FERNANDO BELAUNDE TERRY: MARTIR DE LA DEMOCRACIA

Q.E.P.D.
y
Q.S.J.P.S.*
El ex Presidente del Perú, Fernando Belaúnde Terry, está agonizando en el Hospital de Enfermedades Neoplásicas de Lima, causando gran congoja, pesar y muestras de histeria colectiva entre la “opinión pública” peruana. En realidad pensábamos escribir este artículo cuando muriera Belaúnde, pero no podemos callar cuando se dicen tantas estupideces en los medios de comunicación capturados por el $istema Neo-liberal ...
Una de las características de esta globalizada, moderna y decadente sociedad, es la Hipocresía, la misma que se manifiesta en todo orden de cosas. Pues bien, nosotros como NacionalSocialistas tenemos un compromiso con la Verdad y el Honor, por lo tanto, no seremos como esos políticos peruanos (lo mismo es en todos países) que luego de atacar duramente a Fernando Belaúnde durante sus dos gobiernos, ahora le dicen “mártir de la democracia”, “político ejemplar” y otros calificativos semejantes.
Para quienes no lo conozcan (sobretodo nuestros lectores del extranjero), Fernando Belaúnde Terry puede calificarse fácilmente en una palabra: MEDIOCRE. Efectivamente, este hombre que gobernó dos veces el Perú durante esta nefasta república, tuvo a la mediocridad como aliada y modelo a seguir.
Su primer gobierno, de 1963 a 1968, se caracterizó por el caos que reinó en el Estado. Por un lado, el Congreso dominado por mayoría opositora al Gobierno, y por el otro, el Poder Ejecutivo (bajo dirección de Belaúnde); los unos rechazaban las propuestas e iniciativas del otro, paralizando la acción del Estado. Paralelamente, un escándalo relacionado con las concesiones que realizó Belaúnde a las grandes empresas norteamericanas del Petróleo, agudizó la crisis, mientras él, abrumado por esta, no sabía que acción tomar y solo se dedicó a construir unos edificios de departamentos, dado su patológico afán constructor, que se explica por ser arquitecto de profesión. Finalmente, un Golpe Militar lo sacó en calzoncillos la noche del 3 de Octubre de 1968. En un primer momento se pensó en fusilarlo, pero imaginamos que su sola presencia (en calzoncillos y temblando de miedo, cual el pequeño Bambi), hizo desistir a los militares quienes optaron por exiliarlo a su segunda patria: los EEUU, lo que constituyo un bálsamo para sus agarrotados nervios.
En el ínterin, reagrupó su partido político llamado Acción Popular, el cual, a imagen y semejanza de su creador, tenía a la Mediocridad como santo patrón. A tanto llegaba su orfandad ideológica que su único lema que hacía también de Declaración de Principios, Ideario y Programa de Gobierno, todo en uno, es “El Perú como doctrina” (¿?), el cual se aplicaba en temas políticos, ideológicos, sociales, económicos y de toda índole “El Perú como doctrina”, lo que puede significar todo o no puede significar nada, así era Belaúnde ....
Al término del Gobierno Militar, (de doce años de duración), se convocó en 1980 a elecciones, las mismas que volvió a ganar Belaúnde y su “Acción Popular”, tratando de hacer un gobierno “para todos los peruanos” de nuevo con mediocridad. Sin embargo, esta vez, (imaginamos por su ancianidad), se agudizó la mediocridad en su falta de control de las acciones de gobierno. En efecto, la corrupción se multiplicó, así como el desgobierno y la crisis económica, mientras él para no perder la costumbre, seguía construyendo edificios.
Sin embargo, el peor pecado cometido por Belaúnde, hecho ya todo un rizópodo, fue su mediocre, irresponsable y criminal actitud frente a la aparición del movimiento terrorista de Sendero Luminoso y el MRTA. Belaúnde, a quien aterrorizaban los militares, quiso al principio reprimir a la guerrilla únicamente a través de la policía como si fueran vulgares ladrones armados de revólveres y cuchillos, cuando la realidad era que se habían estado preparando en secreto durante años y ya conformaban unidades a nivel de compañía y batallón, contando inclusive con armamento pesado, frente a los cuales, la policía poco podía hacer. Al ver que el Estado, a través de la policía, no podía contener el avance terrorista, y que se agravaba la crisis económica (inflación), y la corrupción estatal, parte de la población siguió un camino lógico, empezó en apoyar (o “entender”) a los subversivos y a dudar de la legitimidad del Estado como institución. Ese fue el pecado de Belaúnde y que le costará el infierno eterno a él y a su mediocridad: hacer de la ineficiencia del Estado algo patológico, y de la corrupción algo institucionalizado.
Por él surgieron Alan García y posteriormente Fujimori y Montesinos. Gracias a él se derrumbaron las ya débiles instituciones públicas. Por su culpa se extendió el Terrorismo e hicieron falta 12 años y miles de muertos para derrotarlo, cuando pudo haber acabado con ellos en sus inicios, en embrión. Una anécdota que lo pinta de cuerpo entero es aquella que narra la incursión terrorista a un Puesto Policial en Ayacucho en 1982, cuando mas de 200 terroristas atacaron dicho lugar en donde habían 15 policías los cuales resistieron varias horas con valor. A pocos kilómetros había una Base Militar (llamada “Los Cabitos”), los que fueron alertados por los disparos y el ruido de la batalla cercana, pidiendo su Comandante autorización a Lima para acudir en apoyo de los policías. Al solicitar permiso a Belaúnde para intervenir, este respondió: “No, prefiero que me digan mano blanda a que me digan mano dura”, esta frase debería estar grabada en su tumba, puesto que pinta de cuerpo entero, a este pobre masón y liberal, “defensor” de la democracia.
¡Muere Belaúnde!, ¡Muere!!, hasta en el postrer instante de tu vida sigues siendo mediocre, no eres capaz de morir de una buena vez, y librarnos a todos los peruanos de tu mediocre presencia ...
Jesús dijo alguna vez “Lo que es frío o caliente o soporto, lo tibio lo escupo” (Apocalipsis 3:14) pues Belaúnde fue un tibio toda su vida. Jesús lo escupirá, y será como uno de esos escupitajos de enfermo de tuberculosis con los pulmones gangrenados: verde y sanginoliento. Lo escupirá lejos, hasta los confines del Averno en donde está los castigos infernales para los mediocres como él. Adiós Belaúnde, la lampa (o pala) que te servía como símbolo partidario, ha tenido al fin, una utilidad verdadera, cavar tu tumba,
Recuerda Peruano, nunca caigas en el juego de la “Opinión Pública”, y te dejes manipular por ella, creyendo que mediocres y delincuentes son “héroes” y “mártires”, cuando no son todos mas que peones del Sionismo Neoliberal que nos ha gobernado durante toda nuestra Historia Republicana.
* Que Se Joda Para Siempre
¡DESPIERTA PERUANO!,
¡DESPIERTA PERU!
Nota del Editor:
A la fecha ( 4 de Junio 2002) Belaúnde ya murió, habiéndole otorgado el gobierno la condecoración póstuma "Gran collar de la democracia" y decretando tres dias de duelo y el Jueves 6 de Junio, feriado no laborable. Consultamos al camarada redactor del presente artículo, su opinión al respecto, y obtuvimos la siguiente respuesta: " ¡¡¡¡Maldito Belaúnde!!!!!!, ¡¡¡¡¡tenías que morirte Martes!!!!!!, si hubieras muerto el Miércoles, hubiera sido feriado el Viernes y tendríamos un fin de semana de tres días. ¡¡¡¡¡ Maldito seas por hacerme ir a estudiar el viernes !!!!!! "