RUEGO DE UNA MADRE

Amigos, hoy meditando pude oír la voz de quien más amo y en ese ensueño místico me dijo que está esperando a alguien muy especial,  que me dictaría una carta a esa  persona y que se la hiciera conocer, como no sé el nombre del destinatario, la hago pública, para que él la lea. 

Afectuosamente, José Mármol

 

Agosto de 2002

Al hijo que todavía no conozco:

Hoy me invade un presentimiento, quizás producto del dolor y la angustia, en esta calma que anuncia la tormenta.

Solo presiento que hay alguien que me salvará y conmigo a todos sus hermanos, lo veo venir con un rostro limpio, una mirada profunda, las manos abiertas y fuertes para protegerme y con un corazón puro que late por mí, pienso que es ese hijo que todavía no conozco; ese hijo valiente llegará con la espada de la justicia y como un Cristo echará a los fariseos que pretenden saquearme.

Ese hijo no temerá a nada ni a nadie porque vendrá con la verdad que otros temen, ese hijo tendrá la bravura de mis ríos, la generosidad de mis tierras, la paz de mis llanuras, la altivez de mis montañas y la dureza de mis quebrachos.

Lo veo venir coronado de laureles y dispuesto a con gloria morir.

Hijo mío, te necesito, no demores, me están matando.

Tu madre te lo ruega.

Argentina