DOCTRINA POLÍTICA INTERNACIONAL
Todas las naciones deben ser socialmente justas, económicamente libres y políticamente soberanas.
En la comunidad internacional no deben existir naciones y Pueblos dirigidos ni Pueblos y naciones dirigentes.
Todos los Pueblos y naciones tienen igualdad de derechos y deberes, cualesquiera sean las dimensiones de sus límites geográficos, la magnitud de su historia, el número de sus habitantes o su poderío material.
La verdadera democracia universal será aquella en la que todos los Pueblos sirvan a la Comunidad humana.
Los gobiernos, Pueblos o naciones que pretendan servirse de otros gobiernos, Pueblos y naciones o explotarlos en su beneficio pierden el derecho de ser considerados justos, soberanos y libres.
No deben existir en la Comunidad internacional humana gobiernos, Pueblos o naciones explotados, ni gobiernos, Pueblos o naciones explotadores.
La Escala internacional de valores humanos es la siguiente: primero, la humanidad; luego, los Pueblos, y por fin, los hombres.
Las personas deben realizarse en la Comunidad Nacional. Las naciones deben realizarse en la Comunidad Internacional
Las naciones tienen una función internacional que cumplir. Los derechos de la Comunidad internacional son conferido por la voluntad libre de las naciones que la componen a fin de realizar mejor sus propios fines nacionales.
La armonía y la paz internacionales sólo se alcanzan en la Comunidad de las naciones mediante el respeto absoluto de todas y cada una de las naciones y particularmente del derecho inalienable que poseen de ser socialmente justas, económicamente libres y políticamente soberanas.
Las naciones de la Comunidad humana deben atender sus propios fines y cumplir con sus funciones internacionales.
El hombre es la más alta realidad de la Comunidad, pero debe cumplir con sus funciones sociales, sirviendo a su Pueblo y a la humanidad.
La política internacional no es un fin sino un medio que sirve para realizar la felicidad de los Pueblos y la grandeza de las naciones.
Los Pueblos poseen el inalienable derecho de decidirse por la paz o por la guerra, mientras no sean agredidos por otro Pueblo, o por los Pueblos de otras naciones.
Esta es LA HORA DE LOS PUEBLOS. Los gobiernos que los representan deben servirlos inexorablemente.
Las uniones regionales y continentales facilitan el progreso económicamente general y el bienestar de los Pueblos y promueven la paz entre las naciones.
La política internacional argentina se orienta hacia la integración de la unión de los Pueblos y las naciones de América sobre la base inviolable del más absoluto respeto por las soberanías de las naciones que conforman el Continente.
En la acción política internacional la Nación Argentina bregará por la liberación de los Pueblos irredentos y en particular por la desaparición total de las colonias en América.
Todos los americanos serán considerados compatriotas de los argentinos, atendiendo a los altos ideales sanmartinianos.
La paz entre los hombres sólo será posible cuando todos los Gobiernos cumplan con la voluntad libre de sus Pueblos. La humanidad será entonces digna de haber sido creada por Dios.