| El
Holocuento Judío
"
LA LISTA DE SCHINDLER "
Esta
obra maestra del 7º arte significó 7 Oscares a su
creador Steven Spielberg, luego que abjurara del catolicismo
para abrazar la fe judaica y por fin tratara el tema del Holocausto,
que en su honor podría empezar a llamarse Hollycausto.
Este judío que jamás recibió un solo Oscar
por la espectacular serie de Indiana Jones, por la tierna "ET"
o por la impactante serie "Tiburón", nos agasaja
en cómodas 3 horas y algo más con una seguidilla
de desnudos totales, violaciones, sexo sádico a rabiar,
procacidad, sangre a raudales, muertes violentas, brutalidad
feroz, en fin una orgía "artística"
plenamente digna de esos 7 premios, digna por lo menos en este
mundo de hoy, en este Nuevo Orden hollywoodense.
La
intención de esta obra de arte es sencillamente generar
ODIO, el máximo odio posible contra el pueblo Alemán,
a la vez que estampar a fuego en las mentes, ¿mentes?,
de todos o casi todos los espectadores la MENTIRA MÁS
GRANDE DE ESTE SIGLO: el supuesto asesinato masivo de 6.000.000
de judíos en cámaras de gas y hornos crematorios.
En
ALEMANIA y otros países se condena todo lo que despierte
el odio racial o religioso, pero esta película no sólo
motivó proceso judicial alguno para sus engendradores,
sino que se la ha convertido en material de estudio OBLIGATORIO
para niños y jóvenes estudiantes, incluidos universitarios.
Esta es la verdadera razón para filmarla en blanco y
negro, pues en algunos años la mostrarán como
documental realizado durante la guerra PROBANDO así el
famoso Holocuento. NO LO OLVIDE, téngalo presente.
No
obstante se pasa muy rápidamente por sobre los detalles
importantes, que según inveterada costumbre de sus realizadores,
aparecen siempre en "la letra chica". Así es
como, si bien se reconoce que se basa en el libro de Thomas
Keneally "Schindler´s Ark" (El Arca de Schindler,
lo cual nos hace recordar aquella otra arca en que se salvaron.),
no se destaca el hecho de que dicho libro es FICCIÓN,
y su autor lo presenta en la contratapa como: "Una NOVELA
impactante .", al tiempo que en la página 3 honestamente
declara: "Este libro es un producto de ficción.
Nombres, personas y lugares e incidentes son producto de la
IMAGINACIÓN del autor o han sido utilizados ficticiamente.
Cualquier semejanza con hechos reales, lugares o personas reales,
vivas o muertas, es MERA COINCIDENCIA".
¡¡¡Y
es con esta FICCIÓN que se pretende instruir a la juventud
sobre la VERDAD!!!.
Pero, analicemos la película en sí. Se la llama
"Lista de Schindler" y no "Arca de Schindler"
porque se desea llamar la atención sobre un listado de
operarios que incluía unas 800 personas y que encargada
por Schindler pasó a manos de Marcel Goldberg, Coordinador
de Personal, quien tenía autoridad para sacar o AGREGAR
nombres, y es así como se llega a un total de aproximado
de 1200, con lo que unas 400 personas que no eran obreros ni
empleados habrían sido salvados de una muerte segura
en Plaszow, Polonia.
Se
da a entender que esta muerte correría a cargo de los
eternos verdugos Alemanes, y quienes sino los "diabólicos"
SS. Pero no se explica por qué durante años de
ocupación tales asesinatos no tuvieron lugar, menos aún
se dice que lo lógico era trasladar las instalaciones
y EL PERSONAL lejos del avance bolchevique, pues matar esos
obreros experimentados para ubicar nuevos y entrenarlos adecuadamente
era una idiotez.
Tampoco
se aclara por qué tanto interés en mantener funcionando
una fábrica de ollas en manos de un extranjero en territorio
polaco, máxime si estaba desperdiciando el aluminio que
el Reich necesitaba para construir aviones y otros elementos
bélicos. Bien, es muy sencillo: esa fábrica producía
material bélico y se lo VENDIA a los Alemanes!
Esta realidad la oculta la película, así como
el hecho de que en la vida real el granuja Schindler no era
dueño sino sólo testaferro de la colectividad
judía, la cual le encargó la administración
de la fábrica y una gruesa suma de dinero mientras siguiera
sus instrucciones; confiaron en él pues usaba una Swástika
sin ser Nazi ni Alemán, sólo por conveniencia,
lo cual probaba su inescrupulosidad y aptitudes para la astuta
jugada. Con esto el Schindler de la vida real amasó una
inmensa fortuna, que como había hecho desde su tortuosa
juventud, terminó dilapidando miserablemente.
Pero,
lo realmente importante en este montaje es que el judío
Goldberg cobraba en DIAMANTES la inclusión en la lista
a sus hermanos de sangre que temían morir a manos de.los
POLACOS. Sí, los polacos les responsabilizaban acertadamente
de la guerra y sólo esperaban que desapareciera el invasor
Alemán para cobrar justa venganza, dado que los "verdugos
Alemanes" habían dispuesto de 5 años para
asesinarlos y.¡no lo hicieron! El pago en diamantes aparece
en la página 281 del libro.
Pero,
volviendo a la película, resulta que el campo polaco
de Plaszow mostrado en pantalla dista muchísimo del verdadero.
En la película la casa del monstruoso Amon Göth
está en una colina y su balcón mira hacia el área
de trabajo de la cantera y los dormitorios, por lo que el personaje
podía divertirse disparando sobre los obreros. En la
realidad, según fotografías aéreas tomadas
por los aliados en 1944 la casa estaba DETRÁS DE LA COLINA,
por lo que habría tenido que disparar hacia arriba en
un ángulo imposible; peor aún, su balcón
miraba exactamente hacia EL LADO OPUESTO! En el mapa que incluimos
se verá además claramente lo argumentado.
Permítasenos
insistir: a los Alemanes les interesaba que trabajaran y que
lo hicieran bien, no que murieran, y por eso los trataban y
alimentaban bien. La única posibilidad de que personas
inteligentes actuaran de otro modo sería en una película
de Spielberg u otro director judío. Por ejemplo, en la
localidad de Porto Alegre, Brasil, vive todavía y en
el elegante barrio de Molinos de Viento, la señora Herta
Spiergruber de 75 años que estuvo internada en el terrorífico
Campo de Plaszow bajo el archidemoníaco comandante Göth,
la que según entrevista al diario "Zero Hora"
el 27.03.94 NO ESTUVO INCLUIDA en la venturosa Lista (quizás
por no tener suficientes diamantes).
También un diario brasileño, la "Fohla de
Sao Paulo", publica el 14.10.93 una entrevista a Emile
Schindler, viuda del granuja.
Esta
esforzada anciana de 86 años y encorvada por una grave
enfermedad fue obligada a ver 4 veces este bodrio de 3 horas
15 minutos para que se desdijera de sus espontáneas declaraciones
originales, en las que confirmó que su marido había
sido un inútil y un estúpido, no había
salvado a nadie y si alguien había hecho algo por los
judíos había sido ella. Él, haciendo honor
a sus principios morales, la dejó abandonada en Argentina
con un cúmulo de deudas para ir a gaznachar una indemnización
espuria a la República Federal Alemana; no supo más
de él hasta que en 1974 fue enterrado en Israel. Ella
debió vender cuanto tenía para pagar las deudas
que él había generado para satisfacer sus múltiples
vicios y extravagancias; posteriormente debió trabajar
duramente como campesina; terminó viviendo de la caridad
de la judería argentina, la cual ha sabido retribuir
adecuadamente esta rica veta de propaganda.
Tuvo
además la valentía de decir honestamente que no
sólo la película contenía un sinnúmero
de inexactitudes y hechos falsos, sino que el mismo libro era
un embuste ya que su autor Keneally no era más que un
sensacionalista. Ya lo había dicho cuando Spielberg la
llevó a ver como se filmaba su obra de arte, y esté
luego lo confirmó involuntariamente al declarar al mismo
diario que: ¡"La FICCIÓN es más EFICAZ
que el documental"!
Contrasta con esta monumental campaña propagandística
de ribetes ultrapantagrúelicos la exangüe información
sobre la gloriosa hazaña del judío Baruch Goldstein,
quien junto a un piquete de compinches uniformados y oportunamente
desaparecidos de escena, ametralló asesinando e hiriendo
a 223 palestinos que oraban arrodillados y dándoles la
espalda en la antigua mezquita de Hebrón el 25.02.94.
La prensa mundial, tan obsequiosa y diligente con la Lista de
SCHWINDLER (*), empezó informando de 60 muertos el día
25, para el día 29 ya los había reducido a 29
y del más de un centenar de heridos ya no se decía
palabra. Hoy ya se olvidó.
Para terminar citemos al judío Moshe Beiski, uno de los
150 "judíos de SCHWINDLER" que aún vive,
quien narra la visita del granuja para pedirles ayuda económica
a pesar de gozar de una pensión oficial. Le juntaron
4.000 dólares y en apenas dos semanas después
los llamó para pedirles más porque no le quedaba
un centavo. También recuerda que le habían regalado
como souvenir, algo anodino lógicamente, un anillo de
oro hecho con los dientes de uno de sus antiguos empleado, y
cuando les visitó en Israel en 1961 al preguntarle por
el tan archisimbólico anillo, muy suelto de cuerpo él
contestó "Pues, me lo tomé.!"
Estas
simpáticas anécdotas aparecieron en "El Mercurio"
de Santiago de Chile bajo el sugerente título "Schindler:
¿Un Héroe o un Granuja?". Usted ¿qué
respondería? .
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