues se encontraba por completo aislado por las escarpas infranqueables de hielo.

Más llegó un día en que los polos cambiaron de lugar, y la maravillosa Hiperbóreas se hizo inhabitable, quedando completamente cubierta por glaciares. De los Hiperbóreos muy pocos salvaron la vida. Principalmente hubo sobrevivientes mujeres, que lograron huir por un pasaje secreto, un túnel, que llegaba hasta el sur de la actual Alemania.

Se dice que los Hiperbóreos se mezclaron con los humanos comunes, dando vastagos de gran belleza y dotados de poderes sobrenaturales como la precognición o adivinación del futuro, y una inteligencia brillante. Dice Diodoro que el Maestro que inició a Pitágoras en los Misterios y en las matemáticas, Ferécides de Siros, habría descendido de hiperbóreos.

Otras tierras legendarias, perdidas en lo profundo de los mares o transformadas en desiertos irreconocibles, son el Continente de Mu. El continente o Gran Isla de Hiva, la Tierra de Gond o Gondwana, la Lemuria.

La leyenda, las tradiciones y las informaciones conservadas en grupos esotéricos de origen muy antiguo, indican que estos continentes fueron aniquilados hace tanto tiempo, que resulta imposible que en ellos puedan haber existido seres humanos. O, al menos, seres humanos como nosotros, de la especie Homo Sapiens.

¿Cómo es posible que se hayan producido cataclismos tan enormes sin que la vida misma fuera aniquilada?

Antes de detallar lo que sabemos sobre esas tierras perdidas, conviene que comprendamos bien el asunto de los viejos cataclismos.

Antes de la Leyenda

Los habitantes de esos mundos habrían tenido, entonces, “alma humana” aunque sus apariencias quizás hayan sido sólo extraños remedos de la figura humana que conocemos. Para la Iglesia Católica, lo que hace humana a una criatura es su alma. Así lo estableció la encíclica “Humani Generis” del 12 de Agosto de 1950, en que el Sumo Pontífice aceptó la teoría de la evolución y la posibilidad de que el cuerpo humano haya sido creado a partir de “materia viva” (por ejemplo, otro animal). Sólo exige la fe católica sostener que Dios creó las Almas humanas en acto inmediato, directo.

Esas leyendas llegan hasta nosotros por escritores de la antigüedad que a su vez citan a otros autores más antiguos los cuales por su parte se refieren a tradiciones que se pierden en la noche de los tiempos… serán entonces otras leyendas las que nos permitirán confrontar, a través de coincidencias o contradicciones, qué puede haber de verdad en todo aquello. Qué pasó antes de que naciera la leyenda.

El muy suspicaz y realista historiador Heródoto, de la antigua Grecia, se mostró siempre reacio a dejarse convencer por relatos fantasiosos. Sin embargo, refiere que en Tebas, Egipto, los sacerdotes de Amón le hicieron saber que en sus papiros arcaicos se indicaba que el Sol había amanecido cuatro veces en forma distinta a la usual. Y que en dos ocasiones había amanecido por el lugar donde ahora se pone.

“Los Nueve Libros de la Historia”

También otros documentos de la antigüedad, conservados en bibliotecas modernas, se refieren a trastornos cósmicos de gran envergadura. El “Papiro Mágico Harris”, el “Papiro Ipuwer” y el “Ermitage”, contienen aluciones a legendarias convulsiones del planeta, en las cuales la Tierra “se dio vuelta”, y “el Sur se hizo Norte”.

¿Quién pudo recordar hechos tan aterradores y antiguos?

La ciencia moderna no ha encontrado rastro alguno que pueda arrojar indicios sobre catástrofes tan enormes a partir del llamado “cuaternario”, es decir, la edad geológica y paleontológica en que se desarrollaron los mamíferos y apareció el ser humano.

Al parecer, si tales cataclismos ocurrieron en verdad, se produjeron cuando aún faltaban milenios, tal vez millones de años para la aparición del Homo Sapiens, la especie a que pertenecemos. ¿Cómo es posible, entonces, que haya recuerdos todavía más antiguos?

Hasta ahora, sólo se perfilan tres posibilidades.

La primera, que tales leyendas carezcan de fundamento y no sean más que sueños de la psiquis atormentada de primitivos visionarios. Cataclismos arquetípicos del inconciente colectivo y no del mundo material, (arquetipos: perteneciente a los símbolos primordiales de toda la humanidad y que dan forma al funcionamiento de la mente humana. Ver C.G. Jung).

La segunda, que tengan una base de verdad, pero que los testigos de tales hechos hayan sido no de la especie homo sapiens sino de una especie anterior a partir de la cual evolucionamos. Y que haya sido un conocimiento tan profundamente traumático y cargado de horror, que llegó a imprimirse en la memoria “raciomórfica” (raciomorfo: La aparente “inteligencia” de los animales que, siendo combinaciones instintivas, a veces pareciera “razonamiento”) de aquellos animales pre-humanos, sin disolverse en el olvido cuando esa especie desapareció y fue reemplazada por el “homo sapiens”.

La tercera posibilidad es que tales leyendas nos hayan llegado a través de testimonios de “otros seres”, que presenciaron las catástrofes y sobrevivieron a ellas, quedando como náufragos en un planeta deformado y distinto, en el que lograron aferrarse a la supervivencia por sucesivas generaciones de degradación sin esperanza. Los últimos descendientes de aquellas razas primordiales pueden, quizás, haber tenido contacto con los primeros de la raza nueva, la nuestra. Y en aquellos contactos pueden haber narrado su infortunio, masticando un pedazo de carne al trémulo abrigo de una hoguera ante un albergue de Cromagnon.

Llenos de compasión y horror, nuestros antepasados ancestrales habrían recordado esas narraciones, repitiéndolas de generación en generación por los sacerdotes y los “cuentacuentos” de la Tribu, hasta que la invención de la escritura permitió fijar la leyenda en el papiro y encontrarla ahora relegada a las cámaras de seguridad de un museo de Francia.

Si pensamos, con nuestra mentalidad moderna, en la posibilidad de que el sol salga por el Oeste y se ponga por el Oriente, consideramos que ello está fuera de toda posibilidad. La superficie terrestre gira a 1.750 kilómetros por hora en torno al eje de la Tierra (Recorre su perímetro de 42.000 kilómetros en el Ecuador, en 24 horas). Una frenada en ese movimiento proyectaría la inercia espantosa de océanos y continentes, aniquilándolo todo. Incluso la atmósfera terrestre saldría disparada, fuera de la gravedad del planeta. Y aún, faltaría encontrar que fuerza inimaginable podría detener el girar de la Tierra y además volverla a hacer girar en sentido contrario.

Es así claro que aquella inversión del curso del sol en el cielo no puede relacionarse más que con un bamboleo del planeta a lo largo de su eje norte-sur. Si una fuerza excepcional pudiera romper la inercia planetaria, éste mundo nuestro cambiaría la ubicación de sus polos en relación con el sol, y se invertirían los conceptos de oriente y occidente sin alterar para nada la inercia del movimiento de rotación de la Tierra.

Así, coinciden las dos leyendas primitivas. Para que el sol salga por occidente, el norte tiene que volverse al sur. Una leyenda justifica a la otra.

Y entre ambas leyendas pueden hacernos más comprensibles las tradiciones antiquísimas que nos hablan de los Continentes Perdidos: Hiperbórea, la Tierra de Mu, Gondwana, Lemuria, La Atlántida.

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