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Puntos del NSDAP
En la Magna Asamblea que tuvo lugar el 25
de febrero de 1920 en la "Hofbräuhausfestsaal"
de Munich, el Partido Nacionalsocialista Alemán de
los Trabajadores proclamó su programa a la faz del
mundo. En la sección segunda de la Constitución
de nuestro partido, se declara que este programa es inalterable.
Los
dirigentes no se proponen, una vez alcanzados los fines
anunciados en él, concebir propósitos nuevos,
con el sólo objeto de aumentar artificialmente las
aspiraciones de las masas y asegurar así la continuidad
de la existencia del Partido.
EL
PROGRAMA
1.
Exigimos la unión de todos los alemanes para constituir
una gran Alemania fundada en el derecho de la independencia
de que gozan las naciones.
2.
Exigimos para el pueblo alemán la igualdad de derechos
en sus tratados con las demás naciones y la abolición
de los Tratados de Paz de Versalles y Saint-Germain.
3.
Exigimos espacio y territorio para la alimentación
de nuestro pueblo y para establecer a nuestro exceso de
población.
4.
Nadie, fuera de los miembros de la nación, podrá
ser ciudadano del Estado. Nadie, fuera de aquellos por cuyas
venas circule sangre alemana, sea cual fuere su credo religioso,
podrá ser miembro de la Nación. Por consiguiente,
ningún judio será miembro de la Nación.
5.
Quien no sea ciudadano del Estado, sólo residirá
en Alemania como huésped y será considerado
como sujeto a las leyes extranjeras.
6.
El derecho a sufragar para la formación del Gobierno
del Estado y para la sanción de las Leyes será
ejercido únicamente por ciudadanos del Estado. Exigimos,
en consecuencia, que todas las funciones oficiales, sea
cual sea su naturaleza, tanto en la nación como en
el campo y las localidades menores, sean desempeñadas
exclusivamente por ciudadanos del Estado.
Nos
oponemos a la corruptora práctica parlamentaria de
llenar los puestos teniendo en cuenta solamente consideraciones
de partido en lugar de carácter o de idoneidad.
7.
Exigimos que el Estado contemple como su primer y principal
deber el promover el progreso de la industria y el velar
por la subsistencia de los ciudadanos del Estado. Si no
fuera posible alimentar a toda la población del Estado,
será indispensable que los residentes extranjeros
sean excluidos de la nación.
8.
Hay que impedir toda inmigración no alemana. Exigimos
que se obligue a todo no ario llegado a Alemania, a partir
del 2 de agosto de 1.914, abandonar inmediatamente el territorio
nacional.
9.
Todos los ciudadanos del Estado gozarán de iguales
derechos y tendrán idénticas obligaciones.
10.
El primer de todo ciudadano del Estado consiste en trabajar
con la mente o con el cuerpo. Las actividades individuales
no estarán reñidas con los intereses generales,
sino que se adaptarán al marco impuesto por la comunidad
y tendrán en cuenta las conveniencias de la misma.
11.
Exigimos la abolición de todo ingreso no conseguido
por medio del trabajo.
-Abolición
de la Servidumbre impuesta por el Interés del Dinero-
12.
En vista de los enormes sacrificios de vidas y propiedades
que exige toda guerra, el enriquecimiento personal logrado
merced a los conflictos armados internacionales se considerará
como un crimen contra la Nación. Exigimos, en consecuencia,
la confiscación implacable de todas las ganancias
por medio de la guerra.
13.
Exigimos la nacionalización de todos los negocios
que se han organizado hasta la fecha en forma de agrupaciones
de sociedades (trusts).
14.
Exigimos que las utilidades del comercio al por mayor sean
compartidas por la Nación.
15.
Exigimos que se ponga en práctica un plan gradual
de asistencia social a la vejez.
16.
Exigimos la creación y mantenimiento de una sana
clase media, la nacionalización inmediata de las
propiedades utilizadas en la especulación, a fin
de que se alquilen en favorables condiciones a pequeños
comerciantes, y que se tengan especiales consideraciones
para con los pequeños proveedores del Estado, de
las autoridades de distrito y de las localidades menores.
17.
Exigimos la reforma de la propiedad rural para que sirva
a nuestros intereses nacionales; la sanción de una
ley ordenando la confiscación sin compensación
de la tierra con propósitos comunales; la abolición
del interés de los préstamos sobre tierras
y la prohibición de especular con las mismas.
18.
Exigimos la persecución despiadada de aquellos cuyas
actividades sean perjudiciales al interés común.
Los sórdidos criminales que conspiran contra el bienestar
de la Nación, los usureros, especuladores, etc. Deben
ser castigados con la muerte, sean cuales fueren su credo
o su raza.
19.
Exigimos que el Derecho Romano, que sirve al régimen
materialista del mundo, sea reemplazado con un sistema legal
concebido para toda Alemania.
20.
Con el fin de proporcionar a todo alemán competente
e industrioso la posibilidad de una mejor educación
y promover así el progreso, el Estado abordará
la reconstrucción total de nuestro sistema nacional
de educación. El plan de estudios de todo establecimiento
educativo deberá hallarse de acuerdo con las necesidades
prácticas de la vida. El inculcar y hacer comprensible
la idea de Estado (Sociología del Estado) debe ser
uno de los propósitos fundamentales de la educación
y comenzará con el primer destello de inteligencia
del alumno. Exigimos que el Estado eduque a sus expensas
a los niños dotados de superior talento e hijos de
padres pobres, sean cuales sean la respectiva clase u ocupación
de estos últimos.
21.
El Estado procurará elevar el nivel general de la
salud de la Nación amparando a las madres e infantes,
prohibiendo el trabajo de los niños, aumentando la
eficiencia corporal mediante la gimnasia obligatoria y los
deportes y apoyando sin restricciones a los clubes fundados
con el objeto de promover el mejoramiento físico
de la juventud.
22.
Exigimos la abolición del ejército mercenario
y la formación de un ejército nacional.
23.
Exigimos la adopción de medidas legales contra la
impostura política deliberada y su difusión
por medio de la prensa. Para facilitar la creación
de una prensa nacional alemana:
a)
Que todos los editores de periódicos y sus asistentes,
cuando empleen la lengua alemana, sean miembros de la nación.
b)
Que la aparición de periódicos no alemanes
no tenga lugar sino en virtud de un permiso especial acordado
por el Estado. No será indispensable que tales órganos
se impriman en alemán.
c)
Que se prohiba por Ley la participación financiera
o la influencia de no alemanes en los periódicos
germanos, estableciendo como penalidad para los infractores
la supresión del periódico y el inmediato
destierro de los no alemanes implicados en el asunto.
Debe
prohibirse la publicación de órganos cuyos
propósitos no contemplen el bienestar nacional. Exigimos
que se persiga legalmente a todas las tendencias artísticas
y literarias pertenecientes a algún capaz de contribuir
a la disgregación de nuestra vida como Nación,
y la supresión de cualquier institución cuyos
fines estén reñidos con la citada exigencia.
24.
Exigimos la libertad para todas las denominaciones religiosas
dentro del Estado mientras no representen un peligro para
éste y no militen contra los sentimientos morales
de la raza alemana.
El
Partido defiende, en su carácter de tal, la idea
del cristianismo positivo, más no se compromete,
en materia de credo, con ninguna confesión en particular.
Combate el materialismo judío filtrado entre nosotros
y está convencido de que nuestra nación no
logrará la salud permanente sino dentro de sí
misma y gracias a la aplicación de este principio.
El
Interés común antes que el Propio
25.
Para realizar todo lo que precede, exigimos la creación
de una poderosa autoridad central del Estado; incuestionables
atribuciones del parlamento políticamente centralizado
sobre toda la Nación y sobre su organización,
y la formación de una Cámara representando
a las clases y profesiones, con el propósito de poner
en práctica en los diversos estados de la confederación
las leyes generales promulgadas por la autoridad.
Los
Jefes del Partido juran consagrarse sin desmayo y, si fuera
necesario, sacrificar su vida para lograr el cumplimiento
de los puntos precedentes.
Munich,
24 de febrero de 1.920
