
Fuegos naturales o
provocados que queman la vegetación de un bosque. Los silvicultores suelen
distinguir entre tres tipos de incendio forestal: los fuegos de suelo, que
queman la capa de humus del suelo del bosque, pero no arden de forma apreciable
sobre la superficie; los fuegos de superficie, que queman el sotobosque y los
residuos superficiales; y los fuegos de corona, que avanzan por las copas de los
árboles o arbustos. No es infrecuente que se produzcan dos o tres de estos tipos
de incendio al mismo tiempo. Los programas de lucha contra el fuego son
frecuentes en muchos países, e incluyen la prevención de incendios, la lucha
contra incendios y el uso del fuego en la gestión de los suelos. Los incendios
se producen en los bosques de todas las regiones que tienen veranos secos,
especialmente en la zona mediterránea, y a menudo son devastadores. En estos
incendios el fuego se propaga fácilmente si el sotobosque es abundante.