GUERRA Y
TREGUA EN LAS VASCONGADAS.
Antes de entrar en el sentido del ‘proceso de Paz’ hay que entender cual es el marco de importancia del problema vasco.
En un mundo dominado por el mundialismo y el pensamiento único, donde la inmigración masiva y la pérdida absoluta de identidad a favor de un ‘modo de ser mercantil común’, cualquier combate por la identidad o independencia debería entenderse como lucha contra ese mundo igualitario y contra ese mercado mundial que elimina toda independencia posible.
En cambio todo esfuerzo por crear organizaciones para estatales dentro del sistema global mundialista es simplemente una pérdida total de tiempo. Sin identidad propia y con una absoluta dependencia del sistema económico global, ser o no ser ‘estado’ tiene tanta importancia como pertenecer o no a un club de golf.
Mientras los jóvenes simpatizantes de
EH/HB/ETA tenga la misma mentalidad, vicios, gustos, ocio y dependencia
económica que una persona de Ohio o de Finlandia, tanto la "independencia"
como la "Unidad de España"son un pasatiempos para necios.
Así pues vamos a tratar este tema con
la conciencia de que es algo supeditado a la lucha global por la diferencia,
la identidad y la liberación del mundialismo.
EL TERROSIMO DE ETA COMO ARGUMENTO MUNDIALISTA.
En realidad, aunque no nos guste oirlo, el
único y mejor argumento de las fuerzas mundialistas democráticas
contra los vascos es el infame y anti ético terrorismo de ETA.
Mediante el terror, táctica clásica
del marxismo leninismo, jamás usada por los NS de Hitler ni los
fascistas de Mussolini, y siempre usada por los grupos comunistas y anarquistas,
se destruye toda discusión del fondo del problema, el terrorismo
de ETA reduce a sus autores y sus defensores a meros miserables y criminales,
sin necesidad de más discusión.
Por tanto la brutalidad criminal de ETA es un argumento sin respuesta: el separatismo vasco, y el nacionalismo vasco, es infame mientras apoye aunque sea de una forma indecisa, ese terrorismo. Y punto. No necesitan el PP/PSOE más argumentos pues toda persona bien nacida repudia ese matar a traición y esas bombas, ese terrorismo infecto de ETA y sus secuaces.
Ahora bien, un día será posible,
ya sea por decisión propia o por cualquier otra causa, que ETA/EH
lleguen a una situación de tregua o de abandono de las armas.
UNA TREGUA COMO FASE DE LA LUCHA.
El llamado problema vasco se basa en que una parte sustancial del pueblo vasco está dispuesto a sacrificarse, luchar y perder ‘bienes materiales’ si es preciso, a cambio de obtener un estatuto nacional superior al que tienen actualmente.
Los españolistas se empeñan en demostrar los ’derechos históricos’ para negarse a ello, sin entender que los ‘derechos’ no tienen sentido sin la lucha, que ‘Derecho’ es simplemente la fosilización de un estado real conseguido previamente.
Cuando un conjunto humano lucha por algo, y está dispuesto a llevar a ese combate por encima del egoísmo y de su ‘seguridad personal’, no sirve de nada poner delante ‘papeles legales’.
La lucha terrorista de ETA es precisamente la única excusa que tienen los españolistas por ahora para combatir las pretensiones vascas. El haber caído en una actitud inmoral e infame las pretensiones vascas podían ser combatidas en base a oponerse a esa inmoralidad terrorista, sin necesidad de entrar a fondo en el problema de sus reclamaciones nacionales.
Con una Tregua se elimina ese equívoco
y hay que asumir que el problema vasco ya no puede reducirse a ‘condenar
el terrorismo’ sino que se debe abordar en su esencia.
Es en este sentido que la Paz es la continuación
de un combate por otros medios. Y por eso en una Tregua ya no se puede
limitar ese ‘españolismo constitucionalista’ a protestar por los
‘medios’ que usa el bloque vasco sino que se debe abordar el ‘combate’
global en sí mismo.
Este es el sentido de la Tregua que se busca
por parte del PNV, eliminar la excusa de los ’medios’ de lucha y llevar
el tema Vasco a su esencia, donde la oposición al bloque EH-PNV-EA
está completamente falta de fuerza y alternativa.
LAS FUERZAS CONTRA EH/HB EN UNA FUTURA TREGUA.
Si nada nos gustaba el terrorismo de ETA, menos
nos gustan los ‘enemigos’ de EH/HB.
El combate contra EH/HB, en el que el PNV
y EA, o sea un mayoría del pueblo vasco, son sus aliados una vez
en una fase de Tregua, es conducido pésimamente por dos elementos
de ‘España’:
Por una parte el legalismo constitucionalista de los partidos, una especie de circo de cobardes en el que pretenden con papeles y abogados enfrentarse al pueblo vasco. Los papeles legales sirven para limpiarse las partes innobles si no reflejan una voluntad popular capaz de luchar por ellos. A cambio de no luchar pretenden usar la fuerza mercenaria policíaca desde ‘España’.
Y por otra una ínfima minoría nacionalista española, sobre la que cae todo tipo de dudas de legitimidad, en primer lugar por no representar ni el 1% del pueblo vasco, y en segundo lugar por una posición genocida sobre la cultura e identidad vasca incluso en aspectos que hasta el más lerdo reconocería.
El nacionalismo ‘español’ está además en coma profundo dado que al organizarse el lamentable sistema autonómico se destruyó el núcleo ‘español’, dividiéndolo en una docena de autonomías insolidarias, mientras que se mantuvo el País Vasco como ‘autonomía’ nacionalista. De forma que frente al nacionalismo vasco no hay un ‘nacionalismo’ castellano-español unido y fuerte. Pero aunque lo hubiera, el nacionalismo español extra-vasco podría actuar como fuerza de ocupación pero no como legitimador del destino vasco.
En una palabra: para dar una alternativa al
combate que lleva EH-PNV-EA en un afán separatista sería
preciso que existiera una parte del pueblo vasco capaz de luchar decididamente
por un País Vasco integrado de alguna forma en España, respetando
su identidad y cultura (pues sino no es lícita moralmente una unidad
genocida).
Y, digámoslo claramente, hoy en día
los vascos no separatistas pero realmente vascos en su identidad, los que
están contra el odio a España y el monopolio del ‘vasquismo’
por parte del bloque EH-PNV-EA son pocos y acobardeados. Incapaces de organizar
una lucha frontal contra el bloque ‘violento’, ni de romper con la idea
de ‘protección policial’, no merecen ni se han ganado ningún
derecho.
Este es el problema real. No hay una fuerza
revolucionaria, fuerte y decidida en defender un vasquismo puro que retorne
a sus raíces históricas, que jamás fueron separatistas.
En este sentido hay que aceptar que sin una fuerza vasca, totalmente nacionalista
pero con un sentido de amor a España, no hay alternativa moralmente
válida. La represión y la imposición por Ley no tienen
futuro, acabarán perdiendo ante la voluntad vasca. Y los vascos
que quieran mantener un amor a España no podrán reclamar
sus derechos al carecer de proselitismo y voluntad de sacrificarse y luchar
hasta donde sea necesario, al menos con la misma fuerza que imponen los
de EH.
LA CULPA DE LA DEMOCRACIA.
Dejadez y cobardía, estos son los males
eternos de la democracia ante el problema vasco.
El PP/PSOE hacen creer que son el PNV/EA los
culpables por complicidad del estado absoluto de dejadez en la calle ante
EH/ETA, dejadez y cobardía que se puede apreciar perfectamente si
uno visita cualquier ciudad vasca, donde nadie de atreve a replicar a la
propaganda de EH, ni siquiera poniendo un pequeño panfleto.
Y eso es falso totalmente. Es evidente que el PNV/EA no tienen mucho interés en absoluto en enfrentarse a EH/ETA, pero la dejadez es general.
Vamos a demostrarlo: he visitado hace poco Vitoria, una ciudad gobernada por un alcalde del PP, con apoyo del PSOE, donde en las calles solo se ve propaganda de ETA y fuerzas afines, destrucción de todo lo que recuerde a ‘España’, incluidos monumentos tradicionales de hace 200 años.
La policía municipal de Vitoria está
a las ordenes del PP, pero ni aparece ni hace nada en absoluto para hacer
respetar la ley en sus calles (toda la propaganda que se ve es ilegal).
Por tanto esos mismos que patalean su cobardía
cuando matan a uno de sus concejales son los que después NO se atreven
a imponer la más mínima ley y orden donde ellos mandan y
tienen la responsabilidad.
El PP/POE/IU son partidos cobardes incapaces
de salir a la calle y de efectuar un esfuerzo directo contra la fuerza
de EH. Ni siquiera con miles de millones de pesetas de los presupuestos
de las ciudades que gobiernan, porque el problema no es de dinero sino
de valor, decisión y voluntad, elementos que los partidos burgueses
no tienen.
UNA FUERZA VASCA.
En este entorno nuestra propuesta debería
ser potenciar y crear una fuerza revolucionaria vasca, que combata por
un retorno a las raíces históricas y populares vascas desde
una posición de eliminar el odio y de denunciar el capitalismo del
PNV-EA y el marxismo-leninismo de EH, tratando de ganarse un nacionalismo
vasco tradicional, federal y violento si es preciso para imponer su presencia
ante los ‘violentos’ del leninismo de EH.
No lo dude nadie, la única forma de
ganar a ETA/EH es que cuando salgan a la calle sus matones, se encuentren
con una fuerza de choque capaz de golpearlos sin piedad, imponiendo otra
fuerza en la calle, la del nacionalismo revolucionario vasco, pues si es
policial nunca jamás será aceptado por el pueblo vasco como
propia representación. Y del PP/PSOE y su cobardía miserable
solo debemos esperar muertos pero nunca respuestas. Sus muertos lo son
sin respuesta, ni ellos antes de morir ni sus seguidores tienen valor para
enfrentarse a sus asesinos en la calle ni en ningún sitio, son corderos
cobardes. Esas protestas ‘en silencio’ tras cada asesinato, esas llamadas
a la ‘serenidad’ no son más de balidos cobardes de gente sin vergüenza.
Jamás un partido debe aceptar la muerte de sus miembros con ‘resignación’,
‘silencio’ y ‘pacifismo’,… que son solo Cobardía oculta.
En cuanto al nacionalismo español la mejor propuesta es que antes de ocuparse de los vascos, se centre en lograr unificar el gran núcleo de habla y cultura castellana, fortalecer su existencia propia. Y tras ello generar una propuesta de colaboración amistosa y proactiva con las demás identidades nacionales de España. España debe ser un gran proyecto que ilusione: participar con las fuerzas de Europa en destruir el capitalismo mundialista.
Bjl.
ORDEN NACIONAL.
Vascongadas.