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Fecha: |
Mon,
19 Nov 2001 20:01:09 -0500 |
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De: A: |
"US Dept of State PD.STATE.GOV> José
Mármol |
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Asunto: |
Texto:
Proclama presidencial del Día de Acción de Gracias 2001 |
Texto: Proclama presidencial del Día de Acción de
Gracias 2001
(Ayudar a los necesitados de alimento, albergue y
esperanza)
(790) Comienza el texto.
LA CASA BLANCA
Oficina del Secretario de Prensa
Noviembre 16, 2001
DIA DE ACCION DE GRACIAS 2001
PROCLAMA DEL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS DE
AMERICA
Hace casi medio siglo el presidente Dwight
Eisenhower proclamó
al Día de Acción de Gracias como la ocasión en que
los
norteamericanos debían celebrar "la abundante
riqueza de nuestro
suelo... la belleza de nuestro territorio... la
preservación de
los ideales de libertad y justicia que son la base
de nuestra
vida nacional, y la esperanza de la paz
internacional". Hoy, en
la dolorosa secuela de los ataques del 11 de
septiembre y en
medio de nuestra determinada guerra contra el
terrorismo, las
esperanzadoras palabras del presidente Eisenhower
nos recuerdan
nuestra responsabilidad colectiva de defender los
firmes
principios de la libertad, el fundamento de nuestra
República.
En estos tiempos extraordinarios, encontramos
particular
seguridad particular en nuestra tradición del Día de
Acción de
Gracias, que nos recuerda que nosotros, como pueblo
e
individualmente, siempre tenemos razón al esperar y
confianza en
Dios, a pesar de las grandes adversidades. En 1621,
en Nueva
Inglaterra, los peregrinos agradecieron a Dios, en
quién
depositaron su esperanza, incluso a pesar del crudo
invierno que
se llevó a muchos de sus allegados. En el invierno
de 1777 el
general George Washington y su ejército, que acababa
de sufrir
un revés enorme, se detuvo cerca de Valley Forge,
Pensilvania,
para agradecer a Dios. Y en ese lugar, sumidos en
grandes
dificultades, hallaron la esperanza que necesitaban
para
perseverar. Esta esperanza en la libertad fue la que
los inspiró
para lograr la victoria.
En 1789, el presidente Washington, al reconocer las
muchas
bendiciones por las cuales nuestra nación debía dar
las gracias,
declaró el primer Día Nacional de Acción de Gracias.
Y décadas
después, cuando la nación estaba inmersa en una
sangrienta
guerra civil, el presidente Abraham Lincoln reactivó
lo que
actualmente es una tradición anual, emitir una
proclama
presidencial por el Día de Acción de Gracias. El
presidente
Lincoln le pidió a Dios "curar las heridas de
la nación y
restaurarla tan pronto como esté de acuerdo con los
propósitos
divinos, para el goce pleno de la paz, la armonía,
la
tranquilidad y la Unión".
Al recobrarnos de las terribles tragedias del 11 de
septiembre,
los norteamericanos de todo credo y origen agradecen
a Dios las
muchas bendiciones de que gozamos por ser una tierra
libre,
llena de fe y de criterio cabal. Particularmente
debemos
agradecer el desinteresado sacrificio de quienes
respondieron
sirviendo a otros luego de los ataques terroristas,
poniendo de
lado su propia seguridad cuando se dirigían a ayudar
a su
prójimo. También demos gracias por nuestros líderes
a todo nivel
que planificaron y coordinaron la miríada de
respuestas que se
precisaban para enfrentar esta crisis nacional, sin
precedentes.
Y demos gracias a los millones de personas de fe que
abrieron su
corazón con amor y esperanza a los necesitados,
permitiéndonos
una unidad m s profunda y una determinación m s
fuerte.
Con agradecimiento y humildad, reconocemos,
especialmente ahora,
nuestra dependencia Aquél que es m s grande que
nosotros. En
este Día de Acción de Gracias, hagamos que nuestro
agradecimiento se muestre en el apoyo compasivo que
les
brindemos a nuestros conciudadanos que sufren
pérdidas
inimaginables; y acerquémonos a atender a quienes
necesitan
alimento, albergue y palabras de esperanza. Que el
Dios
Todopoderoso, nuestro refugio y nuestra fuerza en
estos momentos
de perturbaciones vigile nuestra patria, nos
proteja, nos
conceda paciencia, determinación y sabiduría
en todo aquello que est por ocurrir.
POR TANTO, YO, GEORGE W. BUSH, presidente de los
Estados Unidos
de América, en virtud de la autoridad de que me
invisten la
Constitución y las leyes de los Estados Unidos,
proclamo por la
presente el jueves 22 de noviembre de 2001 Día
Nacional de
Acción de Gracias. Exhorto al pueblo de los Estados
Unidos a que
se congreguen en sus hogares, centros de culto, o
centros
comunitarios para reforzar los lazos familiares y de
comunidad,
expresar nuestro profundo agradecimiento por las
muchas
bendiciones que gozamos, y contactarnos con
verdadera gratitud y
amistad con nuestros amigos de todo el mundo.
EN FE DE LO CUAL, firmo en este decimosexto día de
noviembre,
del año de Nuestro Señor dos mil uno, y el 226to. de
la
independencia de los Estados Unidos de América.
GEORGE W. BUSH