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Extraño portal conecta a la Tierra con el Sol

Enviado por aquiles el 08 Nov 2008 | Categorí­a: Ciencia, Educación, Actualidad, Astronomía

Como gigantescos conductos cósmicos entre la Tierra y el Sol, los portales magnéticos se abren cada ocho minutos más o menos para conectar a nuestro planeta con su estrella anfitriona

Una vez que se abren los portales, montones de partículas de alta energía pueden viajar los 93 millones de millas (150 millones de kilómetros) a lo largo del conducto durante su breve apertura, dicen los científicos espaciales.

Llamadas eventos de transferencia de flujo, o FTE, esas conexiones cósmicas no sólo existen sino que también posiblemente sean más comunes que alguien haya imaginado, de acuerdo con los científicos espaciales que asistieron al 2008 Plasma Workshop en Huntsville, Alabama, la semana pasada.

“Hace diez años yo estaba muy seguro de que no existían, pero ahora las pruebas son incontrovertibles”, dijo David Sibeck, astrofísico en el Centro de Vuelos Espaciales Goddard en Maryland.

Estallidos dinámicos

Desde hace mucho tiempo los investigadores saben que la Tierra y el Sol deben estar conectados. Por ejemplo, las partículas del Sol son constantemente arrastradas por medio del viento solar y a menudo siguen las líneas de campo magnético que conectan la atmósfera del Sol con tierra firme. Las líneas de campo permiten que partículas penetren la magnetosfera de la Tierra, la burbuja magnética que rodea nuestro planeta.

“Solíamos pensar que la conexión era permanente y que el viento solar podía colarse en el ambiente cercano a la Tierra en cualquier momento en que el viento estuviera activo”, dijo Sibeck. “Estábamos equivocados. Las conexiones no son constantes en absoluto. A menudo son breves, explosivas y muy dinámicas”.

Algunos conferencistas en el Workshop dieron una idea general de la formación de un evento de transferencia de flujo. Una idea es que en la cara de la Tierra que mira hacia el Sol, nuestro campo magnético presiona contra el campo magnético solar. Y más o menos cada ocho minutos, los dos campos se conectan brevemente, formando un portal a través del cual las partículas pueden circular. El portal toma la forma de un cilindro magnético de un diámetro similar al de la Tierra.

Sibeck dijo que pensáramos en el FTE como un rodillo gigante que yace plano a lo largo del límite entre los campos magnéticos de la Tierra y el Sol. (Señaló que el rodillo tendría que ser maleable de modo que pueda perforar ambos campos magnéticos mientras yace plano.)

“Estos FTE se parecen un poco a rodillos, y se forman como pequeñas gotas en la punta de la magnetosfera que mira hacia el Sol”, dijo Sibeck a SPACE.com. “No pueden decidir en qué sentido van a deslizarse alrededor de la Tierra, así que crecen allí como rodillos enormes y luego salen como en espiral [a lo largo de la magnetosfera de la Tierra] como si estuviera golpeando masa”.

Se puede formar más de un FTE a la vez, dijo, y permanecen abiertos durante 15 a 20 minutos.

Más para aprender

Para medir esos FTE, las naves espaciales no sólo deben atraparlos cuando se forman, sino que también deben estar en algún extremo de las estructuras magnéticas (a lo largo o a lo ancho). De hecho, la flota de cuatro naves espaciales Cluster de la Agencia Espacial Europea y las cinco sondas THEMIS de la NASA, han volado a través y alrededor de estos cilindros, midiendo sus dimensiones y detectando las partículas que pasan a velocidad, dijo Sibeck. Mientras estas mediciones han determinado el ancho de un FTE, la longitud todavía es insegura aunque una medición la puso en cinco radios de la Tierra. Un radio de la Tierra es de unas 4.000 millas (6.400 kilómetros).

El astrofísico Jimmy Raeder de la University of New Hampshire usó esas mediciones para desarrollar simulaciones de computadora de los portales. Descubrió que los portales cilíndricos tienden a formarse por encima del ecuador terrestre y que luego, en diciembre, los FTE salen sobre el polo norte. En julio, lo hacen sobre el polo sur.

Sibeck piensa que los eventos ocurren más veces que lo que se pensaba, y propone dos tipos de evento de transferencia de flujo: activo y pasivo.

Cuando los cilindros magnéticos están activos, permiten que partículas circulen a lo largo bastante fácilmente, y forman conductos importantes de energía para la magnetosfera de la Tierra, dijo Sibeck. Cuando es pasivo, los cilindros oponen más resistencia al tránsito de las partículas. La estructura interna de un cilindro pasivo dificulta a las partículas y a los campos magnéticos circular a lo largo. Sibeck ha calculado las propiedades de los FTE pasivos y espera que él y sus colegas busquen sus señales en los datos recogidos por THEMIS y Cluster.

Los científicos espaciales en el Workshop todavía quieren imaginar por qué los portales se forman cada ocho minutos y cómo se enroscan y enrollan los campos magnéticos dentro de los cilindros.

Fuente: Space

Una misteriosa y nueva “corriente oscura” ha sido descubierta en el espacio

Enviado por aquiles el 04 Oct 2008 | Categorí­a: Ciencia, Educación, Astronomía

Como si los misterios de la materia y la energía oscuras no fueran bastante irritantes, ha sido descubierto otro enigma cósmico desconcertante

Porciones de materia en el universo parecen estar moviéndose a velocidades muy altas y en una dirección uniforme que no puede ser explicada por ninguna de las fuerzas gravitatorias conocidas en el universo observable. Los astrónomos están llamando al fenómeno “corriente oscura”.

La cosa que está empujando a esta materia debe estar fuera del universo observable, razonan los investigadores.

Cuando los científicos hablan del universo observable, no sólo se refieren a lo que está al alcance de la vista, o incluso del telescopio más poderoso. De hecho, hay un límite fundamental a cuánto del universo que podríamos alguna vez observar, sin importar cuánto hayan avanzado nuestros instrumentos visuales. Se piensa que el universo se formó hace unos 13.700 millones de años. De modo que incluso si la luz empezó a desplazarse hacia nosotros inmediatamente después del Big Bang, no puede haber llegado a una distancia mayor que 13.700 millones de años-luz. Puede haber partes del universo que están más lejos (no podemos saber qué tan grande es todo el universo), pero no podemos ver más allá que la distancia que la luz pudo recorrer durante la edad del universo.

Movimientos misteriosos

Los científicos descubrieron la corriente cuando estudiaban algunas de las mayores estructuras en el cosmos: gigantescos cúmulos galácticos. Estos cúmulos son conglomerados de aproximadamente mil galaxias, junto con gas muy caliente que emite rayos-X. Al observar la interacción de los rayos-X con el fondo cósmico de microondas (CMB), que es la radiación remanente del Big Bang, los científicos pueden estudiar el movimiento de los cúmulos.

Los rayos-X esparcen fotones en el CMB, y cambian su temperatura en un efecto conocido como el efecto cinemático Sunyaev-Zel’dovich (SZ). Este efecto no había sido observado antes como consecuencia de un cúmulo galáctico, pero un equipo de investigadores liderados por Alexander Kashlinsky, astrofísico en el Centro de Vuelos Espaciales Goddard en Greenbelt, Maryland de la NASA, lo encontró cuando estudiaban un enorme catálogo de 700 cúmulos, hasta una distancia de 6 mil millones de años-luz, o medio universo. Compararon este catálogo con el mapa del CMB tomado por un satélite de la NASA, la sonda Wilkinson de microonda anisotropía (WMAP).

Descubrieron que los cúmulos se estaban moviendo a una velocidad de casi 2 millones de millas por hora (3,2 millones de km/h) hacia una región del cielo entre las constelaciones de Centaurus y Vela. Este movimiento es diferente de la expansión hacia afuera del universo (que es acelerada por la fuerza llamada energía oscura).

“Encontramos una velocidad muy significativa, y además, esta velocidad no disminuye con la distancia, hasta donde podemos medirla”, dijo Kashlinsky a SPACE.com. “La materia en el universo observable no puede producir la corriente que medimos”.

Burbuja inflacionaria

Los científicos dedujeron que sea lo que sea que esté impulsando el movimiento de los cúmulos debía estar más allá del universo conocido.

Una teoría denominada inflación postula que el universo que vemos es apenas una pequeña burbuja de espacio-tiempo que empezó a expandirse rápidamente después del Big Bang. Podría haber otras partes del cosmos más allá de esta burbuja que no podemos ver.

En estas regiones, el espacio-tiempo podría ser muy diferente, y probablemente no contenga estrellas ni galaxias (que sólo se formaron debido al particular patrón de densidad de masa en nuestra burbuja). Podría contener gigantescas estructuras, mucho más grandes que cualquier cosa en nuestro propio universo observable. Los investigadores sospechan que estas estructuras están atrayendo a los cúmulos galácticos, provocando la corriente oscura.

“Las estructuras responsables de este movimiento han sido empujadas muy lejos por la inflación, yo calcularía que podrían estar a cientos de miles de millones de años-luz, que no podemos ver ni siquiera con los telescopios más profundos porque la luz emitida allí no puede haber llegado a nosotros en la edad del universo”, dijo Kashlinsky en una entrevista telefónica. “Para crear una corriente coherente es muy probable que tengan que ser unas estructuras muy extrañas, tal vez algo de espacio-tiempo deformado. Pero esto es sólo especulación pura“.

Hallazgo sorprendente

Aunque la teoría de inflación pronostica muchas facetas raras del universo distante, no muchos científicos pronosticaron la corriente oscura.

“Fue enormemente sorprendente para nosotros y sospechoso que para todos los demás”, dijo Kashlinsky. “Para algunos modelos de inflación en particular se esperaría esta clase de estructuras, y hubo algunas sugerencias en la literatura que creo que no fueron tomadas seriamente hasta ahora”.

El descubrimiento podría ayudar a los científicos a sondear lo que le sucedió al universo antes de la inflación, y qué está ocurriendo en esos espacios inaccesibles que no podemos ver.

Los investigadores detallarán sus conclusiones en la edición del 20 de octubre de las Astrophysical Journal Letters.

Fuente: Space

La historia del Rey Atila, “El Azote de Dios”

Enviado por aquiles el 29 Sep 2008 | Categorí­a: Educación, Historia

Es el año 452 d. C., luego de una campaña relámpago en el norte de Italia, Atila, rey de los hunos, guía a sus ejércitos hasta las mismas puertas de Roma. La capital del imperio más poderoso del mundo antiguo se encontraba ahora a los pies de este temible jefe guerrero. Su pueblo había arrasado con Europa como una tormenta proveniente de las estepas del Asia central, hacía tan sólo pocas generaciones.

Pero fue Atila quien unificó las tribus hunas. Desde que se convirtió en su líder, en el año 434, se había transformado en uno de los gobernantes más poderosos sobre la faz de la tierra. Sin duda para sus enemigos atemorizados, este notable hombre era “el Azote de Dios”.

Atila el huno fue uno de los conquistadores más exitosos de la historia. En la cumbre del poder mantuvo a casi todas las tribus bárbaras de Europa en un puño y con el otro amenazó con aplastar a todo el Imperio Romano.

Sus éxitos en la guerra le hicieron ganar otro tipo de distinción dudosa. Para muchas personas el nombre de Atila el huno, evoca barbarie, terror y destrucción.

Sin embargo, en algunas partes del mundo, Atila goza de una mejor reputación. En Hungría por ejemplo, Atila no es sólo un héroe nacional sino un nombre propio muy común. En muchas de las regiones que conquistó es recordado como un gobernante sabio y bondadoso. Incluso en Estados Unidos la gente ha empezado a hacer una revisión de la trayectoria de este gran rey bárbaro. En 1985, un libro titulado “Los secretos de liderazgo de Atila el huno”, cautivó a muchos líderes políticos y hombres de negocio. Al igual que Atila, el libro se convirtió en objeto de una gran controversia.

Si bien es muy probable que merezca la reputación de bárbaro, por lo general los historiadores que perpetuaron su imagen demoníaca también fueron motivados por un profundo sesgo religioso y cultural. Crearon mitos muy duraderos y que difieren en gran medida de los hechos históricos. Asimismo, éstos se oponen a las leyendas que lo describen con un aspecto muy idealizado.

El verdadero Atila fue un líder cruel, carismático y extraordinariamente talentoso. Después de heredar el trono, unificó a las tribus hunas por vez primera. Bajo su liderazgo, los hunos eran prácticamente invencibles en el campo de batalla.

Pero las mayores victorias no fueron siempre combatiendo, también fue un negociante astuto y un líder excepcional que demostró tanta justicia como modestia.

En la guerra, sus ejércitos eran una fuerza irresistible y sangrienta que arrasaba con casi todo lo que encontraba a su paso. Una sola palabra de Atila podía hacer desintegrar reinos y sacudir los cimientos de los imperios.

La rebelión del poder

Sus orígenes fueron tan oscuros como rápidas sus conquistas. Se cree que nació alrededor del año 400 d. C., nadie sabe el lugar exacto. Algunos historiadores piensan que su nombre provenía del río Volga, llamado Atil por los hunos. El padre de Atila, el rey Munsurk, conocía muy bien este río, ya que atraviesa una región de Rusia conquistada por él. También se dice que Atila es la palabra huna para el hierro.

En todo caso, desde su nacimiento, se esperaban grandes cosas de Atila. Durante la vida de su padre, los hunos se habían expandido hacia el sur y el oeste. Pocos años después del nacimiento de Atila, los hunos habían cruzado los Cárpatos y habían establecido un gran imperio en la actual Hungría.

El imponente Danubio servía de barrera entre los hunos y sus vecinos del sur, pero no por mucho tiempo.

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Descubren la ciudad más antigua del mundo

Enviado por aquiles el 11 May 2008 | Categorí­a: Ciencia, Educación, Historia

Científicos descubren una ciudad hundida en la costa oeste de la India que podría ser la primera ciudad en la historia de nuestro planeta.

El ministro de Ciencia y Tecnología de la India ha confirmado el hallazgo de una antigua ciudad en la costa oeste del país que podría ser la primera ciudad de la historia. Los arqueólogos locales han ido más adelante y han afirmado que este hallazgo sin duda revolucionará todas las fechas aceptadas hasta el momento sobre el nacimiento de las ciudades en la tierra.

En Mayo de 2001, los arqueólogos submarinos del Instituto Nacional de Tecnología Oceánica detectaron por primera vez señales de un antiguo establecimiento submarino situado en el Golfo de Cambray, cerca de Gujarat. Desde entonces, se han realizado más avances en la investigación acústica y las muestras tomadas se han fechado gracias al test del carbono.

Las pruebas acústicas han identificado una fosa de nueve kilómetros de largo de lo que en su momento fue un río pero que hoy está a 40 metros debajo del mar. En este mismo sitio se han encontrado muchas evidencias de vida humana. Madera tallada, cerámica, piedras, piezas rotas de escultura o dientes humanos han sido extraídos ya de los bancos del río, según ha informado el diario “Indian Express”. El test del Carbono ha situado las muestras de madera en una época alrededor del año 7500 antes de Cristo.

“Los resultados del test de carbono sobre la pieza de madera hallada en el lugar cambian la teoría anterior que afirmaba que las primeras ciudades aparecieron el Valle Sumerio en Mesopotamia alrededor del 3000 AC”, afirmó B. Sasisekaran de la Academia Nacional de Ciencia de la India.

Tom Higham de la Unidad de Aceleración de Radiocarbono de la Universidad de Oxford afirma que la madera sumergida en el mar se conserva muy bien y debería dar resultados precisos en la prueba del carbono. “No creo que se puedan producir errores tan grandes. Antes, se decía que no podías basar todas tus interpretaciones en tan sólo una muestra. Sin embargo, esto ya no es cierto hoy en día. Y fechar una muestra que se sitúa entre los 5000 y los 10000 años de antigüedad es relativamente fácil”, añade.

Examen crítico

Si se confirmaran las primeras hipótesis, el hallazgo supondría un cambio en las fechas sobre la primera civilización conocida que habitó en la India. La civiliación Harappana se había situado en el 2500 aC. “La ciudad descubierta se parece a las de la civilización harappana pero situada en el 7500 aC”, afirma el ministro indio Murli Manohar Joshi, quien, sin embargo, ha mostrado sus reservas hasta que no produzca un mayor examen crítico del hallazgo.

Según Sharad Rajaguru, antiguo jefe de arqueología en el Deccan College en Pune, “estos descubrimientos representan un importante avance en la arqueología marina” y ha señalado que “es necesaria una mayor investigación en la zona puesto que ésta arrojará más luz sobre el desarrollo de la civilización humana, además de aportar mucho a la historia de la India”.

El ministro Joshi ha anunciado que el gobierno está formando un grupo de expertos arqueólogos de los diversos institutos del país para aumentar la investigación.

Fuente: Thalasha-online

¿Tuvo la Tierra alguna vez múltiples lunas?

Enviado por aquiles el 10 May 2008 | Categorí­a: Ciencia, Educación, Actualidad, Astronomía

La antigua catástrofe que dio a luz a la Luna podría haber producido satélites adicionales que permanecieron en el cielo de la Tierra durante decenas de millones de años

Un nuevo modelo sugiere que alguna vez unas lunas pueden haber ocupado los dos puntos de Lagrange Tierra-Luna, regiones del espacio donde la atracción gravitatoria de la Tierra y la Luna se anulan exactamente. Los objetos atrapados en estos puntos son denominados Troyanos y pueden permanecer estacionarios para siempre si nada los perturba.

Los científicos piensan que la Luna fue creada cuando un objeto del tamaño de Marte golpeó a la Tierra hace unos 4.500 millones de años.

“El impacto gigantesco que probablemente condujo a la formación de la Luna lanzó mucho material en la órbita terrestre, y algo bien puede haber quedado atrapado en los puntos de Lagrange”, dice Jack Lissauer, miembro del equipo de estudio en el Centro de Investigación Ames de la NASA en California, EE.UU.

Una vez capturados, es probable que los satélites Troyanos permanecieran en sus órbitas hasta 100 millones de años, dicen Lissauer y John Chambers de la Carnegie Institution of Washington y co-autor del trabajo. Luego las fuerzas gravitatorias de los otros planetas habrían provocado cambios en la órbita de la Tierra que finalmente habrían liberado a las lunas, que quedarían a la deriva o se estrellarían con la Luna o con la Tierra.

“Las perturbaciones desde los otros planetas son sumamente diminutas”, dijo Lissauer. Pero cambian la forma de la órbita de la Tierra, y eso cambia el efecto de la gravedad del Sol sobre las lunas. “Es lo que en última instancia desestabiliza a los Troyanos”, dijo Lissauer a New Scientist.

Un trabajo aparte de modelado por Matija Cuk, astrofísico en la University of British Columbia en Canadá, sugiere que los objetos pequeños del tamaño de asteroides, de unas decenas de kilómetros de ancho habrían durado tanto tiempo como los satélites Troyanos. Cuk calcula que estas “lunas perdidas” podrían haber girado alrededor de la Tierra durante mil millones de años o más después de la formación de la Luna.

“Habrán tenido en el cielo más el aspecto de Júpiter o Venus que de un satélite”, dijo Cuk a New Scientist. “Habrían parecido unas estrellas muy brillantes”.

Fuente: New Scientist

¿Qué es un año bisiesto?

Enviado por aquiles el 29 Feb 2008 | Categorí­a: General, Educación, Historia, Sociedad

Hoy es 29 de febrero, un día que solo existe cada 4 años. La práctica es de origen remoto y tiene que ver con la longitud del año contada en días. El término bisiesto para identificar estos años especiales se remonta al calendario Romano.

La práctica de agregar un día al calendario en forma regular tiene larga data y es un esfuerzo para tratar de compensar un retraso sistemático que se producía debido a que el año trópico (es decir el tiempo que tarde la tierra en su circunvalación alrededor del sol) es una fracción ?6 horas- más largo que 365 días. Esto lo detectó hace 2.045 años Julio César, cuando al asesorarse con Sosígenes, un astrónomo de Alejandría, supo que en realidad el año no tiene 365 días, sino 365 y un cuarto. De esta manera, el líder romano revocó el calendario vigente de su época y creó uno nuevo: El Calendario Juliano. Posteriormente ese calendario sería reemplazado por el Gregoriano.

El calendario Juliano agrega un día cada cuatro años a los efectos de compensar por esta longitud. Así el año dura 365,25 días para ellos. Sin embargo el año trópico es algo más corto 365,246 días. Esta diferencia pequeña requiere de ajustes aun más delicados por lo que el calendario Gregoriano (que nos rige) considera que son bisiestos todos los divisibles por 4 salvo los “años seculares” o de fin de siglo, los que terminan en doble cero, de los cuales solo son bisiestos los divisibles por 400.

El término (bis sexto) nació en el calendario romano para denominar un día -nuestro 24 de febrero- y no para designar un año. Según el cómputo latino, el 23 de febrero de los años normales, o de 365 días, se llamaba “día sexto antes de las calendas de marzo”, pues del 23 de febrero al 1° de marzo mediaban seis días. Calenda, o calendas: en el antiguo cómputo romano y en el eclesiástico era el primer día de cada mes y los días se computaban hacia atrás de éste primero: el 28 de febrero era el primero, el 27 de febrero el segundo, y así siguiendo hasta el 23 que era el sexto antes de las calendas de marzo. En los años que debían tener un día más no se recurría a añadir a febrero un día 29, como en la actualidad, sino que se repetía el día 23. Por lo tanto, si el día 23 era el día sexto antes de las calendas de marzo, nuestro 24 pasaba a ser un nuevo o segundo 23, es decir, un sexto bis (bisiesto).

Fuente: Río Negro Online

La Paradoja de Fermi: ¿Dónde están las civilizaciones extraterrestres?

Enviado por aquiles el 27 Feb 2008 | Categorí­a: Ciencia, Educación, Opinión

Cincuenta años después de que el físico italiano Enrico Fermi planteara su famosa Paradoja, la Humanidad sigue preguntándose: ¿dónde están ellos?, ¿por qué no tenemos pruebas irrefutables de la visita o existencia de civilizaciones extraterrestres? Quien desee una respuesta a esta incógnita, se encontrará con una sorpresa: existen decenas de ellas entre las que elegir.

Stephen Webb, un físico que trabaja en la británica Open University, lleva años investigando y reuniendo las diversas ?soluciones? aplicables a la Paradoja de Fermi. En su reciente libro, ?Where is Everybody??, llega a una desalentadora conclusión: el problema sigue siendo tan intangible, tan huidizo debido a nuestros pobres conocimientos, que aún somos incapaces de determinar cuál de ellas es la verdadera -si es que realmente alguna lo es-.

Pero no nos desanimemos. Quizá sea usted una mente inquieta capaz de proporcionar una solución original y, por qué no, definitiva a la Paradoja. Sin embargo, si prefiere tomárselo con calma y averiguar primero lo que otros han dicho antes al respecto, siga leyendo y descubrirá algunas de las conclusiones más interesantes a las que han llegado expertos y estudiosos del tema.

YA ESTAN AQUI

Stephen Webb, en su profundo trabajo de recopilación, ha organizado las posibles soluciones a la Paradoja de Fermi en tres grandes grupos de optimismo decreciente. El primero de ellos es el que contempla la más sencilla resolución: los extraterrestres ya están aquí o nos han visitado alguna vez.

La primera contestación que recibió Fermi estuvo precisamente en esta línea, y procedía de su buen amigo Leo Szilard, con quien compartía mesa en Los Alamos. Aunque en honor a la verdad, no parece que hablara demasiado en serio: el científico dijo, medio en broma, que los extraterrestres ya tenían un nombre: húngaros. Szilard, que había nacido en Budapest, compartía ciudad natal con sus colegas Eugene Wigner, Edward Teller, John von Neumann o Theodore von Karman, todos ellos auténticos genios en sus respectivos campos de la Ciencia. Tan brillantes eran (Neumann fue considerado el hombre más listo del mundo) que sus colegas los llamaban a menudo ?los marcianos?.

La siguiente solución aportada resultaba bastante más obvia. En el apogeo de la histeria provocada por la aparición de platillos volantes, parecía claro que éstos procedían del espacio exterior, que nos estaban visitando con frecuencia y que incluso se atrevían a entrometerse en nuestros asuntos. Si los famosos OVNIs están además tripulados por extraterrestres, la Paradoja de Fermi queda resulta de inmediato.

Suponiendo que no nos convenza demasiado el origen de los platillos volantes, aún no debemos renunciar a la existencia de civilizaciones extraterrestres (CETs). Quizá nos visitaron en un lejano pasado, y dejaron pistas sobre su presencia en nuestro planeta. Autores de dudosa fiabilidad, como Erich von Däniken, han escrito mucho sobre ello. En todo caso, dichas señales podrían encontrarse en nuestro planeta, la Luna, Marte o cualquier otro planeta del Sistema Solar.

En 1996, la NASA anunció la posible (y polémica) existencia de fósiles de vida marciana en un meteorito caído y recogido en la Antártida. Si existió vida en la historia remota del Planeta Rojo, y ésta consiguió llegar hasta aquí hace mucho tiempo, para después evolucionar, podríamos llegar a una nueva conclusión: los extraterrestres (marcianos) existen, pero somos nosotros. Algunos científicos, de hecho, insisten en que la vida terrestre procede del espacio (teoría de la panspermia). Si la ?plantación? fue, además, deliberada, tendríamos otra prueba de que ahí afuera hay alguien que ya nos ha visitado, al menos una vez.

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El mundo se vuelca a la revolución nanotecnológica

Enviado por aquiles el 20 Feb 2008 | Categorí­a: Ciencia, Educación, Actualidad, Sociedad, Tecnologí­a

La ciencia trata de imitar a la naturaleza partiendo del átomo para introducir nuevos materiales que cambiarán la vida cotidiana.

En 1961, el presidente de EE.UU. John Fitzgerald Kennedy marcó la conquista del espacio como una nueva frontera para su país. Casi 40 años más tarde, otro presidente, Bill Clinton, situaba esa frontera en otro espacio inmenso aunque mucho más pequeño. “Imagínense reducir toda la información de la Biblioteca del Congreso en un artefacto del tamaño de un terrón de azúcar”, dijo Clinton. Nacía así la Iniciativa Nacional de Nanotecnología en Estados Unidos, un plan copiado pronto por el resto de los países competidores, que pretendía estimular la ciencia y la economía a través de esta prometedora ciencia basada en la manipulación de la materia a escala atómica.

El futuro de lo que comemos, compramos, observamos, padecemos e investigamos pasa por la nanotecnología. Dos motores mueven esta ciencia. El primero es el económico: más pequeño significa más barato. El segundo motor es puramente científico y, como siempre, plantea otras inquietudes más filosóficas: la posibilidad de imitar a la naturaleza, es decir, colocar los átomos donde queremos a través de la química. “Todas las creaciones humanas han partido siempre desde lo grande hacia lo pequeño, desde arriba hacia abajo, mientras que la naturaleza resuelve sus problemas desde abajo hacia arriba. La nanotecnología permite invertir ese proceso y hacerlo tal como en la naturaleza”, explica Héctor Guerrero, del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) de España.

El desafío está en esa inversión de los procesos de fabricación. La tecnología mecánicas que permite la operación a escala del nanómetro (1 milímetro es igual a 1 millón de nanómetros) es el microscopio de efecto túnel y el microscopio de fuerza atómica. Ambos permiten manipular moléculas individuales para formar nanoestructuras sobre las que se cimienta la construcción de nuevos materiales y otras nanoestructuras. “Es una nueva revolución, como pudo serlo la revolución industrial, la microelectrónica o la genética y la genómica”, explica Guerrero.

El comienzo de esa revolución tiene fecha y lugar: 1959, Instituto Tecnológico de California. El científico neoyorquino Richard Phillips Feynman da una conferencia titulada “Hay sitio de sobra en el fondo”. Feynman teoriza sobre la nanotecnología antes de que se inventara la palabra (¡tampoco entonces existía la palabra chip!). Para ello recurre a una pregunta que ha pasado a la historia como el principio de esta nueva visión tecnológica: ¿Es posible escribir los 24 tomos de la edición de 1959 de la Enciclopedia Británica en la cabeza de un alfiler? “Sí”, se respondía Feynman, “toda la Enciclopedia cabe en esa cabeza si aumentamos su área 25.000 veces. O sea, que sólo tenemos que reducir el tamaño de la Enciclopedia 25.000 veces para poder meterla en la cabeza de un alfiler de un milímetro”.

Los retos de la nanotecnología para los próximos años no caben ya en ese milímetro. Los más realistas y cercanos se centran en las tecnologías de la información y las comunicaciones, concretamente en la fabricación de dispositivos de almacenamiento masivo que lleven los terabytes a los discos duros domésticos. En un horizonte más lejano, los logros pasan por las nanomáquinas, capaces de realizar tareas mecánicas -como abrir compuertas o hacer girar ejes- que por ahora sólo pueden hacerse con dispositivos mucho mayores. El siguiente paso lógico sería la construcción de nano-robots, máquinas capaces de replicarse a sí mismas y de hacer reparaciones en otras máquinas o en el cuerpo humano sin dirección desde el exterior.

Ése es el futuro, pero en la conquista de lo pequeño ya se han puesto muchas picas que poco a poco empiezan ocupar la calle: fibras textiles que no se manchan, vidrios que regulan la entrada de la luz, envases aislantes, cristales de los que resbala la lluvia, pantallas flexibles, revestimientos anti-pintadas o anti-graffiti, nuevos trajes espaciales, protectores solares más extremos, lentes anti-reflejantes, raquetas de fibra de carbono, coches más ligeros, ropa autolimpiable, tejados y ventanas que repelen el agua…

Todo eso en tres décadas de investigación, aunque haya sido en esta última cuando se han producido más avances. La otra frontera en la que la nanotecnología intenta abrirse camino es mucho más difusa: la Mecánica Cuántica. Cuánto más se desarrolla, más se conoce sobre esta rama de la Física que explica el comportamiento de la materia a escala atómica.

Allí, en ese nanomundo, las leyes de la Física de la Tierra saltan por los aires. Resulta imposible fijar al mismo tiempo la posición y el momento de una partícula, y los conceptos que rigen son la incertidumbre y la indeterminación. A esa escala, las propiedades como elasticidad, radiactividad o calor se comportan de distinta manera a la que percibe el ojo humano. Básicamente, el mundo atómico no se comporta como cabría de esperar; allí no funciona el sentido común.

“En realidad”, explica Héctor Guerrero, “la nanotecnología no es más que una masiva puesta en escena de la Mecánica Cuántica, a la que se le unen los principios de la Química y la Biología. Con esta tecnología no hemos hecho más que empezar a explotar a gran escala el mundo cuántico, y de ahí resultan los sorprendentes descubrimientos que se dan día a día”.

Llegados a este punto, toca hablar de dinero. La imagen del terrón de azúcar expuesta por Clinton y la necesidad de competir hizo que la comunidad internacional empezara a convertir los nanopresupuestos que destinaba a los científicos en grandes sumas.

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Una luna de Saturno tiene más hidrocarburos que las reservas de la Tierra

Enviado por aquiles el 15 Feb 2008 | Categorí­a: Ciencia, Educación, Actualidad, Astronomía

Se encuentran en Titán, la luna más grande que orbita alrededor de Saturno

La luna Titán de Saturno tiene reservas de hidrocarburos superiores a todas las de petróleo y gas natural conocidas en la Tierra, según observaciones realizadas por la sonda Cassini, reveló hoy el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA.

Según científicos del Laboratorio de Físicas Aplicadas de la Universidad de Johns Hopkins, esos hidrocarburos caen desde el cielo y forman grandes depósitos en forma de lagos y dunas.

“Titán esta cubierta por material que contiene carbono. Es una gigantesca fábrica de materiales orgánicos”, manifestó Ralph Lorenz, miembro del equipo científico que controla las operaciones del radar de Cassini en el laboratorio.

“Estos enormes yacimientos de carbono son una importante ventana hacia la geología y la historia meteorológica de Titán”, agregó.

La temperatura media en Titán es de 179 grados centígrados bajo cero y en vez de agua, su superficie está cubierta por hidrocarburos en la forma de metano y etano.

Sus dunas están formadas por “tolines”, un término acuñado en 1979 por el astrónomo y astrofísico Carl Sagan para describir moléculas orgánicas primitivas.

Hasta ahora Cassini ha realizado una exploración cartográfica del 20% de la superficie de Titán y se han observado centenares de lagos y mares.

Según JPL, cada uno de varias docenas de esos cuerpos “líquidos” contiene más hidrocarburos que todas las reservas de gas y petróleo conocidas en la Tierra. Por otra parte, sus dunas paralelas al ecuador contienen un volumen de materiales orgánicos centenares de veces mayores que las reservas de carbón de la Tierra.

“Estos cálculos globales se basan en las observaciones de los lagos de las regiones polares septentrionales. Creemos que en el sur podrían ser similares“, señaló Lorenz.

La misión de Cassini es un proyecto conjunto de la NASA, la Agencia Espàcial Europea y la Agencia Espacial Italiana.

Fuente: elmundo.es

La Física del Viaje en el Tiempo

Enviado por aquiles el 12 Feb 2008 | Categorí­a: Ciencia, Educación, Tecnologí­a, Ciencias Alternativas

¿Realidad o ficción?

En la novela de H.G. Wells, La Máquina del Tiempo, nuestro protagonista saltó a una silla especial con luces parpadeantes, giró unos pocos mandos, y se vio catapultado algunos cientos de miles de años al futuro, donde Inglaterra había desaparecido mucho tiempo atrás y estaba ahora habitada por extrañas criaturas llamadas Morlocks y Eloi. Esto puede haber creado una gran obra, pero los físicos siempre se han burlado de la idea de los viajes en el tiempo, considerándolo reino de excéntricos, místicos, y charlatanes, y con buenas razones.

Sin embargo, unos avances bastante importantes en la gravedad cuántica están revitalizando esta teoría; se está convirtiendo en el juguete de los físicos teóricos que escriben en las páginas de la revista Physical Review. Un persistente problema en el viaje en el tiempo es que está plagado de distintos tipos de paradojas. Por ejemplo, está la paradoja del hombre sin padres, es decir, ¿Qué pasa cuando vuelves atrás en el tiempo y matas a tus padres antes de que hayas nacido?. Pregunta: Si tus padres murieron antes de que nacieras, entonces ¿cómo podrías haber nacido para matarlos en primer lugar?.

Está también la paradoja del hombre sin pasado. Por ejemplo, digamos que un joven inventor intenta sin éxito construir una máquina del tiempo en su garaje. De pronto, un hombre mayor aparece de ninguna parte y le da al joven el secreto para construir la máquina del tiempo. El joven entonces se convierte en alguien extremadamente rico jugando en el mercado de valores, carreras, y eventos deportivos debido a que conoce el futuro. Entonces, cuando es viejo, decide hacer un viaje final hacia el pasado y darle el secreto del viaje en el tiempo a su yo más joven. Pregunta: ¿De dónde vino la idea de la máquina del tiempo?.

No es sorprendente que el viaje en el tiempo siempre haya estado considerado como un imposible. Después de todo, Newton creía que el tiempo era como una flecha; una vez disparada, permanecía en una línea recta inamovible. Un segundo en la Tierra era un segundo en Marte. Relojes dispersos por todo el Universo latirían al mismo ritmo. Einstein nos dio una imagen mucho más radical. De acuerdo con Einstein, el tiempo es más como un río, que serpentea alrededor de estrellas y galaxias, acelerando y decelerando cuando pasa alrededor de cuerpos masivos. Un segundo en la Tierra NO es un segundo en Marte. Relojes dispersos a través del Universo latirían a su propio ritmo distante.

Sin embargo, antes de que Einstein muriera, se vio frente a un embarazoso problema. El vecino de Einstein en Princeton, Kurt Goedel, quizá el Lógico Matemático más grande de los últimos 500 años, encontró una nueva solución a las propias ecuaciones de Einstein ¡que permitían el viaje en el tiempo! El “río del tiempo” ahora tenía remolinos en los cuales podría curvarse sobre sí mismo en un círculo. La solución de Goedel era bastante ingeniosa: postuló un Universo repleto de un fluido rotante. Cualquiera que anduviese a lo largo de la dirección de rotación se encontraría de vuelta en el punto inicial, ¡pero antes en el tiempo!.

En sus memorias, Einstein escribió que estaba preocupado porque esta ecuación contenía soluciones que permitían el viaje en el tiempo. Pero por fin concluyó: el Universo no rota, se expande (es decir como en la Teoría del Big Bang) y por esto la solución de Goedel podría ser desestimada por “razones físicas”. (Aparentemente, si el Big Bang fuese rotacional, ¡sería posible viajar en el tiempo por el Universo!).

Entonces en 1963, Roy Kerr, un matemático neozelandés, encontró una solución de las ecuaciones de Einstein para un agujero negro rotacional, el cual tendría propiedades inverosímiles. El agujero negro no colapsaría en un punto (como se pensaba previamente) sino en un anillo giratorio (de neutrones). El anillo circularía tan rápidamente que la fuerza centrífuga mantendría al anillo fuera del colapso gravitacional. El anillo, entonces, actuaría como el Espejo de Alicia. Cualquiera que camine a través del anillo no moriría, sino que podría pasar a través del anillo a un Universo alternativo. Desde entonces, se han encontrado cientos de otras soluciones de “agujeros de gusano” en las ecuaciones de Einstein. Estos agujeros de gusano conectan no solo dos regiones del espacio (de aquí su nombre) sino también dos regiones del tiempo. En principio, pueden ser usados como máquinas del tiempo.

Recientemente, los intentos de sumar la Teoría Cuántica y la gravedad (y de aquí crear la “Teoría del Todo”) nos ha dado algún entendimiento sobre los problemas de las paradojas. En la Teoría Cuántica, podemos tener múltiples estados de cualquier objeto. Por ejemplo, un electrón puede existir simultáneamente en diferentes órbitas (un hecho que es responsable de darnos las Leyes de la Química). De forma similar, el famoso gato de Schrodinger podría existir a la vez en dos posibles estados: muerto y vivo. Por esto al volver atrás en el tiempo y alterar el pasado, estamos simplemente creando un Universo paralelo. De modo que cambiaremos el pasado de alguien, digamos salvando a Abraham Lincoln de ser asesinado en el Teatro Ford, pero nuestro Lincoln permanecerá muerto. De esta forma, el río del tiempo se divide en dos ríos separados. ¿Pero esto significa que seremos capaces de saltar en la máquina de H.G. Wells, girar un mando, y lanzarnos varios cientos de miles de años a la Inglaterra del futuro?. No. Hay un número de difíciles obstáculos que superar.

Primero, el problema principal de la energía. Del mismo modo que un coche necesita gasolina, una máquina del tiempo necesita una fabulosa cantidad de energía. O se tiene la energía de una estrella, o se busca algo llamado “materia exótica” (la cual cae hacia arriba más que hacia abajo) o buscar una fuente de energía negativa. (Los Físicos pensaban que la energía negativa era imposible. Pero se han verificado experimentalmente pequeñas cantidades de energía negativa mediante algo llamado el Efecto Casimir, es decir, la energía creada por los discos paralelos). Todas estas son extremadamente difíciles de conseguir en grandes cantidades, ¡al menos por unos cuantos siglos!.

Entonces tenemos el problema de la estabilidad. El agujero negro de Kerr, por ejemplo, puede ser inestable si se cae a través de él. De forma análoga, los efectos cuánticos pueden crear y destruir el agujero negro antes de entrar en él. Por desgracia, nuestras matemáticas no son lo bastante potentes para dar respuesta a estas cuestiones de estabilidad debido a que se necesita una “Teoría del Todo” que combine ambas, las fuerzas cuántica y de la gravedad. En la actualidad, la Teoría de supercuerdas en el principal candidato para tal teoría (de hecho, es el ÚNICO candidato; no tiene rivales después de todo). Pero la Teoría de supercuerdas, que casualmente es mi especialidad, es aún difícil de resolver por completo. La teoría está bien definida, pero nadie en la Tierra es lo bastante inteligente como para resolverla.

Lo bastante interesado, Stephen Hawking en una ocasión se opuso a la idea del viaje en el tiempo. Incluso reivindicó que tenía una evidencia “empírica” contra esto. Si el viaje en el viaje en el tiempo existía, dijo, entonces tendríamos que estar siendo visitados por turistas del futuro. Dado que no vemos turistas del futuro, podemos concluir: el viaje en el tiempo es imposible. Debido a la enorme cantidad de trabajo hecho por los físicos teóricos en los últimos 5 años más o menos, Hawking ha cambiado desde entonces su pensamiento, y ahora cree que el viaje en el tiempo es posible (aunque no necesariamente práctico). Además, quizás simplemente no somos muy interesantes para estos turistas del futuro. Cualquiera que pueda tener la energía de una estrella nos consideraría muy primitivos. Imagina a tus amigos cruzando una colina de hormigas. ¿Se agacharían hacia las hormigas y les darían regalos, medicinas, libros y energía?. ¿O alguno de tus amigos tendría el extraño impulso de pisar algunas de ellas?…

Autor: Dr. Michio Kaku
Traductor: Manuel Hermán
Site: mkaku.org

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