Y el joven conocía las runas, las runas eternas, las runas de vida; además sabía proteger a los hombres, hacer valer la espada, y calmar los mares.

Aprendió el habla de las aves, y a apagar el fuego, a apaciguar la mente, a calmar las penas; fuerza y poder de ocho hombres tenía.

Las EDDAS