EXTRACTOS
DE "MEIN KAMPF"
Artículo
mando desde Almeria por Siegfried.
La invención
de la democracia está íntimamente relacionada con una cualidad que en estos
tiempos ha crecido hasta ser una verdadera desgracia, a saber, la cobardía de
buena parte de nuestros llamados "líderes". ¡Qué suerte ser capaces
de esconderse entre las faldas de una supuesta mayoría para tomar todas las
decisiones verdaderamente importantes!
Debemos luchar por la existencia y reproducción de nuestro pueblo y nuestra raza, por el sustento de nuestros niños y por la pureza de nuestra sangre, por la libertad y la independencia de nuestra madre patria, de manera que nuestro pueblo pueda madurar en el cumplimiento de la misión que le asignó el Creador del Universo.
La verdadera fundación del Reich parecía
dorada por un acontecimiento que levantó a la nación entera. Después de una
serie de victorias incomparables, había nacido un Reich para los hijos y los
nietos -una recompensa por el heroísmo inmortal-. Todos los alemanes
compartieron el sentimiento, no importa si consciente o inconscientemente, de
que aquel Reich que no debía su existencia a las triquiñuelas de facciones
parlamentarias, dominaría desde lo alto a los demás Estados debido a la forma
exaltada de su fundación. No fue en el cacareo de una guerra parlamentaria de
palabras, sino en el estruendo y el retumbar de un frente que rodeaba París,
cuando se llevó a cabo el solemne acto: la proclamación de nuestra voluntad,
declarando que los alemanes, príncipes y pueblo, estaban resueltos a constituir
un Reich en el futuro y a elevar, una vez más, la corona imperial hasta alturas
simbólicas. Y esto no fue cobardemente realizado por un asesino; los fundadores
del Estado bismarckiano no fueron ni los desertores ni los chantajistas, sino
los regimientos del frente. El nacimiento único y el bautismo de fuego rodearon
al Reich de un halo de gloria histórica como
aquél que sólo
los Estados más antiguos -y aun así raramente- podían vanagloriarse.
Es inútil enumerar qué raza o razas eran las representaciones originales de la cultura humana y por tanto las verdades fundadoreas de todo aquello que agrupamos bajo la palbra "humanidad". Es más sencillo lanzar esta pregunta mirando al presente, y entonces surge una respuesta clara fácil: toda la cultura humana, todos los resultados del arte, de la ciencia y de la tecnología que hoy vemos ante nosotros, son casi exclusivamente producto creativo del ario. Este hecho real permite la deducción fundada de que sólo él es el creador de la humanidad más elevada, representante por consiguiente de todo lo que entendemos por la palabra "hombre".
Partiendo de la primera y gran mentira que
dice que los judíos no son una raza sino una religión, se han fundamentado,
como consecuencia lógica, más y más mentiras...
Los Protocolos
de los Sabios de Sión, tan infinitamente odiados por los judíos, muestran de
manera incomparable hasta qué punto toda la existencia de este pueblo se ha
fundado en una mentira continua. [Los Protocolos] Están basados en una
falsificación, protesta y chilla el Frankfurter Zeitung una vez por semana: ésta
es la mejor prueba de que son auténticos. Todo lo que hacen inconscientemente
muchos judíos está aquí expuesto conscientemente. Esto es lo que importa.
El peligro ante el cual ha sucumbido Rusia está siempre presente para Alemania. Sólo un burgués simplón es capaz de imaginar que el bolchevismo ha sido exorcizado. Con su pensamiento superficial no tiene el conocimiento de que éste es un proceso intuitivo; éste es el forcejeo del pueblo judío por la dominación del mundo... en el bolchevismo ruso debemos ver el intento llevado a cabo por los judíos en el siglo XX para alcanzar el dominio del mundo.
Adolf
Hitler, Mein Kampf
