BASES PROGRAMÁTICAS
En el convencimiento, de que nuestra ideología puede y debe ponerse al servicio de nuestra nación en un momento histórico que exige de todos los peruanos realmente comprometidos con la lucha por la redención del Perú, el mayor sacrificio y voluntad de decisión.
En el reconocimiento, de que debemos sacar de nuestra historia y la de otros pueblos enseñanzas aleccionadoras sobre diferentes experimentos políticos que no han hecho más que conducir a nuestra nación al caos y la crisis absoluta.
En la certeza, de que fuerzas, consciente o inconscientemente partícipes de la conspiración para minar los eternos valores que constituyen nuestra nacionalidad, cabalgan sobre nuestro destino y de que, de negar nuestra activa y decidida participación triunfará el marxismo disolvente y voraz, mediante su panfletaria demagogia y asesino terrorismo.
En la conciencia, de que sólo a través de la efectiva unidad nacional bajo la égida de una ideología conceptualmente ética y cristiana, si bien falsa y vilmente calumniada, se logrará detener y derrotar a los enemigos de nuestra civilización occidental.
En vista a un futuro que se presenta sombrío, pero lleno empero de gloria por la lucha de nuestra civilización y de esperanza y de fe resueltas en la plena vigencia de los valores y las fuentes genuinas de nuestra patria, presentamos la siguiente exposición de principios programáticos:
Planteamos la unión de todos los peruanos en una Gran Nación en base al principio de la autodeterminación de los pueblos.
Planteamos la igualdad de derechos de nuestro país frente a las otras naciones. Rechazamos, por ende, todos los imperialismos mundiales recientemente dirigidos por la "globalización yanqui " que pregonan sus "derechos " sobre los diferentes estados.
Exigimos que la tierra y el suelo peruanos sean destinados exclusivamente al servicio de los ciudadanos del Perú.
Planteamos una protección eficiente a la clase campesina como medio impostergable de mantener las subsistencia material y con ello la vida de la nación, tan venida a menos, que la revolución de Octubre de 1968 arruinó a nuestro campesinado.
Planteamos la protección eficiente a los obreros peruanos, mediante la implantación del profundo rechazo al paro forzoso y a los movimientos sindicales politizados. Los sucesivos gobiernos, tanto "democráticos" como "revolucionarios", han creado un ejército de obreros en paro forzoso creando un desempleo incontrolable.
Consideramos menester, no sólo la tarea gigantesca del saneamiento de nuestra economía sino el saneamiento de conceptos regionales y municipales, mediante su integración en Corporaciones Regionales que resuelvan el irresoluto problema de la centralización, evitando tajantemente todo tipo de regionalismo separatista.
Planteamos la colonización interior de vastas regiones de nuestro territorio deshabitadas y el servicio obligatorio de trabajo; los que integran los pilares básicos de este programa con la tendencia a crear un estado del trabajo corporativo y social. En la colonización interna de ingentes zonas de nuestro territorio consideramos en primer término indispensable la construcción en cada pueblo a poblarse de una POSTA MÉDICA, una ESCUELA y una IGLESIA. Lo primero porque la salud es un postulado básico del Nacionalsocialismo y un tesoro incalculable, mas aun para nosotros cultores de lo natural. Una escuela porque sólo en ella se podrá inculcar al niño peruano el genuino amor y conocimiento de la Patria, su geografía, su historia, su realidad, la disciplina y las virtudes humanas; se le preparará para la vida en un Perú mejor para todos y serán verdaderos garantes del futuro; y una iglesia porque nada podrá ser construido en realidad para nuestra patria si nos falta el auténtico amor cristiano al prójimo cumpliendo con el bien común antes que el bien personal. No se permitirá que se siga destruyendo la Fe Católica, verdadero sustento de nuestra comunidad o que la entierren con cualquier suerte de materialismo ateo. La Fe en Cristo, en la redención, en nuestra familia, en nuestra nación, en nuestros ideales y tradiciones, es el único patrimonio que jamás nos podrán arrebatar. El Nacionalsocialismo peruano no es hermético al progreso en absoluto. Planteamos que en las zonas poco accesibles se estudie y aplique las técnicas modernas empleando entre otras la energía solar cuyos costos son menores y alcanza con el sol todos los rincones de nuestra patria.
Creemos que un estado debe, ante todo, comprometerse a facilitar las posibilidades de trabajo y de vida al ciudadano. Mientras esto no puede ser logrado se ha de restringir al máximo la presencia de grupos extranjeros que devoren nuestra economía.
Consideramos ciudadanos peruanos solo a aquellos que forman parte de nuestra comunidad nacional; aquellos que se ciñan al respeto de las disposiciones del Estado peruano con exclusividad, contemplen al Perú como única comunidad nacional y estén dispuestos al sacrificio total por él. Estos son los ciudadanos. Quienes admitan instrucciones de organizaciones de cualquier tipo o estados extranjeros no serán considerados ciudadanos peruanos.
Sólo a los ciudadanos les compete el derecho de decisión sobre la conducción y las leyes del Estado. Debido a la responsabilidad que la ciudadanía embarga, se considerará la previa preparación de los peruanos para llegar a la ciudadanía.
Todos los ciudadanos deben tener igualdad de derechos y deberes.
La producción intelectual y manual debe ser el primer deber de todo ciudadano. El trabajo, reviviendo principios del antiguo Perú, será general y obligatorio de acuerdo a cada posibilidad. Propiciamos la actividad creativa del particular, que no debe dañar el interés de la colectividad, sino desarrollarse en el cuadro general de la totalidad y en interés de todos.
Exigimos la abolición de las rentas usureras no derivadas del trabajo: el quebrantamiento de la ESCLAVITUD DEL INTERÉS. No serán rentas usurarias los alquileres justos ni las rentas de los impedidos de cualquier índole.
Proclamamos la necesidad de la estatización de los trusts y las empresas hasta hoy socializadas como único método de detener la desarticulación económica.
Exigimos la participación del Estado en los beneficios de las grandes empresas, como préstamos.
Exigimos la potenciación y defensa de una sana clase media, que se identifique con la comunidad nacional superando todo egoísmo de clase en favor de la constitución de un Estado peruano libre y soberano.
Proponemos un replanteamiento de la llamada "reforma agraria" adecuándola a nuestras actuales necesidades y preparando en una rigurosa capacitación a los campesinos que están sumidos en la mas profunda ignorancia y degradación debido a los intereses extra nacionales.
Exigimos una lucha sin cuartel contra aquellos que con su actividad de traición y usura dañan los intereses de la colectividad.
Exigimos que nuestro derecho, como principios y preceptos de conducta obligatorios que norman nuestra vida social, haga suyo el servicio a un ordenamiento nacional de orden y justicia, ciñéndose al sano sentimiento de la comunidad popular, antes que a un ordenamiento materialista y vetusto.
El sistema de educación nacional debe ser radicalmente potenciado por el Estado, para posibilitar a todo ciudadano el acceso a una administración pública superior y a todo nivel. El Estado deberá asegurar, con la fuerza de los hechos y no con declaraciones constitucionales líricas, la adecuada educación obligatoria y gratuita a cada sector de nuestra nación.
La Salud Pública, la protección de la madre y del hijo, la más absoluta oposición al aborto, la prohibición del trabajo de los menores, el desarrollo obligatorio de actividades culturales, gimnásticas y deportivas, así como la más decidida protección de toda Institución que se ocupe del bienestar de la juventud, contarán con la más firme participación y apoyo del Estado que velará por la consecución de estos en la vida práctica.
Creemos que para que se pueda ver realizada la regeneración polìtica y económica del Perú, y cumplir sus obligaciones nacionales de integración a conciencia, es condición previa la derrota total del marxismo disolvente y sus ideas descarriadas de la infraestructura económica de la lucha de clases. NO NOS INTERESA UNA CLASE SOCIAL DETERMINADA, SINO EL PERÚ ENTERO, los millones de obreros, campesinos y burgueses que solamente juntos podrán superar la adversidad o juntos serán las víctimas. Así mismo exigimos que la Ley combata la mentira política consciente y su difusión a través de la prensa.
Demandamos la libertad de todas las confesiones en el Estado, siempre que no perjudiquen su existencia o no hieran el sentimiento de ética y la moral de nuestra comunidad nacional.
Una duradera y sana moral de nuestro pueblo ha de estar basada en el principio de que el interés colectivo prima sobre el interés privado.
En
política exterior, creemos que el deber del Estado consistirá en la
defensa de la igualdad del valor del Estado y al mismo tiempo los mismos
derechos. Busca en el campo internacional la consolidación de una paz
justa más no unilateral. En tanto preparará rigurosamente a nuestras
gloriosas fuerzas armadas y a toda la nación para la defensa de nuestro
Socialismo Nacional. Que no se olvide jamás la tragedia histórica de la
derrota por lenidad y desidia.
Hacemos un vigoroso llamado a todos los peruanos nacionalistas, dispuestos a
luchar hasta el fín con los enemigos comunes de nuestra patria y sabedores
que ideologías perversas como el marxismo, sólo se combaten con ideologías
íntegras y rectas, y así formar un Frente que haga realidad el sueño
sempiterno de quienes nos precedieron en el camino de construir un Perú
UNO, FUERTE Y SOBERANO.
¡¡No
combatimos por nuestro propio interés, sino por el Perú !!
FRENTE NACIONALSOCIALISTA PERUANO
F.N.S.P.