Operación Sonia Segunda
Asesinato del general Juan Carlos Sánchez
Hace ya unos cuantos años (fue el 10 de abril de 1972)
en una esquina céntrica de la ciudad de Rosario caía acribillado, víctima de
una emboscada el entonces comandante del segundo cuerpo del Ejército Argentino,
el general de división Juan Carlos Sánchez.
Seis meses
antes había reunido a las fuerzas vivas y medios de comunicación de la ciudad,
para informarlos detalladamente respecto al accionar subversivo y advertir a la
opinión pública sobre la real peligrosidad que tal tipo de delincuencia
significaba para la tranquilidad y seguridad de la población.
Sánchez era una persona abierta y sabía bien cuales
eran los enemigos de la Patria y compartía con hombres del Movimiento Nacional
muchas de sus horas (asado y empanadas en muchos casos).
El General
Sánchez nació en Villa Guillermina (Provincia de Santa Fe), el 25 de septiembre
de 1919.
Ingresó en el Colegio Militar de la Nación el 02 de
marzo de 1937, egresando como Subteniente de Infantería el 19 de diciembre de
1940. Curso la Escuela Superior de Guerra de donde egresó como Oficial de
Estado Mayor, en diciembre de 1953.
Se desempeñó más tarde como Agregado Militar a la
Embajada Argentina en Italia en los años 1961 y 1962, donde fue condecorado con
la Orden al Mérito en el Grado de Caballero Oficial por el Gobierno de esa
República.
El General Sánchez estaba casado con la señora OLGA
LIS DEL VALLE HERRERA y era padre de tres hijos.
Algunos de los nombres de los que gatillaron en contra
de este soldado argentino se fueron conociendo a posteriori. Otros,
posiblemente sigan en las sombras y se regocijen cuando transitan por las
calles Córdoba y Alvear de la ciudad santafesina.
Lo que sí se supo inmediatamente fue que la operación
“Sonia Segunda” (como gustaban denominar en lenguaje militar a sus vulgares
crímenes y asesinatos) fue llevada a cabo por dos bandas de ideología marxista:
el “ejército revolucionario del pueblo” y las “fuerzas armadas
revolucionarias”.
Las dos con un
significativo origen político común: el radical (Alfonsín refiriéndose al Erp
decía en tono benévolo “estos
descarriados muchachos del viejo tronco radical”).
Posteriormente las Far se unieron a los Montoneros (de
oscuro pasado por el catolicismo) y le dieron a ésta comunión el condimento del
materialismo histórico y el ateismo militante.
Es también
significativo que los que ahora se quejan de la “guerra sucia”, utilizaran la
jerga castrense entre ellos. “Militarismo” que le dicen...
El “operativo Sonia Segunda” se comenzó a gestar unos
meses antes y en un principio tenía como finalidad el secuestro de Sánchez para
comprometer al PEN en un canje de delincuentes detenidos de ambas bandas
armadas.
Otro objetivo era provocar un endurecimiento de la
represión llevándola a niveles impopulares y también intentar dividir al
Ejército en cuadros blandos y duros, y hacer funcionar las contradicciones de
la dialéctica marxista.
Como las
bandas practicaban la “democracia interna” (je, je) hicieron votar a los
cabecillas detenidos en Rawson y Devoto tanto de ERP como de las FAR.
La discusión
por ese momento pasaba entre el secuestro que proponía uno y el asesinato liso
y llano que hacia la otra parte.
Uno de los
jefes del PRT-ERP que estaba detenido era Luis “El Nono” Ortolani alias Luis
Saavedra que también votó (hoy es columnista del programa radial de Eduardo
Aliverti ”Hipótesis” que se emite por la emisora LT 8 de Rosario). Por ese
entonces se allana una casa en la ciudad de San Lorenzo, calle 9 de Julio 358
donde pensaban mantener secuestrado al comandante del segundo cuerpo de
Ejército.
La votación
deja a criterio de los “combatientes populares” que van a operar la elección
del procedimiento a realizar, pero la condición era que tenía que causar un
gran impacto en la opinión pública.
Un bar de la ciudad (Lagos y Córdoba) y una facultad
(Filosofía y Letras) fueron los primeros lugares de reunión de los
“combatientes del campo popular”.
Se hace “inteligencia” de los pasos diarios de Sánchez
(andaba sin custodia y solamente acompañado por su chofer) durante 25 días
aproximadamente y los resultados de la misma se exponía en las reuniones que se
realizaban en el “Paraíso Primero” (sede del nivel de “directores regionales”
de las Far) en calle Crespo 680 de Rosario.
Finalmente los
“combatientes” dan por finalizado el chequeo y deciden –por votación dividida-
que lo más práctico y efectivo era la “ejecución” del general Sánchez. Queda
así definido el “operativo SONIA SEGUNDA” de ataque y asesinato del general
Juan Carlos Sánchez.
El equipo de ataque estaba conformado por un automóvil
Peugeot blanco con dos integrantes de las Far, estacionado a mitad de cuadra
sobre calle Rioja entre Oroño y Alvear con el siguiente armamento: un fusil FAL
y una escopeta de repetición; una camioneta Chevrolet azul estacionada en las
calles Rioja y Alvear, con dos integrantes del Erp, encargados de interceptar
el paso del vehículo por calle Alvear.
Armamento: pistola ametralladora PAM y pistola calibre 11,25;
una persona a pie de las Far, al principio de la calle Alvear entre Rioja y
Córdoba encargada de tirar desde un costado.
Armamento: escopeta a repetición, caño recortado, que se
encontraba en el Peugeot blanco; auto Torino blanco, estacionado en calle
Córdoba casi esquina Alvear con tres integrantes del Erp encargados de atacar,
si el auto de Sánchez eludía el cerco de la calle Rioja y Alvear. Armamento:
pistolas ametralladoras; auto Fiat 1500 verde, estacionado detrás del Torino y
con la misma misión que el anterior.
Equipo de reserva: auto Peugeot 504 plateado, estacionado en calle
Rioja entre Alvear y Santiago, conductor integrante de las Far.
Equipo de sostén: auto Peugeot 504 celeste, en pasaje De Marchi
(Urquiza al 2500).
Posta sanitaria con dos integrante de las Far: doctor Alejandro
Gaitini Zorrilla (NG) “Emilio” y Jorge Emilio Reyna Galán (NG) “Lautaro”
encargado de rescatar heridos (si los hubiere) y trasladarlos al “hospital de
campaña”; auto Citroen, estacionado en Francia entre Urquiza y Tucumán, con un
integrante de la Far, José Ramón Reinaldo Briggiler (NG) “Ramiro” encargado de
recibir el armamento utilizado en la operación.
Desarrollo del atentado:
Gabriela Yofre
(NG) “Mecha” de las Far que estaba apostada en Oroño y Rioja da tardíamente el
momento de salida del vehículo del garaje del domicilio del general Sánchez; la
camioneta Chevrolet azul pretende cortarle el paso, no lográndolo totalmente,
pero le hace disminuir la velocidad, aprovechando el conductor de la camioneta
para bajarse de la misma y abrir fuego sobre el auto desde la parte delantera
batiendo el auto de Sánchez por la parte posterior.
El Peugeot
blanco al ver que falla en su intento, se interna unos metros por la calle
Alvear y el acompañante, sacando medio cuerpo por el techo corredizo abre fuego
con el FAL, y bate al auto por la parte posterior.
A la persona a pie se le traba la escopeta a
repetición y corre para subir al Peugeot 504 plateado de reserva.
Sánchez es alcanzado por proyectiles de FAL y PAM
ocasionándole la muerte instantánea: también es herido el conductor del
vehículo del comandante de cuerpo, suboficial Berneche con disparos de fusil
FAL, y Dora Elcira Cucco de Araya, que atendía un quisco de diarios y revistas
en la esquina de Alvear y Córdoba recibe disparos de FAL en la cabeza que le
provocan la muerte.
El coche del
general, ya sin control, se desplaza lentamente por calle Alvear hasta
detenerse contra la pared del restaurante “Nuevo América”, cruzando calle
Córdoba.
El Torino
blanco y el Fiat 1500 verde inician la marcha para efectuar la comprobación del
éxito del atentado y se dan a la fuga.
La fuga:
Gabriela Yofré (NG) “Mecha” se dirige por propios medios a “Paraíso Primero”,
el conductor y acompañante del Peugeot blanco suben a la camioneta Chevrolet
azul y se desplazan por Rioja hasta el pasaje De Marchi donde avisan a
Alejandro Gaitini Zorrilla (NG) “Emilio” y Jorge Emilio Reyna Galán (NG)
“Lautaro” que el operativo ha tenido éxito y se dirigen a Francia y Urquiza
donde está el Citroen con José Ramón Reinaldo Briggiler (NG) “Ramiro” y le entregan
las armas utilizadas.
Se visten
con guardapolvos grises y blancos e ingresan por el hospital del Centenario y
salen por facultad de Medicina en la calle Santa Fe, toman un ómnibus del
transporte urbano y se alejan del lugar.
La persona que estaba a pie se escapa con el
conductor del Peugeot plateado.
El médico Gaitini y Reyna se repliegan hacia
el “hospital de campaña”. El Citroen es guardado en una playa de
estacionamiento del centro de la ciudad por dos días.
Los integrantes del Torino y el Fiat se
alejan del lugar sin haber intervenido.
Las investigaciones posteriores permitieron la
detención el 30 de mayo de Jorge Emilio Reyna Galán con una cédula falsa a
nombre de Daniel Kiceleff. Reyna declara por lo que se produce el allanamiento
de la finca de calle 24 de Septiembre 1050 donde se encuentra materiales que
constituían el “hospital de campaña” de las Far.
Dichos
materiales habían sido robados en el Sanatorio “Centro” el 26 de marzo de 1972.
Se encontraron, asimismo, armas de diversos calibres,
herramientas, chapas patentes de autos robados, documentación falsa, material
de literatura izquierdista, materiales explosivos alertados para explotar como
caza-bobos, cárcel del pueblo, etc.
Gracias a Reyna se allana también la casa de la calle
Crespo 680 donde funcionaba “Paraíso Primero”, abandonada el día anterior.
Se detiene el 2 de junio a Gabriela Yofre (NG) “Mecha”
en el garaje de la calle Paraguay 834, en momento en que iba a retirar el Fiat
1500 blanco, dentro del mismo se encuentran armas de diferentes calibres,
granadas de mano de fabricación casera, pelucas, literatura subversiva, etc.
Por declaraciones de Gabriela Yofre se allana el
departamento de la calle Rioja 1418, piso sexto departamento 3 donde se detiene
a Graciela Lavalle (NG) “La Paloma”, esposa de Reyna y se encuentra a “Paraíso
Segundo” con ficheros con datos de civiles, sindicalistas, políticos, militares
y policías.
Fichas médicas
de los integrantes de las Far, documentos de autos robados.
De la
documentación incautada se desprende una serie de actividades para después del
10 de abril de 1972. Se pueden mencionar entre otras:
· Atentado
contra el segundo comandante del Cuerpo, general Elbio Leandro Anaya.
· Atentado contra un secretario de Hacienda.
· Atentado contra una alta jerarquía eclesiástica
local, posiblemente el arzobispo.
· Atentado contra un integrante de la familia Lagos,
dueña por aquellos años del diario “La
Capital”.
· Atentado contra el dueño de LS 83 Canal 3 de
Televisión, Alberto Casiano Gollan.
· Asalto al batallón de comunicaciones 121.
· Asalto a garajes diversos de la ciudad.
· Asalto al First National City Bank.
· Asalto a la dirección de Tránsito de la
municipalidad.
· Atentado contra un funcionario o vehículo de Agua y
Energía.
· Diversos atentados contra personal del Ejército y de
fuerzas de seguridad.
Todos estos datos se encontraron en los allanamientos
producidos a las personas mencionadas, donde había abundante documentación
(mapas, croquis, etc), seguimientos, “inteligencia”, chequeos de futuras víctimas
y sus familiares.
EL JUCIO Y LA CONDENA.
Algunos (no todos) de los que participaron de este crimen, fueron juzgados por
la Cámara Federal en lo Penal y en juicio oral celebrado el 6 de febrero de
1973 en la causa 249 y se resolvió condenar a Gabriela Yofre (NG) “Mecha”,
argentina, soltera, estudiante, nacida el 4 de junio de 1952, hija de Eduardo
Ricardo y de Beatriz Manuela Newton, domiciliada en Caupolican 1745, barrio
Jardín, de la ciudad de Córdoba, a la pena de reclusión perpetua, con accesorias
legales y costas, como partícipe primario en los delitos de homicidio
calificado por alevosía, por el concurso premeditado de dos o más personas y
por haberlo perpetrado en la persona de un miembro de las Fuerzas Armadas en
servicio; lesiones graves calificadas por alevosía y por el concurso
premeditado de dos o más personas, y asociación ilícita calificada por el
resultado de muerte, todos ellos en concurso real entre sí (artículos.2, 12,
29, 45, 55, 80 incisos 2°, 6° y 9°, 90 en función del 92 y 210 ter. Todos del
Código Penal).
Condenar a Jorge Emilio
Reyna (NG) “Lautaro”, argentino, casado, estudiante, nacido el 30 de octubre de
1948, hijo de Jorge Miguel y de María Luisa Galán, domiciliado en la calle 55
N° 1025 y ½ de la ciudad de La Plata, provincia de Buenos Aires, a la pena de
reclusión perpetua, accesorias legales y costas, como partícipe primario en los
delitos de homicidio calificado por alevosía, por el concurso premeditado de
dos o más personas, etc, etc.
Condenar a Luis Alejandro
Gaitini (NG) “Emilio” o “El Gaita” o “El Pelado”, argentino, soltero, médico,
nacido el 21 de marzo de 1945, hijo de Duilio y Wenceslada Azucena Zorrilla,
domiciliado en Crespo 1009, departamento “B”, de Rosario, provincia de Santa
Fe, a prisión perpetua, accesorias legales y costas, como participe secundario
en los delitos de homicidio simple lesiones graves y asociación ilícita
calificada por el resultado de muerte, todos ellos en concurso real entre si,
etc, etc.
Condenar a Reinaldo Ramón José Briggiler (NG) “Ramiro” o
“Pepo”, argentino, casado, empleado, nacido el 19 de marzo de 1952, hijo de
Reynaldo Camilo y de Rosa Elena Mazzei, con domicilio en la calle Catamarca
3206, Rosario, Santa Fe, a la pena de nueve años de prisión, accesorias legales
y costas, como autor del delito de asociación ilícita calificada por
disposición de armas de fuego y compartimentación celular, etc, etc.
Absolver de culpa y cargo
a Reinaldo Ramón José Briggiler, en orden a los delitos de homicidio calificado
por alevosía, por el concurso premeditado de dos o más personas, y perpetrado
en la persona de un miembro de las Fuerzas Armadas en servicio; homicidio
simple; lesiones graves calificadas por alevosía y por el concurso premeditado
de dos o más personas, etc, etc.
Condenar a Graciela Lilian Lavalle de Reyna (NG) “La Paloma”,
argentina, casada, maestra, nacida el 5 de diciembre de 1950, hija de Galileo
Liberto y de Catalina Cuerda, a la pena de once años de prisión, accesorias
legales, etc.
Como participe primaria en los delitos de privación ilegitima de
libertad, en concurso material con asociación ilícita calificada por
disposición de armas y compartimentación celular, etc.
Esto es en apretada síntesis uno de los operativos de
la guerrilla urbana en la Argentina.
Obvia decir que en el camino quedaron viudas, hijos,
hermanos sin sus seres queridos.
Luego, después, llegó el 73 cuando ganó Cámpora las
elecciones por la proscripción que hizo Lanusse del general Perón y se abrieron
las cárceles (todavía se recuerda la imagen del guardia suizo Juan Manuel
Abal Medina y Julio Mera Figueroa apurando los pasos para la “liberación”).
Posteriormente se sancionó la Ley de Amnistía aprobada y votada por en el
Congreso de la Nación por extraña unanimidad.
Al abrirse la puerta de los infiernos, salió toda la
lacra marxista y apátrida y comenzó otra vez la historia que nunca termina.
Así fueron
asesinados los integrantes de la Cámara en lo Penal, empezando por su
presidente Dr. César Black.
La defensa de los terroristas la ejercieron los
doctores Enrique Carlos Basualdo, Luis B. Cerrutti Costa (funcionario de la
Revolución Libertadora), Atilio Librandi, Andrés López Accotto, Horacio R.
Vivas, Gustavo Roca (funcionario del gobierno radical de Alfonsín), Roberto
Sinigaglia, Mario Hernández, Rodolfo Ortega Peña, Eduardo Luis Duhalde
(fundador de la revista “Militancia” y ahora juez de Cámara), Miguel A.
Radrizzani Goñi y Rodolfo Aurelio Matarollo.
Hoy -por esos lujos que se da la democracia liberal-
uno de los asesinos confesos y delator de varios de sus compañeros, Jorge
Emilio Reyna que luego integró la banda marxista Montoneros, fue candidato a
presidente de la Nación por el denominado “Frente de la Resistencia”.
Que paradoja.
Ahora la presidente de esa banda denominada “Madres de
Plaza de Mayo”, Hebe de Bonafini va inaugurar una “universidad” donde ella será
la rectora y probablemente Sergio Schoklender dictará la materia “derecho de
familia”. Cosas de este mundo globalizado.
Y nadie dice nada.
El que disiente es obligado a callar, porque sino le
hacen un “escrache” o lo denuncian por supuestos delitos con figuras jurídicas
inventadas y aplicadas por jueces miedosos y mediáticos.
No se alza una sola voz en defensa de los valores
permanentes de la Patria, por los cuales murió el general Sánchez, ya que desde
la Fuerza Ejército (su cúpula oportunista) se denigra a los que ganaron y se
apologiza a los derrotados en el campo de las armas, a los homosexuales, a los
débiles y a los que aceptaron transar con el enemigo y a los “sables blancos”
(eufemismo este que designa a los militares gordos y burgueses que estaban
escondidos detrás de sus escritorios mientras el resto daba batalla), a los que
“no delinquieron”,etc.
Se negocia y pacta con los que los insultan como la Bonafini y se les pide perdón.
O tempora o mores.
Hoy más que nunca el
homenaje de los argentinos bien nacidos a este verdadero general de la nación
fiel al legado sanmartiniano: Juan Carlos SÁNCHEZ