14 DE JULIO

En un día como hoy, en 1789, un pueblo se hartó de los abusos de sus gobernantes, marcando un hito en la historia política de la humanidad.

Este 14 de julio, pero del 2001, los argentinos nos sentimos avasallados por una clase política corrupta, incapaz e insensible.

El sistema de gobierno que adoptaron nuestros Constituyentes es el DEMOCRÁTICO REPRESENTATIVO, REPUBLICANO Y FEDERAL. Ello surge de un pacto preexistente entre la sociedad y el Estado que se ha denominado CONTRATO SOCIAL. En él básicamente se establecen los cimientos de la construcción social y el hecho de mayor trascendencia a la cual se arriba, es el de adoptar un sistema de democracia indirecta, es decir, el pueblo actúa a través de sus representantes. Pero dicha representación hoy se encuentra absolutamente distorsionada por el sistema de "listas sábanas" ya que el representado en realidad desconoce quien lo va a representar.

Sin embargo la representación a que aludiéramos puede revisarse y aún revocarse sin que ello constituya otra cosa que, regresar el poder delegado, a quien es realmente su titular. Nos referimos en este contexto, concretamente al PUEBLO.

Existen asimismo circunstancias que permiten en algunos casos revisar el contrato y en otros solicitar rendición de cuentas por parte de los representantes o auditar su gestión para determinar si no ha existido una desviación de fondos en beneficio de aquellos y en detrimento de los representados.

Muchas veces hemos oído hablar de que parecería necesario proceder a establecer la legitimidad de la deuda externa antes de pagarla, puesto que existen indicios suficientes para pensar que parte de ella fue producto de hechos ilícitos. Pues bien existe también un déficit presupuestario que hoy, mediante las nuevas medidas debemos soportarlo todos los representados, a través de una quita y tal vez una espera en nuestro salario y en nuestras jubilaciones.

Pensamos que también, al igual que la deuda externa, gran parte del déficit es producto de hechos ilícitos, que los representantes deben someterse al juicio de transparencia de su patrimonio, ya que por su actividad ello debe ser público, que las declaraciones juradas no constituyen un elemento creíble y menos suficiente. Que toda la prensa es conteste en afirmar la existencia de gran cantidad de hechos delictuosos realizados en el ejercicio de la función pública y que es absolutamente normal y sistemático que en la mayoría de las compras realizadas por el estado Nacional, Provincial o Municipal exista un sobreprecio de un alto porcentaje sobre el total de compra. Que el producido es utilizado para financiar "la política" o va a parar a los bolsillos de muchos representantes. Que esta práctica conocida y que es pública y notoria, constituye solamente una de las maniobras mediante las cuales nuestros representantes fueron estableciendo lo que hoy denominamos "el déficit".

Existen también las coimas, sobornos, exacciones ilegales, concusiones, desviación de fondos, jubilaciones truchas, pensiones indebidamente adjudicadas, obras no realizadas, consultorías pagas sin concreción de los estudios, y toda clase de delito o acción tendiente a la apropiación de fondos indebidamente.

Pues bien, ahora todo ese faltante lo pagaremos los representados, es decir EL PUEBLO.

Esto sin lugar a dudas habilita al pueblo a investigar, mediante organizaciones internacionales y entidades nacionales sin fines de lucro, los bienes de los integrantes de los poderes del estado.

Que dicha auditoría, como es comprensible, jamás podrá ser realizada por quienes integran dichos poderes, por razones obvias. A tal fin ha de crearse el FORO PARA LA INVESTIGACIÓN DE LA REPRESENTACIÓN DEL CONTRATO SOCIAL, que debería estar integrado por distintos sectores, entre los cuales se encontrarían la Iglesia, la prensa independiente, personalidades reconocidas a nacional e internacionalmente, ante quienes el ciudadano podrá realizar las denuncias respecto de quien o quienes considere que han mejorado injustificadamente su estado económico y patrimonial en actividad de la función pública, en cualquiera de los tres poderes.

Sin lugar a dudas, cualquier vecino es quien conoce con mayor detenimiento o precisión a quienes en poco tiempo han evolucionado desmedidamente.

Una vez acreditada la responsabilidad del representante, deberá iniciarse las acciones civiles para el resarcimiento del daño producido y las costas del mismo serán a favor de los organismos que procedieron a la investigación, para pagar el trabajo realizado por sus integrantes.

Si el PUEBLO no toma la decisión de afrontar este nuevo intento de blanquear dineros mal habidos, entonces debe renunciar a la democracia representativa y aceptar una monarquía o un estado totalitario.

La prensa independiente garantizará nuestro accionar y ayudará sin lugar a dudas a esclarecer los ilícitos con nuestra colaboración.

NO ACEPTEMOS PAGAR LO QUE NOS ROBARON

 

Consideramos muy importante la colaboración intelectual de todas las personas de bien que se quieran adherir a esta propuesta. Por ahora, en esta etapa previa, nos limitaremos a sumar voluntades, una vez que conformemos un grupo de opinión, que no dudamos que será numeroso y calificado, convocaremos a una asamblea, en la que se conformará la comisión y los diferentes equipos de trabajo.

No podrá integrarse a cargo alguno en el Foro ningún funcionario en actividad o que lo haya estado dentro de los últimos doce años.

Convocamos a miembros de todos los cultos, que son los que diariamente enfrentan la pobreza de sus fieles y conocen el sacrificio de proveer a miles de carentes en sus mínimas necesidades básicas; a empresarios que saben de la lucha de exponer su patrimonio en el desarrollo de una empresa que generará puestos de trabajo; a miembros de las entidades de bien público, que quitando horas a su descanso, atienden las obligaciones que no cumple el estado; a los trabajadores y estudiantes, que ven alejar sus posibilidades de trabajar en su propio país y que son impulsados al desarraigo de su patria y de su familia, para mendigar un mendrugo de pan en otras tierras; a los desocupados, que sufren la indignidad de no poder proveer a sus familias; en fin, a todo ciudadano de buena voluntad que ame a Argentina, que aspire a una sociedad justa, libre y soberana y que no esté dispuesto permitir que corruptos y mentirosos incapaces pretendan representarlos, para seguir lucrando en su beneficio personal, a costa del futuro de toda la ciudadanía.

Rogamos el reenvío de la presente carta a todos sus conocidos, aspiramos que todos y cada uno de los ciudadanos, nos haga llegar su apreciada opinión.

 

José Mármol

josemarmol_2001@yahoo.com.ar