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Desde Ben Gurión hasta Ben Laden y Sharon |
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Por Suhail Hani Daher Akel |
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Desde la creación, por David Ben Gurión, del Estado de Israel en
Palestina, en 1948, Palestina, minada por el terrorismo sionista, no sólo
preocupó a los palestinos sino a judíos como Einstein, que preguntó al que
sería luego el primer presidente israelí Weizmann: "¿Qué va a ser de los
árabes si Palestina es entregada a los judíos?" Weizmann le respondió:
"¿Qué árabes? No creo que eso tenga importancia". Finalmente Israel ocupó Palestina, incluyendo Jerusalén Este en
1967, quitándole el derecho a tener su Estado. Tampoco encontraban explicaciones los judíos socialistas
-víctimas de los nazis- sobre cómo se podían liberar a expensas de otro
pueblo, ocupando sus tierras y sus hogares. Esta introducción sitúa un poco mejor el conflicto
palestino-israelí por estos días. Con acuerdos vencidos, luego de Rabín,
ningún líder israelí fue capaz de dar una solución digna para ambos pueblos. Hasta
que Ariel Sharon, hoy querellado de Crímenes contra la Humanidad, se hizo del
poder, sin el voto mayoritario israelí, el mismo que lo obligó a renunciar
como ministro de Defensa en 1982. Con mediática hipocresía y aspiración colonialista, Israel cambia
el sentido del conflicto, lo caratula de terrorismo, agita aguas de los
extremistas, busca enfrentamientos interpalestinos, humilla al pueblo e
intenta convertir al presidente Yasser Arafat en su jefe de seguridad. Al
tiempo que las fuerzas israelíes ejecutan al pueblo palestino, festejan las
muertes "selectivas" y arremeten contra el liderazgo intentando
desprestigiar y asesinar al presidente Arafat. Según el 4° Convenio de Ginebra, la Potencia Ocupante (Israel) es
responsable de la seguridad de la población civil ocupada (palestina), e
Israel país soberano, es responsable de su seguridad interna. De modo que
ante el flagelo del terrorismo que somete a palestinos e israelíes, el
responsable es Israel. La manera de poner fin a la violencia no es humillar
al liderazgo palestino o convertirlos en cazadores de terroristas, sino
devolver la dignidad al pueblo palestino, restituir el Estado de Palestina
con Jerusalén Este como capital, junto a Israel y no dar lugar a los Ben
Laden que en nombre de "Palestina" desatan su terrorismo o el de
los "Sharon", que en nombre de la seguridad, destruyen la
estructura del futuro Estado y tejen la limpieza étnica palestina. A pesar de que muchos consideran o no les interesa que el
conflicto tenga solución, sí la hay: diálogo justo y sincero para un acuerdo
de paz y fin de la ocupación. Estados Unidos país garante, debe pasar de la
diplomacia de discurso a la acción, haciendo cumplir las resoluciones de la
ONU, enviando fuerzas de observadores internacionales y la aplicación de las
iniciativas norteamericanas. De no ser así, la comunidad internacional
seguirá asistiendo desde su cómoda platea al derramamiento de sangre del
pueblo palestino e israelí y el desmoronamiento de la región. Agradezco al señor Embajador
Suhail Hani Daher Akel,¨un ser humano excepcional, de una sensibilidad exquisita
y poseedor de una cultura asombrosa, que
me honre con su amistad y me permita publicar su artículo en mi página. José Mármol, diciembre 15
de 2001 |