SESION DIA MIERCOLES 10  Y JUEVES 11 DE ABRIL DE 2002

 

TEMA ABSTENCION DE ARGENTINA FRENTE AL VOTO EN NACIONES UNIDAS CONTRA CUBA

 

EXPOSICION DE LA DIPUTADA NACIONAL

FERNANDA FERRERO

 

 

Sra. Ferrero.- Señor presidente: como casi todos saben me voy a oponer a este proyecto, tal como he señalado en la Comisión de Labor Parlamentaria.

         He escuchado a mis colegas hablar de gestos espasmódicos y de que la fuerza no crea derechos. El diputado Obeid ha dicho que los presidentes peronistas habían apoyado a Cuba, y se olvidó de un presidente que gobernó durante diez años: Menem.

         Se ha hablado de la dignidad y valentía del pueblo cubano. ¡Pobre pueblo cubano! No tiene otra opción. Hace cuarenta y tres años que un señor les aplasta la cabeza. Se han mencionado índices de mortalidad infantil, pero no se ha dicho nada de los índices de alcoholismo ni del más alto índice de suicidio que ostenta Cuba en Latinoamérica.

         Se habló del sistema electoral y político y se dijo que podíamos no estar de acuerdo con él. Sin embargo, nosotros hemos vivido bajo una dictadura, y no estábamos de acuerdo con ella. Parecería que en este momento no es importante que Cuba tenga un dictador durante una gran cantidad de años. Parecería que para nuestra democracia y nuestro Congreso, esto no es importante.

         He escuchado atentamente a mis colegas, y creo realmente que son defensores de los derechos humanos y de las garantías individuales. ¿Cómo puede un país presionado como Cuba tener garantías personales?

         He escuchado que Cuba es un ejemplo. O sea que a nosotros, de alguna manera, nos gustaría ser como Cuba. Quisiera saber cuántos de los argentinos y diputados aquí presentes, que lucharon por la democracia en nuestro país, estarían de acuerdo con la presión de un señor: Fidel Castro.

         He escuchado hablar de la barbarie internacional, y siempre ella está dirigida hacia los Estados Unidos. Parecería que tuviésemos una pica con dicho país. No se habla de Italia, de España y de Francia, que votan en el mismo sentido.

         He escuchado el discurso del cinismo. Con el respeto que me merecen los señores diputados que han hablado, a quienes considero mis amigos, debo decir que éste es el discurso del cinismo. No aguantaríamos una semana con Fidel Castro en nuestra República.

         He escuchado hablar de la dignidad humana. Quisiera leerles testimonios respecto de cuál es y cómo es considerada la dignidad humana en Cuba, pero antes de ello me gustaría que hiciéramos una diferencia entre el tema del embargo y el de los derechos humanos.

         Los discursos que he escuchado se han sostenido en el tema del embargo y no se ha hablado nada de lo que significa el voto en Ginebra, que se refiere a decir no a la falta de derechos humanos en Cuba.

         El señor diputado Romero, a quien quiero y respeto mucho, señalaba que la salud y la educación son los derechos humanos. Por supuesto que ello es así, pero me pregunto si sabemos que para acceder a la educación hay que integrar el Partido Comunista.

-       Varios señores diputados hablan a la vez.

 

Sra. Ferrero.- No nos engañemos más. Si quieren, podemos ir todos a Cuba, nos alojamos en un hotel internacional y la pasamos bomba, pero la realidad no es esa.

 

         ¿Alguien recuerda o ha leído cuál fue el voto que emitió la Argentina el año pasado en Ginebra y cuáles fueron sus fundamentos? Quiero recordarlos porque tienen que ver con el proyecto del señor diputado Obeid y lo que él dice en sus fundamentos.

         La delegación argentina ha votado favorablemente el proyecto de resolución en la esperanza de que se inicie un proceso entre las autoridades de Cuba y los distintos órganos y mecanismos de supervisión internacional.

         La resolución que aprobó la comisión se refiere a una simple recomendación de cumplir con derechos humanos elementales como la libertad de expresión o de reunión, así como el respeto a la oposición política.

         Es falso presentar esta resolución como una flagrante injerencia en los asuntos internos de Cuba...

 

Sr. Presidente (Camaño).-  Señora diputada: la señora diputada Castro le solicita una interrupción. ¿Se la concede?

 

Sra. Ferrero.- Si me permite, señor presidente, voy a concluir. Luego la señora diputada tendrá oportunidad de hacer uso de la palabra.

 

Sr. Presidente (Camaño).-  Continúa en el uso de la palabra la señora diputada por la Capital.

 

Sra. Ferrero.- La Argentina no apoya ninguna agresión contra Cuba ni contra su gobierno. Exige, de conformidad con sus obligaciones, una adecuación a estándares aceptados por toda la comunidad internacional.

         La aprobación de esta resolución no significa apoyar embargos; simplemente implica contribuir a la libre expresión y manifestación democrática de la totalidad de los cubanos, como en el pasado se hizo a favor de otros pueblos de la región.

         Esta fue la declaración de la Argentina el año pasado. En ningún momento hemos apoyado el embargo, porque hacerlo ‑y estoy de acuerdo con los señores diputados que me precedieron en el uso de la palabra‑ sería ir contra el pueblo cubano, que no tiene la culpa de lo que le pasa.

         ¿Estamos al tanto de la violación de los derechos humanos en el sistema jurídico y constitucional de Cuba? El sistema jurídico oficial cubano se basa en una estructura piramidal cuya cabeza, la asamblea nacional de poder popular, concentra el poder absoluto de decisión sobre la vida e integridad de los ciudadanos. Evidentemente, no es algo de lo que nosotros estamos muy lejos. Para aquellos que quieren el ejemplo de Cuba, si seguimos de esta manera lo tendremos acá también.

         El sistema constitucional y legal cubano ha sido elaborado con el propósito de justificar el poder absoluto y arbitrario en manos del gobierno; el único que decide es el gobierno.

          Tras las transformaciones mundiales ocurridas a principios de los 90 Cuba sancionó una nueva Constitución en 1992, que es la que actualmente rige. Modificó parte de la legislación vigente pero ello no ha producido cambios sustanciales en lo que hace al sistema de violación de los derechos individuales. Tenemos el obstáculo a las garantías y a los derechos individuales, o sea, el poder absoluto en los órganos del Estado. Tenemos el obstáculo a la inexistencia de jueces independientes. Aquí sucede algo parecido, por lo cual no me extraña que alabemos a Cuba. Tenemos el obstáculo de la barrera constitucional frente a la libertad política y de expresión. La única libertad de expresión que se admite es aquella que está destinada a defender las ideas socialistas, lo que implica una contradicción profunda con el concepto de libertad de expresión garantizado por los pactos internacionales; pero parece que esto tampoco es importante.

         El monopolio estatal de los medios de comunicación lejos de garantizar la libertad de expresión es uno de sus enemigos más poderosos, pues en realidad lo que garantizan es el control gubernamental sobre la información y la opinión. No nos hagamos los sordos; sabemos que esto es exactamente así. Acá somos defensores totales y absolutos de la libertad de expresión, pero si en Cuba no existe, no importa, porque Cuba es el ejemplo, supuestamente.

         Tengamos presente que en Cuba hay restricciones a la libertad de reunión y al derecho de abandonar el país. Tampoco podemos hacernos los sordos ni los ciegos frente a esto. La gente arriesga la vida para irse de Cuba.

         Si Cuba fuera la panacea que nosotros pensamos que es o que algunos nos han dicho que es, no entiendo por qué los cubanos arriesgan su vida en una balsa o en una goma para irse del país. Si fuera la panacea que dicen que es, ¿cuál es el problema del señor Fidel Castro para dejarlos abandonar el país? Esa es una cosa que no comprendo muy bien; tal vez ustedes la entiendan mejor o todos estén de acuerdo en que Cuba es una panacea.

 

         También está la inexistencia del derecho a la propiedad privada y el control de la actividad económica. Nosotros hemos tenido la restricción del corralito y no podemos sacar nuestros fondos de los bancos. Todos hemos protestado al respecto, porque esa es la propiedad privada.

         Evidentemente en Cuba esto no existe, ni ahorros en los bancos ni nada parecido. Pese a todo el avance que a Cuba le ha dado el turismo con las grandes empresas internacionales, con hotelería y todo lo demás, la realidad muestra que los empleados de esos hoteles son cubanos y por lo tanto los dueños de los hoteles le pagan al señor Fidel Castro para que él decida cuánto tienen que ganar esos empleados. Esa es la realidad.

         Resulta que nosotros queremos ser como Cuba. Y me parece fantástico todo lo que se está diciendo acá. Creo que además de estas restricciones debemos hablar de las tarjetas de racionamiento, de las colas para conseguir las cosas. Por supuesto aquí estamos viviendo algo parecido y por eso tal vez queramos ser como Cuba.

         También están las restricciones a las libertades personales, a las que me voy a referir dentro de un momento, pero no por mí misma sino con testimonios reales, que se pueden verificar porque no son inventos de nadie.

         La difusión del turismo trajo aparejado también, además de ser un medio para originar recursos, la posibilidad de que los cubanos tuvieran mayor contacto con el mundo exterior.

         Ahora hay una figura penal nueva, que es el asedio al turista. Si a un cubano lo encuentran charlando con un turista y se les da la gana, lo meten preso porque no se puede asediar a los turistas.

         Ni hablemos del turismo sexual; aunque varios señores diputados no quieran decirlo en voz alta, hemos charlado personalmente acerca de que Cuba es utilizada por diferentes personas de distintas partes del mundo para disfrutar sexualmente de las niñas cubanas.

- Varios señores diputados hablan a la vez.

 

Sra. Ferrero.- Señores diputados: tengo las pruebas en mi poder, porque lo gracioso es que la información aparece en Internet.

         Creo que mi posición está bastante fundada pero no me gustaría terminar sin antes dar lectura –les pido que tengan conmigo la misma paciencia que he tenido yo con ustedes- de testimonios de cubanos, pero sobre todo de cubanas, ya que he trabajado con varias asociaciones de cubanas disidentes.

         Como ustedes conocen tanto de Cuba, seguramente sabrán que allí existen los presos políticos, algo que es innegable. No sé si saben que una de esos presos políticos es la señora Maritza Lugo Fernández. Quienes saben algo de Cuba tienen que haber escuchado o leído alguna vez por lo menos quién es esta mujer. Se trata de una mujer de 38 años, ama de casa, una campesina que vive en Cuba, ya que no ha podido escapar del régimen.

         Al igual que otras ha sido una de las más conocidas opositoras y activistas de los derechos humanos que reside en Cuba. Quiero explicarles que dentro de Cuba hay una resistencia al régimen, es decir, no es que estén todos de acuerdo.

         Maritza Lugo es campesina, está casada y tiene dos hijos. Ella ha sido factor clave en organizar a las madres y familiares de los prisioneros políticos en un movimiento nacional en pro de la amnistía general.

         Su esposo Rafael Ibarra Roque está en la cárcel con una condena de veinte años por oponerse al gobierno, es decir, veinte años por no estar de acuerdo con Fidel Castro.

         Maritza Lugo Fernández ha estado detenida once veces. El 22 de febrero de 1999 fue extraída de su casa como parte de una ola masiva de arrestos de disidentes. Fue encarcelada y condenada a dos años de cárcel en la prisión de mujeres de Manto Negro. Durante la visita del año pasado de la relatora especial para los derechos de la mujer de las Naciones Unidas, señora Radhika Coomaraswamy a Cuba, Maritza Lugo fue sacada del penal para que no pudiese entrevistarse con la funcionaria de la ONU. Maritza Lugo, en protesta a su arbitrario arresto, hizo huelga de hambre. Sus hijitas, ahora de diecisiete y diez años respectivamente, todo ese tiempo tuvieron que vivir con familiares y vecinos, ya que el gobierno no les provee la ayuda necesaria por ser hijas de quien son. De su testimonio telefónico recogimos: “El hostigamiento

en Cuba contra mi persona y contra toda opositora es tremendo...” “Cuando estuve en la cárcel de Manto Negro ya puedes imaginar las torturas mentales. No teníamos atención médica, la higiene y la comida son pésimas. A mí me pusieron en una tapiada por cinco meses con locas que son temibles de alta peligrosidad. Como todo está oscuro, tú no sabes cuándo es de noche o de día. No hay baño, tus necesidades las tienes que hacer en un hueco”... “En Cuba hay mucha discriminación racial. En las cárceles la mujer cubana mulata abunda”... “La mujer campesina es altamente discriminada y de bajo nivel cultural, a ella le toca trabajar la tierra y todo le falta. Sin derechos a disfrutar del resultado de su labor”... “A mi esposo lo veo una vez al mes, está alterado de los nervios”... “A mis hijas yo nos lAs dejo que sean pioneras ni que vayan a la escuela al campo, a ellas les han quitado todos sus derechos como niñas y estudiantes, ya que le han negado el derecho a la mayor de estudiar. Yo he querido sacarlas de este país, pero me dicen que solas no pueden irse, que yo me tengo que ir con ellas, y yo no me voy de aquí, pues aquí seguiré luchando por los derechos humanos de mi país”.

         Tengo otra documentación que para muchos señores diputados seguramente sería aburrida, porque están convencidos de que Cuba es una panacea. Por lo tanto, voy a referirme a casos elegidos al azar, pero los demás testimonios quedan a disposición de todos los señores diputados.

 

Sr. Presidente (Camaño).- La Presidencia ruega a la señora diputada que vaya redondeando su exposición dado que ha concluido el tiempo de que disponía para hacer uso de la palabra.

 

Sra. Ferrero.- Señor presidente: dado que junto con el señor diputado Castellani prácticamente somos los únicos que estamos en contra de esta iniciativa solicito que tenga la gentileza de concederme dos o tres minutos más para concluir mi exposición.

 

Sr. Presidente (Camaño).- Hasta allí llega mi gentileza, señora diputada.

 

Sra. Ferrero.- Tengo en mi poder el testimonio de Silvia Mancha de fecha 24 de marzo de 1999. Su fecha de llegada a Estados Unidos fue en 1970. Su ocupación en Cuba era como secretaria. No voy a decir cómo fue maltratada psicológicamente ni mucho menos porque evidentemente para muchos señores diputados esto es una cuestión de risa. Hay muchos que están sonrientes. Seguramente para ellos este es un tema gracioso.

 

Sr. Presidente (Camaño).- Ruego a la señora diputada que se dirija a la Presidencia y no se pelee con los señores diputados.

 

Sra. Ferrero.- Señor presidente: acá hay muchos que se pelean cuando se les da la gana y esta es la primera oportunidad que me estoy peleando.

 

Sr. Presidente (Camaño).- Continúe, señora diputada.

 

Sra. Ferrero.- La señora Silvia Mancha manifiesta lo siguiente: “La mujer cubana no tiene derecho a nada, el gobierno los tomó todos, la mujer cubana no es una mujer feliz”.

         Tengo también en mi poder el testimonio de Yraida de León León, de fecha 6 de agosto de 1999, el mismo año en que llegó a los Estados Unidos. Su ocupación en Cuba era la medicina física. La nota manifiesta: “La entrevistada número 10 es casada con dos hijas y fundadora en Cuba junto a otros médicos del Colegio Médico Independiente así como una conocida opositora al régimen castrista y activista de derechos humanos”. Continúa diciendo la nota: “Tuve que hacer de todo para poder estudiar, en Cuba si tú no cumples con las guardias militares no tienes derecho a estudiar o trabajar... Fui detenida junto a la periodista Ana Luisa López Baeza, porque la primera oficina de Cuba Press fue mi casa. Me torturaron psicológicamente, me maltrataron físicamente... No pude trabajar más en mi profesión pues me levantaron un expediente de incompatibilidad política con el sistema laboral de salud de Cuba... Me amenazaron a mi hija mayor de 20 años en su trabajo... A la hija menor, en el colegio donde estudiaba, Escuela Fabricio Ojeda, le negaron el primer lugar en un trabajo relacionado al medio ambiente por ser hija de una opositora al régimen... Mi esposo es ex preso político, estuvo en las tapiadas seis años... En Cuba no se puede pensar, pues la arremeten contra ti... Hay profesionales en Cuba que no pueden trabajar por ser religiosos... La promiscuidad sexual abunda... El jineteo (la prostitución) es producto del sistema de gobierno. La policía chantajea las prostitutas o jineteras pidiéndoles dinero o favores sexuales a cambio de no arrestarlas... En Cuba falta todo... Todo es una mentira y una propaganda... Lo mejor es para los turistas.”

         Otro testimonio es el de Ileana de la Guardia, psicóloga, que hoy está residiendo en Columbia, Estados Unidos. La fecha de llegada es 1990 y la fecha de

esta entrevista es agosto de 1999. “Desde el comienzo del proceso en contra de mi padre, mi familia toda era constantemente vigilada y amedrentada psicológicamente... Registraron nuestras casas, se llevaron las cosas de mi padre... El apartamento de mi esposo también lo registraron... A mi esposo, mi primo y a mí, estando en el Malecón, nos provocó la policía de la Seguridad del Estado, fuimos a la estación de Policía del Vedado, creo era en 21 y 27, para denunciar lo ocurrido, no tomaron en cuenta la denuncia, por el contrario nos detuvieron y golpearon a mi esposo Jorge y a mi primo... Pusieron cámaras de video en frente a la casa... Mis hermanos y toda la familia sufrimos mucho, a mí me dieron ataques de nervios... Pude ver a mi padre el día antes del comienzo del juicio, no tenía noción del tiempo, ni siquiera sabía de qué se le acusaba, tenía los ojos rojos y ya no podía leer, las venas del cuello le saltaban. Los abogados en el juicio eran de la Seguridad del Estado... Les prometieron que no habría fusilamiento, sin embargo le fusilaron junto a otros el 13 de julio... Desde el comienzo de este proceso hasta que nos fuimos de Cuba, no teníamos derecho a nada, todo lo controlaba el gobierno... A mis hermanitos y a mi abuela le enviaban psicólogos para tratar de convencerlos y amedrentarlos sobre el fusilamiento de mi padre...

 

Sr. Presidente (Camaño).-  Perdón, señora diputada. Le solicito que vaya redondeando su exposición.

 

Sra. Ferrero.- Yo he escuchado y respetado todas las alocuciones de mis colegas. A mi entender, he escuchado barbaridades, y lo que yo estoy haciendo es expresarme.

         Creo que con lo que he leído es suficiente, aunque tengo una gran cantidad de material. La expresión de que votar en contra de Cuba es votar a favor del bloqueo es errada. Creo que en Cuba no se respeta ninguno de los derechos humanos, desde el momento en que no existen las libertades personales. Y desgraciadamente me iré muy triste de esta Cámara por creer que mis colegas piensan que Cuba es el ejemplo de país que tenemos que tener (Aplausos.)