LO
QUE SE DEBE SABER
Primero
que nada se debe saber que nuestro movimiento no acepta a personas
que relacionen al NS con el odio o el crimen, lo sentimos mucho
pero la verdadera doctrina del Nacionalsocialismo nada tiene
que ver con el odio o la xenofobia es un partido de protección,
Amor, honor y lealtad y no hay palabras que defina mejor al
partido como estas.
La
cuestión judía
Desde
la terminación de la IIª guerra mundial y la derrota
del Nacionalsocialismo Alemán cualquiera que se atreva
a referirse a esos hechos será calificado de "Nazi"
o acusado de planear una "matanza". Al hacer tabú
de la palabra "Judío" se está aboliendo
la libertad de opinión y de pensamiento y, a la vez se
consigue que los pueblos de todo el mundo no puedan ver con
claridad el momento del peligro. La acusación de nazismo
está al alcance de cualquiera, es barata y popular. El
hombre de la calle conoce del nacionalsocialismo lo que los
grandes órganos de la prensa judía le han permitido
conocer y, por eso, en su ignorancia, considera a la judería
como una "raza perseguida" y la simple mención
de la palabra "judío" significa "antisemitismo".
Hitler
es el personaje histórico que cuenta con un mayor número
de libros editados sobre su vida, sobre su actuación
política y sobre su personalidad como Führer y Canciller
del III Reich. Parece como si nada nuevo fuese posible añadir
a lo ya escrito y, sin embargo, cada día Hollywood y
las editoriales de todos los países anuncian novedades
sobre tan conocido tema. Podríamos casi asegurar que
el noventa por ciento de las editoriales en todo el mundo, poseen
en sus catálogos uno u otro título sobre Hitler,
sobre la guerra mundial o sobre la Alemania nacionalsocialista.
Lo conseguido por Hitler no lo han logrado sus enemigos. Comparemos
el número de libros, artículos o fotografías
publicados sobre Churchill, Roosevelt, Stalin etc. y nos daremos
cuenta de que Hitler ha sido el verdadero protagonista del siglo
XX.
¿Era
Hitler un asesino?
Los
miles de títulos publicados hasta hoy parecen demostrarlo
pero, en todos los países del mundo, surgen grupos, partidos
o asociaciones más o menos grandes como la nuestra, formadas
casi en su totalidad por jóvenes que no hemos conseguido
ser engañados por la propaganda. Hablamos de otro Hitler,
de un Hitler humano, de un Hitler con sentimientos, de un Hitler
que no entra en la historia como Calígula o Rasputín,
sino como Carlo Magno, César, Carlos V o Napoleón,
un Hitler que compite con esos grandes del pasado en importancia
histórica, pero que en el aspecto humano es incluso muy
superior.
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