LA DIVISIÓN PURÁNICA DEL TIEMPO
Las tres principales divisiones del tiempo empleadas en las escrituras hindúes son las Yugas, Manvantaras y Kalpas.
Existen cuatro Yugas, que juntas comprenden 12.000 años divinos.
La Krita Yuga = 4800 años divinos.
La Treta Yuga = 3600 años divinos.
La Dvapara Yuga = 2400 años divinos.
La Kali Yuga = 1200 años divinos.
Un año de los mortales es igual a un día de los dioses. Tomando como el número de días del año la cifra de 360.
La Krita es esa era en la que la justicia es eterna. En esa era, la más excelente de las Yugas, todo ha sido ya hecho (Krita) y nada queda por hacer. Los deberes no se descuidan ni declina la moral de la gente. Después, con el paso del tiempo, esta Yuga cae en un estado inferior. En esa era no había dioses, Danavas, Gandharvas, Yakshasas, Rakshasas, ni Pannagas; no había compras ni ventas, el hombre no tenía que hacer esfuerzo alguno; el fruto de la tierra se obtenía por el mero deseo y prevalecían la justicia y el desapego al mundo. No existían enfermedades, ni involución de los órganos de los sentidos con el paso de los años; no existía la malicia, el llanto, el orgullo ni el engaño; ni tampoco disputas, odio, crueldad, miedo, aflicción, celos o envidia. De tal forma que el Supremo Brahma era el recurso trascendente de estos yoguis. En aquel entonces, Narayana, el alma de todos los seres, era blanco. En esa época nacían criaturas dedicadas a sus deberes. Eran todos ellos semejantes en el objeto de su fe, en la observancia de las leyes y en conocimiento. En ese período, las castas, parecidas en sus funciones, cumplían con sus deberes, estaban dedicadas incesantemente a su deidad y usaban una fórmula (mantra) y una regla y un rito. Sólo tenían un Veda.
En Treta comenzaron los sacrificios, la justicia decreció en una cuarta parte y Vishnu se volvió rojo. Los hombres se adhirieron a la verdad y estaban dedicados a una justa dependencia de las ceremonias. Prevalecieron los sacrificios, junto con las artes sagradas y una gran variedad de ritos. En Treta el hombre actuaba con fines tangibles, buscando recompensa por los ritos y donaciones que efectuaba y ya no se dedicó más a las austeridades ya la generosidad por el simple sentido del deber. En esta era, sin embargo, estaban dedicados a sus propios deberes y a las ceremonias religiosas.
En la era de Dvapara la justicia disminuyó dos cuartas partes, Vishnu se volvió amarillo y el Veda se cuadruplicó. Algunos estudiaron cuatro Vedas, otros tres, otros dos y otros ninguno en absoluto. Al dividirse de este modo las escrituras, las ceremonias se celebraban en formas muy diversas. La gente, ocupada en la práctica de austeridades y donativos se llenaron de pasión (rajasi). Debido a la ignorancia del único Veda, los Vedas se multiplicaron. Y con la declinación del bien (Sattva), sólo unos pocos permanecieron fieles a la verdad. Cuando el hombre se apartó del bien, en su caída se vio atacado por muchas enfermedades, deseos y calamidades causados por el destino, por lo que sufrieron diversas aflicciones y fueron motivados a practicar austeridades. Otros persiguieron los goces y la dicha celestial y ofrecieron sacrificios. Así, cuando llegó el Dvapara, el hombre declinó por su iniquidad.
En la era de Kali, la justicia se conservó sólo en una cuarta parte. En esta era de oscuridad Vishnu se volvió negro. Cesaron los ritos y los sacrificios. Prevalecieron diversas calamidades, enfermedades, la fatiga, pecados como la ira y otros, la miseria, la ansiedad, el hambre y el miedo. Con el paso de las sucesivas eras, la justicia declina también y cuando esto ocurre la gente declina con ella.
Una Mahayuga o Gran Era, que incluye a las cuatro Yugas menores, tiene por la tanto una duración de 12.000 años divinos = 4.320.000 años de los mortales. «Mil de estos Mahayugas son un día de Brahma «y sus noches son de igual duración; por la tanto un Kalpa o día de Brahma dura 4.320.000.000 años ordinarios.» Dentro de cada Kalpa reinan 14 Manus; un Manvantara, o período que corresponde a cada Manu, es consecuentemente una catorceava parte de un Kalpa o día de Brahma.
En el presente Kalpa han existido ya seis Manus, de los que Swayambhuva fue el primero y Vaivasata es el actual. En cada Manvantara (período de un Manu) son creados siete Rishis, varias deidades, un lndra, un Many y los reyes, sus hijos, pereciendo todos ellos al término de la misma. Mil secuencias de los cuatro Yugas coinciden con estos catorce Manvantaras, y consecuentemente alrededor de 71 series de cuatro Yugas transcurren durante cada Manvantara y miden las vidas de los Manus y de las deidades de ese período. Al cerrarse este día de Brahma ocurre como un colapso en el universo que dura una noche de Brahma, de la misma duración que un día. Durante este período los mundos se convierten en un gran océano y el dios nacido del loto (Brahma), expandido por la absorción del universo y contemplado por los yoguis y dioses de Janaloka, duerme sobre la serpiente Sesha. Al final de la noche se despierta y crea de nuevo.
Un año de Brahma está compuesto del consecuente número de días y noches, y cien de tales años constituyen toda su vida. El período de su vida se llama Para y la mitad del mismo Pararddha. Un Pararddha o mitad de la existencia de Brahma, ha expirado ahora, terminando con el gran Kalpa, llamado el Padna Kalpa. El Kalpa, el día de Brahma, en el que nos encontramos ahora, se llama Varaha (del jabalí). Es el primero del segundo Pararddha de la existencia de Brahma.