
Un personaje que
para el sionismo local constituye el modelo de transparencia en la función pública
es la abultada superintendente de esa pandilla de gángsters denominada
Superintendencia Nacional de Administración Tributaria - SUNAT.
Nuestra
todopoderosa y fornida superintendente es elogiada por toda la prensa local como
la persona que ha eliminado de la SUNAT la política institucionalizada de acoso
tipo policial contra las empresas y fortunas de los enemigos del régimen
Fujimorista (Los nobles y sublimes luchadores por la democracia), otorgándole
el carácter técnico que le debe corresponder como recaudador de tributos del
país. Afirmación que como todo producto de la política de gobierno del auquénido
hebreo Toledo, pretende engañar a
la Nación, para evitar su inminente colapso en las próximas elecciones.
Nada más falso,
la SUNAT al igual que los otros brazos institucionales del kahal peruano
(Contraloría, Aduanas, SBS, INDECOPI, etc.) durante este silencio deliberado,
se encuentran en una ajetreada labor: Destruir la información existente que los
compromete en múltiples delitos (Vg. el caso Zarai) y recopilar la mayor
cantidad de pruebas de ilícitos para poder negociar con sus adversarios políticos,
(APRA, Unidad Nacional, FIM, AP, etc.) cuando el Sr. Toledo de Karp lo considere
conveniente y por supuesto contra todo aquel que se atreva a cuestionar el
dominio de Israel en detrimento de los intereses nacionales.
El lugarteniente
de nuestra voluminosa superintendente para el cumplimiento de su abominable
tarea, es el auquénido “Calcu” invertido Héctor Ñaupari Belupu quien
desde que fuera su asesor en el Congreso, ha sido su cómplice en todas sus
fechorías como manejo ilícito de
las remuneraciones de su personal durante su gestión como Congresista y los
excesos carnales producto de sus repulsivas desviaciones sexuales.
La corpulenta
Bety a fines de 1999, cual Javancho* de la política, percibe que puede obtener
más dividendos al unirse a las filas de ese grupo de politicastros denominado
“Somos Perú”, dejando atrás a las huestes del risible “Popy” Olivera
(lo que nos demuestra que la obesidad distorsiona el sentido del olfato). Ello
hiere gravemente el infundado orgullo del polichinela “Popy” quien como
represalia, a través de sus esbirros, denuncia a Merino ante el Congreso acusándola
por la comisión de los Delitos Contra el Patrimonio en la modalidad de
Apropiación Ilícita y Delitos contra la Administración Pública en la
modalidad de Abuso de Autoridad y Concusión.
En ese momento
los medios de prensa y los licántropos
políticos por órdenes del Demiurgo Sionista se dividieron en
dos posiciones, los que la apoyaban y quienes manifestaban sus razonables
sospechas en contra de la vaquillona. Finalmente la rellenita fue absuelta para
luego fracasar estrepitosamente en las elecciones presidenciales de abril de
2000.
¿Eso significa
que la acusación era simplemente una calumnia contra la Leviatán Merino?, nada
más alejado de la realidad. La única razón por la que Moby Dick Bety fue
absuelta fue porque la Sinagoga le dio un susto para ponerla en fila dentro de
su rebaño, recuerden los camaradas que al momento de la acusación hubo un
inaudito acercamiento entre el circo FIM y las huestes Fujimoristas, quienes en
ese entonces contaban con la coyuntural bendición del sanedrín limeño
(Quienes luego sin el mayor reparo ungieron a su “cholo sagrado”) .
El uso indebido
por parte de los congresistas de las remuneraciones de su personal, constituye
un uso y costumbre sacramentado por el putrefacto hemicirco, en donde casi el
100% de los “Padres de la Nada” sin distinción de partido la practican con
desbordante entusiasmo. El único antecedente a Bety “The Hutt”, lo
constituye el estólido Manuel Lajo Lazo (Basta con observar cualquier foto suya
para darse cuenta que su capacidad craneal es similar a la de un gibón:
), quien fue
el único que dejó pruebas escritas con su puño y letra de practicar el robo
sistemático de los sueldos de sus subordinados, por lo que irremediablemente
tuvo que ser sancionado.
En el caso del
proboscidio Merino existen numerosas pruebas que la incriminan en la comisión
de los delitos por los que fue acusada, existen testimonios de sus subordinados
como el de Germán Maza Campos, quien se desempeñaba como auxiliar y quien
harto del abuso manifestó en una cinta de audio (Cuyo contenido fue publicado
en Expreso) que la chicharrona ex congresista le recortó numerosas veces su
sueldo por debajo del monto mínimo legal para disponerlo a sus gastos
congresales. Cabe mencionar que posteriormente Maza Campos (persona de humilde
condición) fue coaccionado por el sodomítico Héctor Ñaupari
a negar lo afirmado mediante una carta notarial, pues de lo contrario él
y su hermano Félix (que a la fecha continúa laborando en el Congreso como
auxiliar) serían despedidos de inmediato.
El jíbaro Ñaupari
también se encuentra implicado como cómplice, pues durante tres años percibió
indebidamente la remuneración de asesor de XXL Bety pese a figurar en su
planilla como auxiliar, dado que la Señora Rosa Griselda Perea de Nieves
ocupaba el cargo de asesora hasta abril de 1998 en donde se invierten los cargos
debido al malestar evidente del personal de la hipercarnosa Merino. Ñaupari
(Quien es conocido por su prepotencia), amenazó a todo el personal con
innumerables represalias (despidos, incluirlos en listas negras, amenazas contra
ellos y sus familias, etc.) en caso no negaran los ilícitos cometidos por él y
su patrona.
Como producto de
las amenazas del clan gay Merino/Ñaupari a su personal y principalmente por el
temor de los Congresistas que la opinión pública solicite más investigaciones
que los privarían a nivel multipartidario de una importante fuente de ingresos
(Los sueldos mensuales del personal congresal ascienden en total a S/ 15,000.00
en promedio de los cuales son recortados hasta S/ 10,000.00); la Comisión de
Acusaciones Constitucionales decidió archivar la acusación por “falta de
pruebas”.
En cuanto a la
licenciosa vida de la poliglucosa Merino, algunos de sus empleados declararon al
MNSDP que a ella le encanta navegar por internet deleitándose por horas con páginas
pornográficas (Lesbianismo, adolescentes y obesas son sus favoritas). Luego por
ordenes de su jefa, los empleados deben borrar dichos registros de su
computadora. Pero como ello no es suficiente para apaciguar sus apetitos
carnales, dispone del servicio de su incondicional y afeminado Ñaupari, quien
recorre todos los antros de encuentro de homosexuales en Lima para suministrar a
su empleadora féminas que sacien sus bajas y enfermas pasiones.
Ávida de mas placeres, Bety intento cambiar su aspecto, con una gigantesca cantidad de pastillas, purgantes, edulcorantes, drogas y otros medios químicos para intentar reducir su enorme humanidad, lográndolo por breve tiempo, pero la Naturaleza es sabia, y los medios químicos modernos no pueden (ni podrán) jamás con el Orden Natural, por lo que volvió a su cauce original: un monstruo gelatinoso y fétido que expele sebo por todos sus poros.

Antes Después
(de las pastillas)
La mega ameba Bety efectivamente es un ejemplo del perfil de triunfadores que necesita el sionismo, pues cuentan con un atributo en común: La ausencia de valores morales que los somete eternamente al dominio del poder oculto de los enemigos de la humanidad. Por eso camaradas Arios proceded con sumo cuidado (pero siempre con valor) en nuestra lucha contra el reino de juda, por que todos sus voceros tienen a la mentira y el engaño como su máxima divisa.
Y
por quién lucharemos ahora, mi Führer?
¡Por
el Hombre que vendrá!
Heil Hitler!
HADES
* Javancho : Sust. Dícese de un animal peruano mezcla de Jabalí con Chancho.